icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Capítulo 14
Fiesta de lanzamiento
Palabras:729    |    Actualizado en:16/06/2019

Al día siguiente, Debbie se puso el vestido de noche que Karen le había comprado. Era de color rojo vino, y con los hombros descubiertos. Frente al espejo, esta notó que se veía sensual y elegante, pero también un poco fría. Además, el vestido acentuaba su figura a la perfección.

Karen se quedó boquiabierta cuando ella salió del probador.

El vestido era tan ajustado que resaltaba cada uno de los movimientos de Debbie. Además, su cabello estaba recogido en un moño y tenía dos mechones sueltos que enmarcaban su rostro, dándole un aspecto ligeramente relajado. Se veía tan encantadora que Karen no podía quitarle los ojos de encima.

Y como su amiga había nacido con un temperamento frío, la gente siempre la consideraba distante e inalcanzable.

"Ay, Dios mío... Debbie, te ves hermosa", murmuró Karen, tan estupefacta que no podía hablar.

Si Debbie asistía a la fiesta con ese vestido, todos los hombres babearían por ella y todas las mujeres estarían muertas de celos.

El lanzamiento del producto del Grupo Hilton se llevaría a cabo en un crucero llamado El Océano. El crucero era tan gigante que podía transportar a miles de personas, y estaba anclado en la costa al este de Alorith.

Además, tenía un valor de miles de millones de dólares, por lo que todas las grandes empresas lo tenían como primera opción para celebrar sus fiestas.

Tan pronto como Debbie puso un pie en el crucero, los mujeriegos no pudieron quitarle los ojos de encima.

Sin embargo, ella era indiferente a sus miradas. El vestido de color rojo vino la hacía verse distante, noble y, en última instancia, inalcanzable.

Por otro lado, Karen estaba ansiosa por hablar con algunos chicos, así que dejó a su amiga apenas subieron al barco.

Muriéndose de aburrimiento, Debbie se dirigió a un rincón para descansar.

Sin embargo, justo cuando pensó que podía tomar un respiro, alguien le ofreció una copa de vino. "¿Le importaría beber conmigo, señorita?".

Un hombre con traje azul oscuro se paró frente a ella, examinándola con una mirada errante.

Parecía ser rico, ya que todo lo que vestía era de marca de diseñador. No obstante, sus ojos estaban llenos de aquella arrogancia que siempre venía con el dinero.

Los demás hombres adquirieron una expresión derrotada cuando vieron que este último se había interesado en Debbie.

"¡Maldición! Louis acaba de acercarse a ella. No tenemos ninguna posibilidad".

"Tienes razón. Louis tiene fama de mujeriego, pero su familia es asquerosamente rica. Dudo mucho que alguna mujer sea capaz de rechazarlo".

Debbie escuchó esas palabras y arqueó las cejas con indiferencia. "Váyase".

Louis Kent casi se atragantó con su vino. No esperaba que Debbie lo rechazara, así que su sonrisa se convirtió en un ceño fruncido.

"¿Qué acabas de decirme? ¿Acaso no sabes quién soy?".

Ella resopló. "Yo solo sé que los perros que ladran no muerden".

Louis respiró hondo y se apresuró a forzar una sonrisa. Había pensado que conquistaría a esa mujer mientras hiciera alarde de su riqueza. "Espera. Todavía no me rechaces. Siempre soy generoso con mis mujeres, si sabes a lo que me refiero. No seas malagradecida", murmuró.

No obstante, había un tono ligeramente amenazante en esa última frase. Luego, él volvió a ofrecerle la copa a Debbie.

Sonriendo levemente, ella entrecerró los ojos y aceptó la copa de vino.

Louis pensó que Debbie había mordido el anzuelo. Pero justo cuando su sonrisa se volvió complaciente, ella levantó la mano e inclinó la copa sobre la cabeza de Louis, derramando el vino tinto sobre su cabello y su ropa.

Su perfecto peinado se arruinó instantáneamente, y su costoso traje se tiñó de rojo. Ya no se veía tan elegante.

Todos jadearon debido a la conmoción.

El Grupo Kent era una de las diez empresas más importantes de Alorith. Louis poseía una riqueza tan increíble como su estatus. Y ahora una mujer desconocida acababa de rechazar sus avances, e incluso tuvo la osadía de derramar vino sobre su cabeza.

"¡¿Qué carajo?! ¡¿Cómo te atreves?!", exclamó él con tanta furia que levantó una mano para abofetear a Debbie.

Sin embargo, alguien agarró su muñeca con fuerza antes de que él pudiera moverla.

Debbie agrandó ligeramente los ojos cuando vio a la persona que la estaba ayudando.

Louis se dio la vuelta para maldecir a quien acababa de detenerlo, pero entonces su rostro palideció inmediatamente.

"Señor... ¡Señor Hilton!".

