Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión

Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión

Calla Rhodes

Moderno | 1  Cap./Día
5.0
calificaciones
774.4K
Vistas
268
Capítulo

Durante tres años, Cathryn y su marido Liam vivieron en un matrimonio sin sexo. Ella se consolaba pensando que Liam se enterraba en el trabajo por un futuro que nunca llegaba. Pero todo se derrumbó el día que su madre murió: descubrió que él le era infiel con su hermanastra desde la misma noche de bodas. Ella enterró sus sentimientos, renunció a toda esperanza y tomó una decisión: el divorcio. No faltaron las burlas. "Esperen a ver, en unos días vuelve arrastrándose", se mofaban. En cambio, lo que vieron fue a Liam, arrodillado bajo la lluvia, suplicándole que se quedara. En una entrevista, cuando un periodista le preguntó sobre una reconciliación con Liam, ella soltó con desdén. "Es un tipo patético, solo le gusta perseguir a quien no lo quiere". Fue entonces cuando un magnate de influencia indiscutible la atrajo hacia su pecho. "Que nadie se atreva a mirar a mi mujer, o tendrá que enfrentarse a mí".

Protagonista

: Cathryn Moore y Andrés Brooks

Capítulo 1 Vamos a divorciarnos

"Estoy casada...".

En la oscuridad, Cathryn Moore sintió que su espalda se estrellaba contra la puerta, dejándola sin aliento, mientras un hombre alto se cernía sobre ella. El calor irradiaba de él, y su aliento le rozaba el cuello hasta que se estremeció incontrolablemente.

Unos dedos, como un tornillo de banco, se le clavaron en la cintura, sujetándola en su sitio. El otro soltó una risa baja y despectiva. "¿Casada, eh? ¿Y aun así te paseas sola por un hotel a mitad de la noche? ¿Acaso tu esposo sabe en qué andas metida?".

Un dolor le atravesó el pecho a Cathryn. Apenas una hora antes, había recibido un video en su celular: su esposo, Liam Watson, tumbado en la cama con Jordyn Moore, su propia hermanastra; los dos estaban entrelazados y no mostraban ni un ápice de culpa.

Impulsada por la desesperación, había entrado corriendo en el hotel para atraparlos con las manos en la masa. Pero antes de que pudiera encontrar la habitación correcta, un desconocido la había arrastrado allí.

"Ya que estás aquí, deja de fingir", murmuró el hombre, cargándola bruscamente sobre su hombro y arrojándola a la cama. Se quitó la corbata de un solo tirón y luego le inmovilizó las muñecas por encima de la cabeza. Su boca se estrelló contra la de ella, dura e implacable.

"Como afirmas que estás casada, debes saber cómo va esto", la provocó, mientras le rasgaba la ropa pieza por pieza.

La joven luchó en vano. "Yo no he...". Sus labios se abrieron, pero no logró articular palabra. Tres años encadenada a un esposo y aún era virgen. ¿Quién demonios iba a creerlo?

El video de Liam y Jordyn no dejaba de repetirse en su mente. El calor le inundó el pecho: una furia cruda y abrasadora. Su lucha cesó.

Entonces, él la penetró sin piedad.

El dolor desgarró el cuerpo de Cathryn, agudo y despiadado, como si sus huesos fueran a romperse. Se mordió el labio con tanta fuerza que sintió el sabor de la sangre, y el gusto metálico le inundó la boca.

La primera vez que había esperado con anhelo le fue arrebatada con brutal imprudencia por un hombre cuyo rostro ni siquiera distinguía en la oscuridad.

...

La luz de la mañana se coló en la habitación, y el zumbido de su celular sacó a Cathryn del sueño. Lo buscó a tientas y contestó con voz adormilada.

"Señora Moore, la llamamos del Hospital Olekgan. Es una urgencia; necesitamos que venga cuanto antes. Se trata de su madre".

Desde la cama, detrás de ella, llegó una voz profunda y burlona. "¿Era tu esposo, llamando para saber cómo pasaste la noche?".

Cathryn se apresuró a recoger la ropa esparcida por el suelo y se vistió frenéticamente. Con la mirada baja, murmuró entre dientes: "Finjamos que lo de anoche nunca pasó".

