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Capítulo 16
Cayendo juntos
Palabras:787    |    Actualizado en:18/06/2019

La encantadora sonrisa de Debbie hizo que el corazón de Carlos se acelerara.

Tal vez esa mujer fuera molesta, pero no podía negar que era bastante atractiva.

De inmediato, recobró el sentido con una sonrisa disgustada y se apartó de ella lo más rápido posible.

Pero apenas Carlos retrocedió un paso, Debbie sonrió maliciosamente. Ese hombre había caído directamente en su trampa. Entonces, ella levantó sus esbeltos brazos y lo empujó con fuerza.

Carlos estaba parado justo al lado de una piscina. No era muy profunda, pero sería terriblemente vergonzoso si se cayera.

Él no tardó en darse cuenta de lo que Debbie tenía en mente.

Al ver su expresión engreída, se decidió a no dejar que triunfara. Por lo tanto, agarró rápidamente el vestido de Debbie para atraerla a sus brazos...

Y luego se escuchó un fuerte chapuzón.

El estruendo del agua salpicando atrajo la atención de todos.

"¡Señor Hilton!", gritó una voz aterrorizada. "¡Señora Hilton!".

Emmett corrió a toda velocidad con el rostro lleno de pánico.

Carlos salió de la piscina completamente empapado. A pesar de que estaba avergonzado, tenía un aspecto más o menos decente, ya que llevaba un traje.

Sin embargo, Debbie era todo un desastre. Carlos había rasgado su vestido accidentalmente, dejando al descubierto su blanca y perlada piel. El vestido rojo vino estaba mojado y se aferraba a su cuerpo con fuerza, acentuando sus curvas.

Cuando la hermosa mujer salió de la piscina, se veía devastadoramente deslumbrante.

Debbie le dirigió a Carlos una mirada agraviada, con los ojos enrojecidos por las lágrimas. Era terca y hermosa al mismo tiempo, lo que hizo que los espectadores sintieran lástima por ella.

Todos los hombres se quedaron atónitos cuando la vieron salir del agua.

Sin embargo, antes de que pudieran desvestirla con los ojos, una empapada chaqueta negra se posó sobre sus hombros, cubriendo la mayor parte de su cuerpo.

"¡Carlos Hilton!", siseó Debbie con los dientes apretados.

Antes de que pudiera recriminarlo, un par de fuertes brazos la levantaron repentinamente.

Carlos la estaba cargando.

"¿Es esta tu manera de seducirme?", preguntó con una ceja alzada. "Genial. ¡Simplemente genial!".

Debbie lo miró fijamente, estupefacta. No podía creer lo que acababa de escuchar.

Su mente era todo un lío. Inmediatamente, comenzó a idear innumerables planes para matar a ese hombre.

"¡No muevas ni un solo músculo! ¡A menos que quieras que todos vean tu casi desnudo cuerpo!", susurró Carlos con un tono ligeramente inquieto.

A pesar de que odiaba admitirlo, Debbie sabía que él tenía razón. Entonces, lo miró severamente, pero no se movió.

El crucero se sumió en un profundo silencio.

Todos los presentes intercambiaron miradas, pero nadie habló durante lo que pareció una eternidad.

Algunos ni siquiera se atrevían a emitir un sonido, mientras que otros estaban aturdidos tan que se preguntaban si todo eso era un sueño.

Por su parte, Olga estaba demasiado enojada como para pronunciar alguna palabra.

Carlos se llevó a Debbie lejos de la mirada de todos, y no se detuvo hasta que entraron al salón.

Cuando llegaron a una habitación, Carlos abrió la puerta de una patada y entró con Debbie aún en sus brazos. Sin encender la luz, colocó a la mujer cuidadosamente en el suelo y cerró la puerta con el pie.

De repente, la presionó contra la puerta mientras sus ojos ardían de lujuria.

Su mano comenzó a recorrer el cuerpo de Debbie, quien no podía moverse porque tenía las manos inmovilizadas detrás de su espalda.

"Carlos...".

Quería pedirle que la soltara, pero él no le dio la oportunidad de terminar sus palabras, ya que la interrumpió presionando sus labios contra los de ella.

Después de lo que pareció una eternidad, Carlos finalmente se apartó con una pequeña sonrisa.

"Dime, ¿cuánto me costaría una noche contigo?", susurró con voz ronca mientras presionaba su frente contra la de ella.

"¡Vete a la mierda!", espetó Debbie.

Las lágrimas no tardaron en brotar de sus ojos. ¿Cómo se atrevía a considerarla una prostituta?

Avergonzada y furiosa, Debbie intentó apartar a Carlos, pero él la sostuvo con más fuerza.

Tenía la camisa completamente mojada, por lo que ella podía ver claramente su amplio y cincelado pecho a través de su ropa.

Además, tenía el cabello ligeramente desordenado, de donde caían gotas de agua sobre su clavícula hasta su...

Maldita sea. Era demasiado sensual.

Debbie se encontró repentinamente en un trance al tenerlo tan cerca.

No era de extrañar que tantas mujeres se murieran por él. Nadie podía negar que era apuesto, sensual y encantador.

