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Capítulo 12
La mujer más rica de Jork
Palabras:736    |    Actualizado en:29/08/2022

"De hecho, he pensado en darte todo el distrito comercial alrededor de Finca Willard.

Ve a la Finca y pídele a tu hermana que organice todos los trámites para la entrega".

Lo que dijo su padre había sido demasiado para Trevor, finalmente comprendía que su familia era realmente rica.

Sin embargo, no sabía hasta dónde llegaba aquella riqueza. Para su sorpresa, era mucho más millonario de lo que jamás habría imaginado.

Aquella zona comercial alrededor de Finca Willard era el lugar más animado de Jork, allí se habían construido muchos hoteles y clubes de lujo.

No era exagerado que una pulgada de tierra allí fuera valorada como si fuera oro, y su padre le acababa de decir que esas propiedades pertenecían a su familia.

Trevor se mordió la punta de la lengua para tratar de calmarse, pero de pronto recordó algo.

"Espera, papá, ¿no estaba mi hermana trabajando en otra ciudad?".

"¡Ja, ja! Chico tonto, ¿cómo crees que podemos dejarte tener una vida modesta en Jork?

¿Recuerdas a la mujer más rica de Jork, la propietaria de Sanderson Profumeria, esa que está valuada en unos quinientos mil millones de dólares?

Solías bromear con que ella era tu hermana, pues bueno, siempre tuviste razón.

Esa mujer sí es tu hermana, ha estado en Jork todo este tiempo vigilándote", respondió el hombre con jocosidad al otro lado de la línea.

Pero de pronto se puso serio.

"Trevor, debes recordar que te criamos en la pobreza no solamente porque queríamos que experimentaras las dificultades de la vida, sino también para que conservaras tus virtudes y valores.

Pero bueno, ya hablé demasiado, ven a la casa. Tu hermana te está esperando".

"Está bien, papá".

Trevor colgó la llamada tan pronto como terminó de hablar.

Estaba contento de que su padre fuera estricto con él sin importar si era rico o pobre.

Una vez que se calmó, tomó un taxi hasta Finca Willard.

El chico estaba ciertamente curioso acerca de su lugar de destino. Después de todo, esta era la primera vez que vería el lugar más popular en Jork.

Había una elegante fuente de agua cristalina que fluía constantemente detrás de la alta y blanca puerta arqueada. Además, los frondosos árboles se movían con gracia con el viento.

Las casas decoradas con ladrillos rojos y tejas verdes estaban repartidas entre los árboles, haciendo que el lugar se viera muy prestigioso. Fuera de la mansión había un lujoso salón de recepción. Solo se podía ingresar a la mansión cruzando el pasillo.

Trevor estaba tan fascinado por aquel paisaje, que entró en la mansión sin siquiera pensar demasiado.

"Señor, por favor deténgase, esto es de propiedad privada".

La recepcionista de la entrada, quien llevaba medias negras, falda corta y tacones altos, además de un diminuto uniforme, impidió que Trevor diera un paso más. Lo miró con desdén y ni siquiera se molestó en preguntar qué hacía allí.

Las personas a las que se les permitía ingresar a Finca Willard solían ser peces gordos. Sus ropas nunca se veían maltratadas o percudidas, lo cual la llevaba a pensar que Trevor no pertenecía a ese lugar, pues sus vestimentas no debían valer más de cien dólares en total.

La recepcionista pensó que quizás quería ir allí para tomarse fotos y publicarlas en sus redes sociales por pura vanidad.

"Yo... Vengo con Evie Sanderson", dijo Trevor torpemente.

"Lo siento, señor, pero primero debe reservar una cita antes de ingresar a la finca".

La recepcionista respondió con frialdad.

En ese momento, un joven se bajó de un lujoso auto convertible no muy lejos de ahí y caminó hacia ellos con un ramo de flores en las manos.

Luego, miró a Trevor y dijo burlonamente: "¿Qué hace este mendigo aquí? ¡Échenlo!".

Tan pronto como la recepcionista vio al hombre, sus ojos se iluminaron y su actitud cambió por completo.

"Señor Cairon, qué gusto verlo de nuevo. No se preocupe, llamaré a seguridad para que se encarguen de eso".

Su actitud hacia el hombre era cálida y amistosa, casi como si quisiera arrojársele a sus brazos.

"Muy bien".

Ese hombre, llamado Henson Cairon, se rio de forma petulante y de pronto toqueteó uno de los pechos de la recepcionista, haciéndola gemir discretamente.

Luego, levantó las cejas hacia Trevor con una gran arrogancia, como si estuviera haciendo alarde de su poder.

Entonces se volvió hacia la recepcionista y preguntó: "¿Está Evie en la mansión? La verdad, vine a declarármele".