Para ella, ese encuentro imprudente no había sido más que una venganza por la traición de su esposo.

El hombre, semidesnudo y sentado al borde de la cama, esbozó una mueca de desdén. "Eres incluso más promiscua de lo que pensaba".

Su desprecio hacia ella era palpable. Estaba casada, pero se acostaba con cualquiera como una puta, ¿y ahora pretendía actuar como si nada?

La otra no le dio el gusto de una respuesta. Solo podía pensar en su madre. Sin siquiera mirarlo, salió de la habitación de un portazo.

Momentos después, se escuchó un golpe discreto en la puerta. "Señor Brooks", dijo una voz suave al entrar.

Andrés Brooks se presionó las sienes palpitantes con los dedos; el alcohol de la noche anterior aún le retumbaba en el cráneo. "¿Fue cosa de mi abuela?".

Carlos Bennett, su asistente, asintió rápidamente, encogiéndose bajo la aguda mirada de su jefe.

Andrés frunció el ceño. Así que había sido su abuela, Amanda Brooks, quien había enviado a esa mujer a su cama. Una oleada de frustración lo invadió. Era el líder del imperio financiero más formidable de Olekgan. Además, controlaba la mayor empresa que cotizaba en bolsa de este país, Antaford. Sin embargo, acababa de perder su virginidad con una mujer casada.

Al pensar en la noche anterior, la irritación volvió a invadirlo. Durante toda la noche, sin importar lo brusco que fue, ella no había emitido ni un solo sonido. Supuso que se debía a la experiencia... a demasiada experiencia. La forma en que ella lo había mirado hacía un momento, tranquila e indiferente, había sellado su juicio: era de las que usan a los hombres y se marchan sin pensárselo dos veces.

No podía entender de dónde había sacado su abuela a una mujer así, ni por qué había decidido enviársela. Si no hubiera sido por la neblina del alcohol, jamás la habría tocado.

Entonces, su mirada se posó en las sábanas arrugadas, donde se destacaba una llamativa mancha roja. ¿No estaba casada? ¿Era posible que...?

Un recuerdo le vino a la mente: la tenue mancha de sangre en la comisura de sus labios antes de irse. Si había sido virgen, y él había sido demasiado brusco al arrebatarle eso...

...

Cathryn tomó un taxi y se dirigió a toda prisa al Hospital Olekgan.

En cuanto entró, vio a Jordyn del brazo de Liam, paseándose por el pasillo como si fuera suyo.

Un calor le subió a los ojos. "¿Cuánto tiempo llevan acostándose juntos?".

Su media hermana se acurrucó en el hombro de Liam, con una sonrisa maliciosa y provocadora. "Desde la misma noche en que te casaste con él", expresó, con la voz cargada de satisfacción. "Esa fue la primera vez que tu esposo vino a mi cama. ¿Tres años de matrimonio y todavía eres virgen? Qué patética eres".

Su risa resonó en el pasillo, aguda y cruel.

La revelación golpeó a Cathryn como si le hubieran echado un balde de agua helada directamente en la cara.

Durante tres largos años, había administrado la casa y desempeñado el papel de esposa obediente. Noche tras noche había esperado a que Liam regresara, solo para descubrir que la había estado traicionando con Jordyn desde su propia noche de bodas. Cada excusa que alguna vez había inventado para él, sus largas noches de trabajo, su frialdad, se desmoronaron en un instante. Nunca la había tocado porque ya se había acostado con otra: ¡su propia hermanastra!

Su pecho ardía con una mezcla de humillación y furia. Debió de haberlo sabido. Jordyn siempre había disfrutado robándole lo que era suyo, ya fueran juguetes, vestidos o, ahora, su esposo.

Liam dijo con rotundidad, con la mirada vacía: "Cathryn, vamos a divorciarnos. Te irás sin nada".

La aludida sintió una opresión en el pecho, como si le clavaran una cuchilla. Tres años de lealtad, tres años de espera... y esto era lo que él le daba a cambio.

Soltó una risa amarga. "Liam, ¿de verdad crees que me importa tu maldito dinero?".

Nunca había sido codiciosa; la familia de su madre era adinerada y a ella jamás le había importado la riqueza.

