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Capítulo 13
No quiere divorciarse
Palabras:941    |    Actualizado en:15/06/2019

"Muchas gracias, señor Hilton, pero no", contestó Debbie rápidamente. "Estoy muy ocupada. Además, no quiero ninguna de tus propiedades, por lo que dudo que sea necesario que hablemos".

Carlos leyó los mensajes con curiosidad. Le parecía interesante que su supuesta esposa no estuviera interesada en sus propiedades.

Si recordaba bien, esa mujer tenía un poco más de veinte años.

¿No necesitaba dinero si era tan joven?

Además, sus padres ya habían fallecido. Dada sus circunstancias, ¿por qué quería divorciarse?

'Poco más de veinte años', pensó Carlos mientras recordaba la información de Debbie.

Ella solo tenía veintiuno, pero ya había comenzado a relacionarse con todo tipo de hombres. Últimamente los jóvenes no paraban de comportarse así. ¿Perp por qué su esposa no era así?

Después de pensar por un momento, Carlos envió otro mensaje: "¿Estás enamorada de alguien?".

De ser ese el caso, firmaría el acuerdo de divorcio.

Nunca antes se había mostrado tan vacilante. A decir verdad, se compadecía mucho de su esposa. Había estado tan ocupado en su trabajo que no le prestó atención durante todos estos años.

Aunque el matrimonio era únicamente simbólico, su esposa tenía el honor de llevar el título de la señora Hilton.

Pero a esa mujer parecía importarle bastante poco. Había mantenido un perfil muy bajo. Durante los últimos tres años, eran pocos quienes sabían que Carlos estaba casado.

Debbie se detuvo por unos minutos antes de responder su mensaje. "No, no estoy enamorada de nadie. Señor Hilton, puedes tener la seguridad de que no he hecho nada malo durante estos tres años. Por favor, ¿podrías simplemente firmar el acuerdo?".

Efectivamente, no estaba enamorada de nadie. Lo había estado en una ocasión, pero todo eso se encontraba en el pasado. Además, había sucedido mucho tiempo atrás.

Debbie tamborileó impacientemente los dedos sobre el celular. ¿Por qué Carlos tardaba tanto? ¿Por qué se mostraba tan vacilante? Solo tenía que firmar el acuerdo de divorcio. Un simple garabato en una hoja de papel, y todo estaría arreglado. Sin embargo, no estaba dispuesto a firmarlo, como si sintiera algo por ella.

Debbie negó con la cabeza. Pensándolo bien, ¡había sido una esposa bastante generosa! Carlos había tenido un sinnúmero de amantes durante su matrimonio, pero a ella nunca le importó. Probablemente cualquier otra mujer no habría tolerado tal promiscuidad.

"Está bien", respondió él finalmente. "Pero, por favor, habla con mi abuelo al respecto. Si él está de acuerdo, firmaré los papeles de inmediato".

Después de todo, su matrimonio había sido arreglado por el abuelo de Carlos.

Los ojos de Debbie se abrieron de par en par. ¡No podía soportarlo más! ¿Quién diablos era el abuelo de Carlos? ¡Ni siquiera lo conocía!

Había sido su padre quien le pidió que se casara con él, afirmando que no se arrepentiría. Debbie puso los ojos en blanco ante ese recuerdo.

¿Dónde podría encontrar al abuelo de Carlos?

Entonces, volvió a escribir en su celular con enojo. "Él es tu abuelo. ¿Por qué no lo buscas tú mismo? ¿Acaso planeas que yo sea la mala? ¡Ya quisieras!".

Luego, frunció el ceño con tristeza. ¡Ese zorro astuto, que solo tenía seis o siete años más que ella, era demasiado molesto!

Carlos leyó su mensaje y le pareció un poco divertido. Su esposa era como una niña malhumorada.

Le recordaba a Debbie. Ella siempre hablaba con enojo.

Carlos parpadeó con molestia cuando se dio cuenta de que estaba volviendo a pensar en esa mujer.

No estaba de humor para lidiar con su esposa, así que simplemente respondió: "Mi abuelo está en Nueva York. ¿Por qué no lo buscas ahora?".

Luego, arrojó su celular a un lado. Le había prometido a su abuelo que no se divorciaría de su esposa, pero esta ya no quería estar casada con él. Si ella realmente deseaba el divorcio, primero tendría que persuadir a su abuelo.

Debbie apretó los dientes, hirviendo de rabia.

No pudo evitar inquietarse al darse cuenta de que ese hombre no pensaba firmar los papeles pronto. ¡Estaba loco! Ella no podía simplemente viajar a Nueva York para buscar a su abuelo.

Debbie dejó a un lado su celular y suspiró pesadamente.

Después, en esa misma tarde, Karen se acercó a ella. "¿Qué te pasa, Debbie?", preguntó. "¿Estás pasando por una menopausia temprana?".

Ella puso los ojos en blanco. "¡Estoy muy molesta!".

Carlos estaba siendo demasiado obstinado.

"¿Por quién estás molesta? Déjame darle una lección", bromeó Karen.

Sin embargo, Debbie solo se enfureció aún más. ¿Debería confesarle a su amiga que estaba casada con Carlos? ¿Y que ella quería el divorcio, pero que él no estaba de acuerdo?

Debbie se echó a reír amargamente. Karen la tomaría por loca si decía eso en voz alta.

"Mañana por la noche iré a una fiesta. ¿Qué te parece si vienes conmigo para que te olvides de todo?", preguntó su amiga, recordando lo que su padre le había dicho esa mañana.

"No, gracias", contestó Debbie.

No le gustaban ese tipo de eventos. Además, estaba tan ansiosa por el divorcio que no tenía ganas de asistir a ninguna fiesta.