Afortunadamente, Carlos no se dio cuenta de su aturdimiento. "¿Todavía quieres hacerte la difícil?", preguntó desdeñosamente. "Mi riqueza no puede compararse con ninguna de las personas en este barco. Solo dame una cifra y yo...".

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1 Capítulo 1 Acuerdo de divorcio2 Capítulo 2 Atrapa a esa mujer3 Capítulo 3 Mostrar su amor4 Capítulo 4 No puedes permitírtelo5 Capítulo 5 No merece estar en el centro comercial6 Capítulo 6 Dame su información7 Capítulo 7 Darle una lección8 Capítulo 8 No quiero ensuciarme9 Capítulo 9 Encuentro con Carlos10 Capítulo 10 Confrontación11 Capítulo 11 Disculpa12 Capítulo 12 Hablar personalmente13 Capítulo 13 No quiere divorciarse14 Capítulo 14 Fiesta de lanzamiento15 Capítulo 15 Seducir a hombres ricos16 Capítulo 16 Cayendo juntos17 Capítulo 17 Mil millones de dólares18 Capítulo 18 Video19 Capítulo 19 A Nueva York20 Capítulo 20 Encontrar con un rival fuerte21 Capítulo 21 Carlos coqueteando con Debbie22 Capítulo 22 Carlos supo la verdad.23 Capítulo 23 La mudanza24 Capítulo 24 Conduciendo hacia la Universidad25 Capítulo 25 Parece, pero no es un chico26 Capítulo 26 Capitulo Hermano27 Capítulo 27 Sede del Grupo Hilton28 Capítulo 28 La comida de la disculpa29 Capítulo 29 Quemado30 Capítulo 30 El Presente31 Capítulo 31 Quién acosó a mi novia32 Capítulo 32 ¿Jefa ¿Qué demonios 33 Capítulo 33 Quiero disculparme contigo34 Capítulo 34 Una pelea35 Capítulo 35 Se lo merecía36 Capítulo 36 Rebelde37 Capítulo 37 Carlos, el nuevo profesor.38 Capítulo 38 Cariño39 Capítulo 39 El castigo40 Capítulo 40 Capitulo En el cementerio41 Capítulo 41 Soy un hombre casado42 Capítulo 42 Él es tan guapo43 Capítulo 43 Yo soy tu marido44 Capítulo 44 La clase de baile45 Capítulo 45 Clase de inglés46 Capítulo 46 La lección de inglés.47 Capítulo 47 Capitulo ¡Tú ganas!48 Capítulo 48 De regreso de Singapur49 Capítulo 49 Teniendo un dolor de cabeza50 Capítulo 50 Se reveló la verdad51 Capítulo 51 ¡Qué sinvergüenza!52 Capítulo 52 Un buen besador53 Capítulo 53 Ellos me engañaron54 Capítulo 54 Un conflicto55 Capítulo 55 Nadie tiene permitido irse56 Capítulo 56 Arrodíllate y discúlpate57 Capítulo 57 No tienes que hacer nada más que contar el dinero58 Capítulo 58 ¡Qué hombre tan miserable!59 Capítulo 59 ¿Vives con un hombre 60 Capítulo 60 ¡Qué sorpresa!61 Capítulo 61 Tratos y membresías62 Capítulo 62 Tú vales diez mil millones63 Capítulo 63 Quítate los zapatos64 Capítulo 64 Estoy casada65 Capítulo 65 Fracasado66 Capítulo 66 Tranquiliza a tu marido67 Capítulo 67 En el Cine68 Capítulo 68 Un corazón roto69 Capítulo 69 Viene por ella70 Capítulo 70 ¡Haz pedazos la maldita tienda!71 Capítulo 71 Un hombre autoritario72 Capítulo 72 ¿Te atreves a mencionar a Carlos Hilton 73 Capítulo 73 No vas a casarte con Olivia Murphy74 Capítulo 74 Deberías usar vestidos más a menudo75 Capítulo 75 Ella es mi esposa76 Capítulo 76 Cuidado con Megan77 Capítulo 77 La pelea78 Capítulo 78 El regalo79 Capítulo 79 Los celos alteraron su mente80 Capítulo 80 Tres condiciones81 Capítulo 81 Que pise descalzo un puercoespín82 Capítulo 82 ¡Cachetéalo!83 Capítulo 83 La Bofetada84 Capítulo 84 Lo siento85 Capítulo 85 Un hombre inocente86 Capítulo 86 Sé buena contigo misma87 Capítulo 87 Herido88 Capítulo 88 Enamorándose89 Capítulo 89 Seducción90 Capítulo 90 En el hospital91 Capítulo 91 Ten cuidado92 Capítulo 92 Carlos, me gustas93 Capítulo 93 He oído lo que dijiste94 Capítulo 94 Vamos a casa95 Capítulo 95 ¿Qué es lo que quieres comprar 96 Capítulo 96 ¿Cómo pudiste 97 Capítulo 97 No necesitas una esposa98 Capítulo 98 ¿Estás tratando de disculparte 99 Capítulo 99 Déjame darte calor100 Capítulo 100 Mi voluntariosa esposa