El hombre lanzó un bufido burlón. "¿Todavía te crees una heredera protegida? En el momento en que tu madre muera, no serás nada, solo otra mujer abandonada a su suerte".

Cathryn se quedó rígida, y la incredulidad se dibujó en su rostro. "¿Qué demonios estás diciendo?".

Entonces, Jordyn intervino, con una sonrisa afilada como un cuchillo: "Si corres ahora, quizá consigas despedirte de tu madre antes de que sea demasiado tarde".

A Cathryn se le revolvió el estómago y, por instinto, echó a correr por el pasillo hacia la habitación de su madre.

"Lo lamento... La señora Bettina Moore falleció a causa de una herida autoinfligida en la muñeca". Cada sílaba del médico la derribaba como un puñetazo brutal en el pecho.

"¡Eso es imposible!". La voz de la joven se quebró mientras las lágrimas corrían por su rostro. "Mi madre ha estado sumida en un letargo durante años. Apenas podía distinguir un día de otro. ¡Es imposible que se haya cortado la muñeca!".

"Estaba lúcida cuando la trajeron al hospital", respondió el médico con voz suave.

Cathryn no podía entenderlo. Su madre había estado perdida en una neblina durante años. ¿Cómo podía de repente tener la claridad suficiente para quitarse la vida?

En la puerta, Jordyn se apoyaba despreocupadamente contra el marco, con Liam a su lado.

La primera soltó una risa burlona y arrojó una hoja de papel a los pies de su media hermana. "Mira bien. Es la última carta de tu madre. En ella confiesa que se suicidó y que tú, muy convenientemente, renuncias a toda su herencia. Papá acaba de llamar: te han echado de la familia Moore. A partir de ahora, no tienes ni un centavo a tu nombre".

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Shu Daxiaojie
5.0

Observé a mi esposo firmar los papeles que pondrían fin a nuestro matrimonio mientras él estaba ocupado enviándole mensajes de texto a la mujer que realmente amaba. Ni siquiera le echó un vistazo al encabezado. Simplemente garabateó esa firma afilada y dentada que había sellado sentencias de muerte para la mitad de la Ciudad de México, arrojó el folder al asiento del copiloto y volvió a tocar la pantalla de su celular. —Listo —dijo, con la voz vacía de toda emoción. Así era Dante Moretti. El Subjefe. Un hombre que podía oler una mentira a un kilómetro de distancia, pero que no podía ver que su esposa acababa de entregarle un acta de anulación disfrazada bajo un montón de aburridos reportes de logística. Durante tres años, limpié la sangre de sus camisas. Salvé la alianza de su familia cuando su ex, Sofía, se fugó con un don nadie. A cambio, él me trataba como si fuera un mueble. Me dejó bajo la lluvia para salvar a Sofía de una uña rota. Me dejó sola en mi cumpleaños para beber champaña en un yate con ella. Incluso me ofreció un vaso de whisky —la bebida favorita de ella—, olvidando que yo despreciaba su sabor. Yo era simplemente un reemplazo. Un fantasma en mi propia casa. Así que dejé de esperar. Quemé nuestro retrato de bodas en la chimenea, dejé mi anillo de platino entre las cenizas y abordé un vuelo de ida a Monterrey. Pensé que por fin era libre. Pensé que había escapado de la jaula. Pero subestimé a Dante. Cuando finalmente abrió ese folder semanas después y se dio cuenta de que había firmado la renuncia a su esposa sin siquiera mirar, El Segador no aceptó la derrota. Incendió el mundo entero para encontrarme, obsesionado con reclamar a la mujer que él mismo ya había desechado.