"Pero irán muchas personas famosas", insistió Karen. "Celebridades, solteros elegibles, ¡lo que se te ocurra! Todos estarán ahí. ¡Te arrepentirás de no haber ido!".

"No quiero ir", repitió Debbie apartando la mirada y agitó la cabeza firmemente.

Karen hizo un puchero. "Pero podemos divertirnos. Comeremos y beberemos un poco. ¡Acompáñame!".

Justo cuando Debbie estaba a punto de explotar, Karen se levantó de un salto y corrió hacia el armario. "Ya preparé un vestido para ti", agregó mientras sacaba una caja. "¡Es de tu talla!".

Al ver el vestido en las manos de su amiga, Debbie no tuvo más remedio que aceptar.

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1 Capítulo 1 Acuerdo de divorcio2 Capítulo 2 Atrapa a esa mujer3 Capítulo 3 Mostrar su amor4 Capítulo 4 No puedes permitírtelo5 Capítulo 5 No merece estar en el centro comercial6 Capítulo 6 Dame su información7 Capítulo 7 Darle una lección8 Capítulo 8 No quiero ensuciarme9 Capítulo 9 Encuentro con Carlos10 Capítulo 10 Confrontación11 Capítulo 11 Disculpa12 Capítulo 12 Hablar personalmente13 Capítulo 13 No quiere divorciarse14 Capítulo 14 Fiesta de lanzamiento15 Capítulo 15 Seducir a hombres ricos16 Capítulo 16 Cayendo juntos17 Capítulo 17 Mil millones de dólares18 Capítulo 18 Video19 Capítulo 19 A Nueva York20 Capítulo 20 Encontrar con un rival fuerte21 Capítulo 21 Carlos coqueteando con Debbie22 Capítulo 22 Carlos supo la verdad.23 Capítulo 23 La mudanza24 Capítulo 24 Conduciendo hacia la Universidad25 Capítulo 25 Parece, pero no es un chico26 Capítulo 26 Capitulo Hermano27 Capítulo 27 Sede del Grupo Hilton28 Capítulo 28 La comida de la disculpa29 Capítulo 29 Quemado30 Capítulo 30 El Presente31 Capítulo 31 Quién acosó a mi novia32 Capítulo 32 ¿Jefa ¿Qué demonios 33 Capítulo 33 Quiero disculparme contigo34 Capítulo 34 Una pelea35 Capítulo 35 Se lo merecía36 Capítulo 36 Rebelde37 Capítulo 37 Carlos, el nuevo profesor.38 Capítulo 38 Cariño39 Capítulo 39 El castigo40 Capítulo 40 Capitulo En el cementerio41 Capítulo 41 Soy un hombre casado42 Capítulo 42 Él es tan guapo43 Capítulo 43 Yo soy tu marido44 Capítulo 44 La clase de baile45 Capítulo 45 Clase de inglés46 Capítulo 46 La lección de inglés.47 Capítulo 47 Capitulo ¡Tú ganas!48 Capítulo 48 De regreso de Singapur49 Capítulo 49 Teniendo un dolor de cabeza50 Capítulo 50 Se reveló la verdad51 Capítulo 51 ¡Qué sinvergüenza!52 Capítulo 52 Un buen besador53 Capítulo 53 Ellos me engañaron54 Capítulo 54 Un conflicto55 Capítulo 55 Nadie tiene permitido irse56 Capítulo 56 Arrodíllate y discúlpate57 Capítulo 57 No tienes que hacer nada más que contar el dinero58 Capítulo 58 ¡Qué hombre tan miserable!59 Capítulo 59 ¿Vives con un hombre 60 Capítulo 60 ¡Qué sorpresa!61 Capítulo 61 Tratos y membresías62 Capítulo 62 Tú vales diez mil millones63 Capítulo 63 Quítate los zapatos64 Capítulo 64 Estoy casada65 Capítulo 65 Fracasado66 Capítulo 66 Tranquiliza a tu marido67 Capítulo 67 En el Cine68 Capítulo 68 Un corazón roto69 Capítulo 69 Viene por ella70 Capítulo 70 ¡Haz pedazos la maldita tienda!71 Capítulo 71 Un hombre autoritario72 Capítulo 72 ¿Te atreves a mencionar a Carlos Hilton 73 Capítulo 73 No vas a casarte con Olivia Murphy74 Capítulo 74 Deberías usar vestidos más a menudo75 Capítulo 75 Ella es mi esposa76 Capítulo 76 Cuidado con Megan77 Capítulo 77 La pelea78 Capítulo 78 El regalo79 Capítulo 79 Los celos alteraron su mente80 Capítulo 80 Tres condiciones81 Capítulo 81 Que pise descalzo un puercoespín82 Capítulo 82 ¡Cachetéalo!83 Capítulo 83 La Bofetada84 Capítulo 84 Lo siento85 Capítulo 85 Un hombre inocente86 Capítulo 86 Sé buena contigo misma87 Capítulo 87 Herido88 Capítulo 88 Enamorándose89 Capítulo 89 Seducción90 Capítulo 90 En el hospital91 Capítulo 91 Ten cuidado92 Capítulo 92 Carlos, me gustas93 Capítulo 93 He oído lo que dijiste94 Capítulo 94 Vamos a casa95 Capítulo 95 ¿Qué es lo que quieres comprar 96 Capítulo 96 ¿Cómo pudiste 97 Capítulo 97 No necesitas una esposa98 Capítulo 98 ¿Estás tratando de disculparte 99 Capítulo 99 Déjame darte calor100 Capítulo 100 Mi voluntariosa esposa