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Capítulo 7
No tan leal como un perro
Palabras:739    |    Actualizado en:17/11/2022

"Volveré a casa apenas termine lo que estoy haciendo", dijo Becky.

Al otro lado de la línea, Stevie también sintió un nudo en la garganta, y dijo: "Está bien, tu madre y yo te estamos esperando".

"Nos vemos, papá".

Tras colgar la llamada, la chica se llevó las manos a la cara por la vergüenza que le generaba el hecho de que sus padres se preocuparan tanto por ella por culpa de su cruel marido.

Siendo una mujer adulta, sentía que era injusta con sus padres.

Agarrando el teléfono, Jessie esperó en silencio a que Becky soltara todo, y unos cinco minutos después esta última se fue calmando poco a poco. Luego su amiga le entregó un pañuelo, que ella aceptó agradecida al tiempo que se secaba las lágrimas. "¿Me prestas algunas cuentas de redes sociales de la empresa de tu primo?", consultó Becky con voz ronca.

Había que destacar que la famosa Savoy Entertainment estaba bajo la dirección de Payne Walker, el primo de Jessie, que en función de promocionar a diario a sus estrellas, contaba con varios perfiles importantes en las distintas plataformas de la red.

Aunque Jessie se quedó atónita por un segundo, de inmediato pareció darse cuenta de qué era lo que realmente le estaba pidiendo Becky, y murmuró: "Espera, ¡le preguntaré ahora mismo!".

"De acuerdo, gracias".

Con esto, los ojos cansados y enrojecidos de Becky miraron por la ventana hacia el edificio de Crowbar Technologies, sonriendo con amargura.

¿Cómo pudo haber pensado alguna vez que podría hacer que Rory se enamorara de ella?

Lo había intentado durante tres años hasta que por suerte entendió que no podía ganarse el corazón de un hombre al que le gustaba otra persona.

Tenía que sentirse afortunada porque al menos había descubierto eso antes de haber desperdiciado más de su juventud.

No obstante, de repente su expresión se oscureció. Todos esos años ella había asumido la culpa y sufrido innumerables agravios que no estaba dispuesta a pasar por alto así como así.

Por su parte, tan pronto como Jessie terminó de hablar por teléfono, notó que su amiga miraba por la ventana luciendo bastante distraída.

Dado que estaba oscuro afuera, la mitad de la cara de Becky parecía estar envuelta en sombras.

No tenía dudas de que su mejor amiga todavía estaba deprimida.

"Oye, divirtámonos un poco esta noche", dijo con entusiasmo, haciendo que Becky se volteara hacia ella. "Mmm... no cuentes conmigo, quiero descansar un poco".

Encogiéndose de hombros, Jessie encendió el auto y arrancó. Más adelante, parándose en un semáforo en rojo, la chica miró a su amiga para decir: "Pareces estar de buen humor".

"Bueno, lloré la muerte de mi perro durante varios días, pero Rory no merece mis lágrimas".

Había desperdiciado tres años de su vida y ahora renacería de sus cenizas como un fénix. Siendo ese el caso, ¿por qué estaría triste?

Las palabras de Becky sorprendieron a Jessie, que no esperaba que su amiga comparara a Rory con su perro fallecido.

Sin embargo, después de reflexionar un poco, se dio cuenta de que sus palabras tenían sentido. A fin de cuentas, Rory no era tan leal como su mascota, ¡así que no se merecía ni una sola lágrima!

Por lo tanto, a pesar de que al principio había estado preocupada por ella, daba la impresión de que subestimó su capacidad de recuperación.

Esa noche, Becky se había ido a dormir antes de las diez. A su vez, Jessie se quedó hasta tarde peleando con la gente en internet, por lo que cuando a la mañana siguiente salió tambaleándose de su habitación con los ojos somnolientos, su amiga ya estaba a punto de salir.

Becky era una mujer muy bonita que tenía unos ojos hermosos y unos rasgos delicados que la hacían particularmente atractiva.

Ese día su atuendo era simple pero tenía un toque sensual que destacaba. Llevaba un suéter marrón oscuro con unos jeans azules y un par de zapatos Oxford negros. Para complementar, su largo cabello colgaba suelto alrededor de sus delgados hombros. Era la combinación perfecta entre ternura y sensualidad.

Lógicamente, Jessie estaba muy satisfecha con la forma en la que se veía su amiga, pues aunque su ropa no parecía llamar demasiado la atención, aun así lucía encantadora.

¡Era genial!

"Voy a salir", anunció, saludando a Jessie.

Enseguida su amiga corrió hacia ella para darle un cálido abrazo, diciendo: "¡Adelante, cariño! ¡Hoy es el comienzo de tu nueva vida!".