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

SU CIERVA, SU CONDENA

SU CIERVA, SU CONDENA

Viviene
4.5

Advertencia de contenido: Esta historia contiene temas maduros y contenido explícito destinada a mayores de edad (+18). Se recomienda discreción. Incluye elementos como dinámicas de BDSM, contenido sexual explícito, relaciones familiares tóxicas, violencia ocasional y lenguaje fuerte. No es un romance ligero. Es intenso, crudo y caótico, y explora el lado oscuro del deseo. ***** "Quítate el vestido, Meadow". "¿Por qué?". "Porque tu ex está mirando", dijo, recostándose en su asiento. "Y quiero que vea lo que perdió". ••••*••••*••••* Se suponía que Meadow Russell iba a casarse con el amor de su vida en Las Vegas. En cambio, encontró a su hermana gemela en una situación comprometedora con su prometido. Un trago en el bar se convirtió en diez. Un error en estado de ebriedad se volvió realidad. Y la oferta de un extraño se transformó en un contrato que firmó con manos temblorosas y un anillo de diamantes. Alaric Ashford es el diablo con un traje a medida de diseñador. Un multimillonario CEO, brutal y posesivo. Un hombre nacido en un imperio de sangre y acero. También sufre de una condición neurológica: no puede sentir: ni objetos, ni dolor, ni siquiera el tacto humano. Pero todo cambió cuando Meadow lo tocó, pues sintió cada emoción. Y ahora la posee. Legal y emocionalmente. Ella quiere que la destruya. Que tome lo que nadie más pudo tener. Él quiere control, obediencia... venganza. Pero lo que comienza como una transacción lentamente se transforma inesperadamente en un vínculo emocional que Meadow nunca vio venir. Obsesión, secretos que nunca debieron salir a la luz, y un dolor del pasado que amenaza con romperlo todo. Alaric no comparte lo que es suyo. Ni su empresa. Ni su esposa. Y mucho menos su venganza.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Una vez la esposa tonta, ahora su eterna obsesión
1

Capítulo 1 Vamos a divorciarnos

14/10/2025

2

Capítulo 2 Kestrel

15/10/2025

3

Capítulo 3 Un trato

15/10/2025

4

Capítulo 4 ¿Cuál es exactamente el nombre del señor Brooks

15/10/2025

5

Capítulo 5 Un viejo rico

17/10/2025

6

Capítulo 6 El banquete de cumpleaños

17/10/2025

7

Capítulo 7 Captados en cámara

17/10/2025

8

Capítulo 8 El escándalo sale a la luz

17/10/2025

9

Capítulo 9 Castigo

17/10/2025

10

Capítulo 10 Su padre nunca la quería

17/10/2025

11

Capítulo 11 Me perteneces

17/10/2025

12

Capítulo 12 Supongo que ya puede dejar de preocuparse

17/10/2025

13

Capítulo 13 Pagarás por esto

17/10/2025

14

Capítulo 14 Pasó la noche con un desconocido

17/10/2025

15

Capítulo 15 ¿Dónde estabas la noche en que murió tu madre

17/10/2025

16

Capítulo 16 Analfabeta

17/10/2025

17

Capítulo 17 Aventura barata

17/10/2025

18

Capítulo 18 Por qué mi abuela te eligió para mí

17/10/2025

19

Capítulo 19 ¿Andrés es su hermano

17/10/2025

20

Capítulo 20 La esposa que no reconoció

17/10/2025

21

Capítulo 21 Sus cicatrices desaparecieron

17/10/2025

22

Capítulo 22 ¿Podría Jordyn ser Kestrel

17/10/2025

23

Capítulo 23 Quizás podríamos empezar a conocernos mejor

17/10/2025

24

Capítulo 24 Incapaz de contenerse

17/10/2025

25

Capítulo 25 La pintura

17/10/2025

26

Capítulo 26 Diez millones por una noche

17/10/2025

27

Capítulo 27 Rumbo a la subasta

17/10/2025

28

Capítulo 28 Diez millones por la pintura de su madre

17/10/2025

29

Capítulo 29 Guerra de ofertas perdida

17/10/2025

30

Capítulo 30 Lo que ella atesora

17/10/2025

31

Capítulo 31 Dinero sucio

17/10/2025

32

Capítulo 32 La pintura incautada

17/10/2025

33

Capítulo 33 No puedes compararte con él

17/10/2025

34

Capítulo 34 Contratiempo

17/10/2025

35

Capítulo 35 Problemas para tener hijos

17/10/2025

36

Capítulo 36 El favor del médico

17/10/2025

37

Capítulo 37 Ya nos hemos visto antes

17/10/2025

38

Capítulo 38 Justicia

17/10/2025

39

Capítulo 39 Venganza grabada en sangre

17/10/2025

40

Capítulo 40 ¿Kestrel en su casa

17/10/2025