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Capítulo 16
Restaurante francés
Palabras:797    |    Actualizado en:29/08/2022

"Lo siento mucho, señor Sanderson, no debí haberle menospreciado", le dijo la recepcionista mientras se mordía el labio.

"No lo reconocí, realmente lo siento".

Levantó la mano para darse una bofetada, enseguida el sonido resonó por todo el lugar, y entonces comenzó a hacerlo repetidamente.

Trevor abrió los ojos sorprendido. No podía entender lo que estaba pasando.

Un rastro de sangre se deslizó por la comisura de la boca de la recepcionista y su rostro comenzó a hincharse, pero aun así no paraba.

Trevor no tenía la intención de que ella se lastimara, así que exclamó: "¡Hey, detente! Solo no vuelvas a hacer eso, ¿de acuerdo?".

La recepcionista comprendió asintiendo, y sus ojos se iluminaron levemente.

Luego, respondió torpemente: "Señor Sanderson… muchas gracias, ¡no volverá a pasar!".

Ciertamente se sentía agradecida de que Trevor la perdonara incluso después de eso, y Evie asintió sutilmente con satisfacción.

Se sentía contenta por la forma en la que Trevor manejó el asunto, pues si él no hubiese reprendido a la recepcionista por sus acciones, ella misma lo habría hecho por él.

Trevor tenía que aprender a defender su autoridad con sus subordinados, especialmente porque él era el jefe.

Así, cuando llegó la hora del almuerzo, los dos hermanos salieron.

Decidieron viajar en yate, pues planeaban ir a la isla en el lago de Finca Willard.

Los ojos de Trevor se iluminaron, maravillados al ver cómo dos peces grandes saltaban en el agua y seguían al yate.

En ese momento, Evie también le contó sobre los edificios de la finca. Le explicó que había muchos tiburones en el acuario, así como leopardos en el zoológico e incluso un grupo de osos polares. Los ojos de Trevor se abrieron con conmoción al escuchar eso.

Media hora después llegaron a la isla, haciendo una parada en un restaurante francés.

Los chefs tenían al menos tres estrellas Michelin, por lo que sus habilidades culinarias estaban a la par de los más prestigiosos, y naturalmente, los ingredientes que usaban para sus platos eran frescos, especialmente la carne. A menudo usaban la parte más tierna de los cortes Charolais, que provenían de Francia.

"Trevor, este es el mejor restaurante de Finca Willard, no cualquiera puede venir, pues la gran mayoría no se puede permitir contar con una tarjeta VIP diamante", explicó Evie con una sonrisa. "Tan solo este restaurante puede generar al menos diez millones de dólares mensuales".

Luego de eso, pasó a presentar las tarjetas de membresía de Finca Willard, dichas tarjetas se dividían en cuatro clases: plata, oro, diamante y supremo.

Las personas que podían gastar más de cinco millones de dólares al año eran elegibles para solicitar una tarjeta plateada, considerada la más básica. Entonces, en términos generales, las personas que acudían allí tenían que gastar millones de dólares tan solo para calificar.

Y en cuanto a las tarjetas de oro y diamante, solo las personas que tenían un patrimonio de más de mil millones de dólares podían conseguirlas.

A Trevor se le cortó la respiración mientras escuchaba a Evie divagar una y otra vez sobre las prestigiosas membresías, no sentía que ese fuera su estilo.

No podía entender cómo alguien podía gastar cinco millones de dólares solo en comida cada año. ¿De verdad así vivía la gente rica?

En ese momento, tampoco podía creer que una propiedad así de lujosa estuviera a punto de ser suya.

Incluso se sintió mareado al pensar en los ingresos mensuales del restaurante, especialmente porque este podía generar decenas de millones de dólares cada mes.

No obstante, Evie le sonrió a su hermano mientras lo miraba, pues no despreciaba a Trevor en absoluto. De hecho, todo lo contrario, le gustaba su comportamiento y su personalidad.

Así, diez minutos después, sirvieron platos franceses uno tras otro y cada plato se veía incomparablemente exquisito.

Uno de los que llamó la atención de Trevor era el famoso corte de carne Charolais.

El chef había rallado la zanahoria en rosas diminutas, presentándolas como decoración encima de un pequeño trozo de carne que reposaba en el medio del plato.

Trevor pareció confundido por unos momentos, entonces miró a Evie y preguntó: "Evie, ¿no te parece esto un poco exagerado? El plato es muy grande, pero solo me sirvieron un pequeño trozo de carne, ¿cómo esperan que me llene con esto?".

Evie negó con la cabeza. "Eso no es lo importante. Hay más platos por venir". Así, los hermanos comenzaron a disfrutar de su comida.

Luego de que el chico se lo terminara, uno de los camareros le sirvió otro. El plato era grande, pero la porción de comida era la misma que antes.

Comió más de diez esos antes de aclararse la garganta. Miró a Evie a los ojos y le preguntó: "Evie, ¿tienen hamburguesa en este restaurante? Así quizás pueda llenarme".