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1 Capítulo 1 Arrodíllate2 Capítulo 2 Castigo3 Capítulo 3 Es mejor que nos divorciemos4 Capítulo 4 Chismes5 Capítulo 5 El acta de divorcio6 Capítulo 6 Todo fue por culpa de Rory7 Capítulo 7 No tan leal como un perro8 Capítulo 8 Una mujer demasiado confiada9 Capítulo 9 ¿Quién te crees que eres 10 Capítulo 10 ¿Es que Becky está loca 11 Capítulo 11 El divorcio le ha sentado bien12 Capítulo 12 Altercado en el hotel13 Capítulo 13 Nuevo novio14 Capítulo 14 La fiesta de cumpleaños15 Capítulo 15 Mi musa16 Capítulo 16 Nosotros17 Capítulo 17 Mundos aparte18 Capítulo 18 A él no le importaba un carajo19 Capítulo 19 Hermosa y misteriosa mujer20 Capítulo 20 ¿Qué hace Becky aquí 21 Capítulo 21 La sonrisa de Becky22 Capítulo 22 ¡Menuda ganga!23 Capítulo 23 Perlas y diamantes24 Capítulo 24 Esperaré25 Capítulo 25 Represalias débiles26 Capítulo 26 ¿Sincero o no 27 Capítulo 27 En medio de la nada28 Capítulo 28 No me hagan nada29 Capítulo 29 Ojo por ojo30 Capítulo 30 Ajuste de cuentas31 Capítulo 31 Secuestro32 Capítulo 32 Retribución33 Capítulo 33 La audacia34 Capítulo 34 Pídemelo con amabilidad35 Capítulo 35 Comprar un auto36 Capítulo 36 Los viejos tiempos37 Capítulo 37 Summer Band vuelve a atacar38 Capítulo 38 Un ramo de flores39 Capítulo 39 Está muerto para mí40 Capítulo 40 Los pretendientes de Becky41 Capítulo 41 Estancamiento42 Capítulo 42 No estoy interesada43 Capítulo 43 ¿No había dicho que no podía bailar 44 Capítulo 44 Un perro rabioso45 Capítulo 45 No es mi problema46 Capítulo 46 El dinero es su prioridad47 Capítulo 47 No te dejes llevar por su apariencia48 Capítulo 48 Un gran elogio49 Capítulo 49 Un imbécil50 Capítulo 50 ¿Qué tal una apuesta 51 Capítulo 51 ¿Qué tienen de bueno los Casper 52 Capítulo 52 Eres una genio53 Capítulo 53 ¿Becky se enamoró del señor Stanley 54 Capítulo 54 La subasta55 Capítulo 55 Mi futura novia56 Capítulo 56 ¿Cuánto quieres 57 Capítulo 57 Un mundo pequeño58 Capítulo 58 Salir con chicos que están buenos59 Capítulo 59 Kendal60 Capítulo 60 Es mi futura esposa61 Capítulo 61 Arruinar su buen humor62 Capítulo 62 Celoso63 Capítulo 63 ¿Me estás amenazando 64 Capítulo 64 ¿Me estabas esperando 65 Capítulo 65 Te estoy haciendo compañía66 Capítulo 66 Llora si eres infeliz67 Capítulo 67 Un rompecorazones68 Capítulo 68 ¿No podía Becky prescindir de los hombres 69 Capítulo 69 Día de mala suerte70 Capítulo 70 Estaban en igualdad de condiciones71 Capítulo 71 Papito y su mantenida72 Capítulo 72 Un Sugar Daddy73 Capítulo 73 ¿Y quién lo hizo 74 Capítulo 74 Promesas75 Capítulo 75 ¿Quién es ese hombre 76 Capítulo 76 Mil millones77 Capítulo 77 ¿Qué sueño 78 Capítulo 78 Te enseñaré a pedir disculpas79 Capítulo 79 ¿Cómo se atrevieron 80 Capítulo 80 No soy tan estúpida81 Capítulo 81 Aprende modales82 Capítulo 82 La niña de mis ojos83 Capítulo 83 Tres acusaciones84 Capítulo 84 Mentiras85 Capítulo 85 Claridad86 Capítulo 86 Una humillación como ninguna87 Capítulo 87 No debemos ofenderlos88 Capítulo 88 Disculpa pública89 Capítulo 89 No tenía idea90 Capítulo 90 Devin te ama91 Capítulo 91 El amor barato sale caro92 Capítulo 92 Algo significativo93 Capítulo 93 Principios94 Capítulo 94 Basura95 Capítulo 95 Eso es mío96 Capítulo 96 Posesivo97 Capítulo 97 ¿Estás decepcionada 98 Capítulo 98 Parece hablar muy en serio99 Capítulo 99 Es nuestro turno100 Capítulo 100 Yo me encargo