Obtenga su bonus en la App

Abrir
1 Capítulo 1 Acuerdo de divorcio2 Capítulo 2 Atrapa a esa mujer3 Capítulo 3 Mostrar su amor4 Capítulo 4 No puedes permitírtelo5 Capítulo 5 No merece estar en el centro comercial6 Capítulo 6 Dame su información7 Capítulo 7 Darle una lección8 Capítulo 8 No quiero ensuciarme9 Capítulo 9 Encuentro con Carlos10 Capítulo 10 Confrontación11 Capítulo 11 Disculpa12 Capítulo 12 Hablar personalmente13 Capítulo 13 No quiere divorciarse14 Capítulo 14 Fiesta de lanzamiento15 Capítulo 15 Seducir a hombres ricos16 Capítulo 16 Cayendo juntos17 Capítulo 17 Mil millones de dólares18 Capítulo 18 Video19 Capítulo 19 A Nueva York20 Capítulo 20 Encontrar con un rival fuerte21 Capítulo 21 Carlos coqueteando con Debbie22 Capítulo 22 Carlos supo la verdad.23 Capítulo 23 La mudanza24 Capítulo 24 Conduciendo hacia la Universidad25 Capítulo 25 Parece, pero no es un chico26 Capítulo 26 Capitulo Hermano27 Capítulo 27 Sede del Grupo Hilton28 Capítulo 28 La comida de la disculpa29 Capítulo 29 Quemado30 Capítulo 30 El Presente31 Capítulo 31 Quién acosó a mi novia32 Capítulo 32 ¿Jefa ¿Qué demonios 33 Capítulo 33 Quiero disculparme contigo34 Capítulo 34 Una pelea35 Capítulo 35 Se lo merecía36 Capítulo 36 Rebelde37 Capítulo 37 Carlos, el nuevo profesor.38 Capítulo 38 Cariño39 Capítulo 39 El castigo40 Capítulo 40 Capitulo En el cementerio41 Capítulo 41 Soy un hombre casado42 Capítulo 42 Él es tan guapo43 Capítulo 43 Yo soy tu marido44 Capítulo 44 La clase de baile45 Capítulo 45 Clase de inglés46 Capítulo 46 La lección de inglés.47 Capítulo 47 Capitulo ¡Tú ganas!48 Capítulo 48 De regreso de Singapur49 Capítulo 49 Teniendo un dolor de cabeza50 Capítulo 50 Se reveló la verdad51 Capítulo 51 ¡Qué sinvergüenza!52 Capítulo 52 Un buen besador53 Capítulo 53 Ellos me engañaron54 Capítulo 54 Un conflicto55 Capítulo 55 Nadie tiene permitido irse56 Capítulo 56 Arrodíllate y discúlpate57 Capítulo 57 No tienes que hacer nada más que contar el dinero58 Capítulo 58 ¡Qué hombre tan miserable!59 Capítulo 59 ¿Vives con un hombre 60 Capítulo 60 ¡Qué sorpresa!61 Capítulo 61 Tratos y membresías62 Capítulo 62 Tú vales diez mil millones63 Capítulo 63 Quítate los zapatos64 Capítulo 64 Estoy casada65 Capítulo 65 Fracasado66 Capítulo 66 Tranquiliza a tu marido67 Capítulo 67 En el Cine68 Capítulo 68 Un corazón roto69 Capítulo 69 Viene por ella70 Capítulo 70 ¡Haz pedazos la maldita tienda!71 Capítulo 71 Un hombre autoritario72 Capítulo 72 ¿Te atreves a mencionar a Carlos Hilton 73 Capítulo 73 No vas a casarte con Olivia Murphy74 Capítulo 74 Deberías usar vestidos más a menudo75 Capítulo 75 Ella es mi esposa76 Capítulo 76 Cuidado con Megan77 Capítulo 77 La pelea78 Capítulo 78 El regalo79 Capítulo 79 Los celos alteraron su mente80 Capítulo 80 Tres condiciones81 Capítulo 81 Que pise descalzo un puercoespín82 Capítulo 82 ¡Cachetéalo!83 Capítulo 83 La Bofetada84 Capítulo 84 Lo siento85 Capítulo 85 Un hombre inocente86 Capítulo 86 Sé buena contigo misma87 Capítulo 87 Herido88 Capítulo 88 Enamorándose89 Capítulo 89 Seducción90 Capítulo 90 En el hospital91 Capítulo 91 Ten cuidado92 Capítulo 92 Carlos, me gustas93 Capítulo 93 He oído lo que dijiste94 Capítulo 94 Vamos a casa95 Capítulo 95 ¿Qué es lo que quieres comprar 96 Capítulo 96 ¿Cómo pudiste 97 Capítulo 97 No necesitas una esposa98 Capítulo 98 ¿Estás tratando de disculparte 99 Capítulo 99 Déjame darte calor100 Capítulo 100 Mi voluntariosa esposa