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1 Capítulo 1 A través de la puerta2 Capítulo 2 Pisoteado3 Capítulo 3 Enriquecerse de la noche a la mañana4 Capítulo 4 Mundo nuevo5 Capítulo 5 Un perfume de trescientos mil dólares6 Capítulo 6 Compraré este perfume7 Capítulo 7 Me engañaste8 Capítulo 8 La insignia familiar9 Capítulo 9 La mano maloliente10 Capítulo 10 Una impresionante caja de regalo11 Capítulo 11 Este perfume debe ser una falsificación12 Capítulo 12 La mujer más rica de Jork13 Capítulo 13 Mi hermano14 Capítulo 14 Los pobres no tienen sentido de la existencia15 Capítulo 15 Bienvenido, señor Sanderson16 Capítulo 16 Restaurante francés17 Capítulo 17 Reloj Patek Philippe18 Capítulo 18 Un tipo pobre19 Capítulo 19 El caddie20 Capítulo 20 El Rolex21 Capítulo 21 Por mi padre22 Capítulo 22 Todo estará bien23 Capítulo 23 Todo estará bien24 Capítulo 24 Arrodillarse y pedir clemencia25 Capítulo 25 Quién es tu amigo26 Capítulo 26 Hola, señor27 Capítulo 27 Sin registros de membresía28 Capítulo 28 Me suicidaré29 Capítulo 29 Nosotros terminamos30 Capítulo 30 Terminamos para siempre31 Capítulo 31 Trescientos mil dólares32 Capítulo 32 La caja del perfume33 Capítulo 33 Detectar falsificaciones34 Capítulo 34 El escándalo de Trevor35 Capítulo 35 Contraatacar en una situación desesperada36 Capítulo 36 Te creo, Bernard37 Capítulo 37 Un misterioso millonario en la facultad38 Capítulo 38 Estaré esperándote39 Capítulo 39 Celos40 Capítulo 40 Fracasar en hacerse rica41 Capítulo 41 Hacer las cosas difíciles a propósito42 Capítulo 42 Un accidente43 Capítulo 43 La mancha44 Capítulo 44 Limpiar el paraninfo45 Capítulo 45 La reunión46 Capítulo 46 Se encuentra de nuevo con Zavier47 Capítulo 47 Un sinvergüenza48 Capítulo 48 Quién pagará la factura49 Capítulo 49 Esa botella de vino50 Capítulo 50 La lujosa Finca Willard51 Capítulo 51 Echarlo52 Capítulo 52 Cambio de reglas53 Capítulo 53 No se permite ingresar sin comprar boletos54 Capítulo 54 Romper la botella de whiskey costosa55 Capítulo 55 Hijo de un hombre adinerado56 Capítulo 56 Un adinerado discreto57 Capítulo 57 ¿Cómo diablos se ha hecho tan rico 58 Capítulo 58 Algo raro59 Capítulo 59 Una fiesta60 Capítulo 60 Pagar a medias61 Capítulo 61 Obtener ganancias62 Capítulo 62 Pide cinco botellas de vino más63 Capítulo 63 Pedir prestado dinero64 Capítulo 64 Sin pagar la cuenta65 Capítulo 65 La deuda66 Capítulo 66 Su forma de conseguir el dinero67 Capítulo 67 Qué hace este degenerado aquí68 Capítulo 68 La respuesta de Evie69 Capítulo 69 Dónde está Trevor70 Capítulo 70 Una bendición oculta71 Capítulo 71 Castigo72 Capítulo 72 Una chica bella y un auto de lujo73 Capítulo 73 El lápiz labial74 Capítulo 74 Cómo puede ser posible75 Capítulo 75 Invitación a una fiesta de cumpleaños76 Capítulo 76 El motivo de la invitación77 Capítulo 77 El rico misterioso78 Capítulo 78 Difícil decisión79 Capítulo 79 Identidades ocultas80 Capítulo 80 El último asiento libre81 Capítulo 81 Un trabajador ocasional82 Capítulo 82 En defensa de Trevor83 Capítulo 83 El señor Sanderson.84 Capítulo 84 Video explícito85 Capítulo 85 El sorprendente video86 Capítulo 86 Ebriedad incontrolable87 Capítulo 87 El héroe88 Capítulo 88 Sin consecuencias89 Capítulo 89 Tomar el control del nuevo restaurante90 Capítulo 90 No puedes pagar un automóvil91 Capítulo 91 Preste atención a sus modales92 Capítulo 92 Alguien conocido93 Capítulo 93 El recuerdo desolado94 Capítulo 94 Ambiente incómodo95 Capítulo 95 Una chica de buen corazón96 Capítulo 96 Una mesa pequeña para Trevor97 Capítulo 97 Platillos especiales98 Capítulo 98 Cliente cien mil99 Capítulo 99 Su número100 Capítulo 100 No lo toques si no puedes pagarlo