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1 Capítulo 1 A través de la puerta2 Capítulo 2 Pisoteado3 Capítulo 3 Enriquecerse de la noche a la mañana4 Capítulo 4 Mundo nuevo5 Capítulo 5 Un perfume de trescientos mil dólares6 Capítulo 6 Compraré este perfume7 Capítulo 7 Me engañaste8 Capítulo 8 La insignia familiar9 Capítulo 9 La mano maloliente10 Capítulo 10 Una impresionante caja de regalo11 Capítulo 11 Este perfume debe ser una falsificación12 Capítulo 12 La mujer más rica de Jork13 Capítulo 13 Mi hermano14 Capítulo 14 Los pobres no tienen sentido de la existencia15 Capítulo 15 Bienvenido, señor Sanderson16 Capítulo 16 Restaurante francés17 Capítulo 17 Reloj Patek Philippe18 Capítulo 18 Un tipo pobre19 Capítulo 19 El caddie20 Capítulo 20 El Rolex21 Capítulo 21 Por mi padre22 Capítulo 22 Todo estará bien23 Capítulo 23 Todo estará bien24 Capítulo 24 Arrodillarse y pedir clemencia25 Capítulo 25 Quién es tu amigo26 Capítulo 26 Hola, señor27 Capítulo 27 Sin registros de membresía28 Capítulo 28 Me suicidaré29 Capítulo 29 Nosotros terminamos30 Capítulo 30 Terminamos para siempre31 Capítulo 31 Trescientos mil dólares32 Capítulo 32 La caja del perfume33 Capítulo 33 Detectar falsificaciones34 Capítulo 34 El escándalo de Trevor35 Capítulo 35 Contraatacar en una situación desesperada36 Capítulo 36 Te creo, Bernard37 Capítulo 37 Un misterioso millonario en la facultad38 Capítulo 38 Estaré esperándote39 Capítulo 39 Celos40 Capítulo 40 Fracasar en hacerse rica41 Capítulo 41 Hacer las cosas difíciles a propósito42 Capítulo 42 Un accidente43 Capítulo 43 La mancha44 Capítulo 44 Limpiar el paraninfo45 Capítulo 45 La reunión46 Capítulo 46 Se encuentra de nuevo con Zavier47 Capítulo 47 Un sinvergüenza48 Capítulo 48 Quién pagará la factura49 Capítulo 49 Esa botella de vino50 Capítulo 50 La lujosa Finca Willard51 Capítulo 51 Echarlo52 Capítulo 52 Cambio de reglas53 Capítulo 53 No se permite ingresar sin comprar boletos54 Capítulo 54 Romper la botella de whiskey costosa55 Capítulo 55 Hijo de un hombre adinerado56 Capítulo 56 Un adinerado discreto57 Capítulo 57 ¿Cómo diablos se ha hecho tan rico 58 Capítulo 58 Algo raro59 Capítulo 59 Una fiesta60 Capítulo 60 Pagar a medias61 Capítulo 61 Obtener ganancias62 Capítulo 62 Pide cinco botellas de vino más63 Capítulo 63 Pedir prestado dinero64 Capítulo 64 Sin pagar la cuenta65 Capítulo 65 La deuda66 Capítulo 66 Su forma de conseguir el dinero67 Capítulo 67 Qué hace este degenerado aquí68 Capítulo 68 La respuesta de Evie69 Capítulo 69 Dónde está Trevor70 Capítulo 70 Una bendición oculta71 Capítulo 71 Castigo72 Capítulo 72 Una chica bella y un auto de lujo73 Capítulo 73 El lápiz labial74 Capítulo 74 Cómo puede ser posible75 Capítulo 75 Invitación a una fiesta de cumpleaños76 Capítulo 76 El motivo de la invitación77 Capítulo 77 El rico misterioso78 Capítulo 78 Difícil decisión79 Capítulo 79 Identidades ocultas80 Capítulo 80 El último asiento libre81 Capítulo 81 Un trabajador ocasional82 Capítulo 82 En defensa de Trevor83 Capítulo 83 El señor Sanderson.84 Capítulo 84 Video explícito85 Capítulo 85 El sorprendente video86 Capítulo 86 Ebriedad incontrolable87 Capítulo 87 El héroe88 Capítulo 88 Sin consecuencias89 Capítulo 89 Tomar el control del nuevo restaurante90 Capítulo 90 No puedes pagar un automóvil91 Capítulo 91 Preste atención a sus modales92 Capítulo 92 Alguien conocido93 Capítulo 93 El recuerdo desolado94 Capítulo 94 Ambiente incómodo95 Capítulo 95 Una chica de buen corazón96 Capítulo 96 Una mesa pequeña para Trevor97 Capítulo 97 Platillos especiales98 Capítulo 98 Cliente cien mil99 Capítulo 99 Su número100 Capítulo 100 No lo toques si no puedes pagarlo