Bajo mis ordenes

Bajo mis ordenes

Rubí Spring

5.0
calificaciones
277.6K
Vistas
58
Capítulo

Maia Torres, una tímida mujer de veintiocho años, sin experiencia laboral, tuvo la mala suerte de conseguir su primer trabajo en las vísperas de año nuevo. Sus responsabilidades eran simples: debía repartir café y bebidas alcoholicas, comida y cobrarles a los clientes del bar, todo bastante simple, hasta que un atractivo y misterioso hombre se ofreció a multiplicar el sueldo del mes solo si lo acompañaba a su casa a pasar el año nuevo. Cansada de tantas ordenes de su jefe, quien la trataba como si fuera su perrito faldero, decidió aceptar la propuesta del desconocido sin imaginarse que tenía que actuar como su futura esposa frente a su familia. Se suponía que ella debía actuar solo por unas horas, pero la situación se salió de control y terminó siendo una farsa cada vez más grande a la que ya no podría controlar, ¿pero cuánto tiempo duraría esa mentira? ¿Cuánto tiempo ella debería seguirle el juego? ¿Y qué pasaría si esa farsa se convirtiera en algo real? El desconocido le debía un favor, y cansada de tantas mentiras y seguir fingiendo, ahora sería él quien debería seguir sus ordenes.

Capítulo 1 Prólogo

No sé qué estoy haciendo con mi vida.

Estudié para ser licenciada en letras y ahora, después de seis meses de recibirme, me doy cuenta de que un título no vale ni sirve para nada. No conseguí trabajo de lo que amo, y mi primer empleo es pasarme el año nuevo atendiendo borrachos y ver felices a las parejas. Me maté estudiando, para terminar así.

Suspiro mientras subo el cuello de mi abrigo y me abro paso entre la multitud que se encuentra congregada en las calles. A pesar del frío, la gente está haciendo compras de última hora, también hay niños haciendo bailes para invocar a la nieve y, claro, no pueden faltar los grupos de villancicos, aunque están cantando hace días.

Esto es demasiado para mí, es el primer año nuevo que voy a pasar sola, mi madre falleció después de haberme visto recibirme y era lo único que tenía. Me aclaro la garganta mientras contengo mis lágrimas y entro al bar en el cual tengo que comenzar a trabajar en media hora.

-¡Ahí estás! -exclama el hombre que considero como mi nuevo jefe, un señor de mediana edad con aspecto demacrado-. ¡Te estaba esperando hace rato!

-Esta es la hora que usted me dijo que viniera, señor -replico con voz temblorosa.

-¡Silencio! Póngase a trabajar ya que tenemos mucho movimiento -me interrumpe antes de volver a la cocina azotando la puerta.

Miro a mi alrededor con las cejas arqueadas, apenas hay dos hombres durmiendo sobre las mesas, y los demás empleados están sentados mirando sus celulares con expresión aburrida.

Suspiro y voy a colocarme el delantal de trabajo, luego me acerco a mis compañeros para intentar presentarme. Se ven bastante jóvenes, ninguno debe pasar de los veintiún años.

-Hola, chicos, me llamo Maia -digo esbozando una pequeña sonrisa. Ambos me miran y hacen un asentimiento con la cabeza.

-Hola, Maia, bienvenida a la tortura -contesta uno de ellos-. Yo me llamo Leonel y él es...

-Max -lo interrumpe a quien señala-. Suerte en tu primer día, la vas a necesitar.

Eso no me ayuda para nada, por el contrario, me empieza a dar miedo de lo que puede llegar a pasar y me hacen preguntarme porqué odian tanto este trabajo.

A medida que pasa el tiempo, me respondo a esa pregunta. Es horrible, la mayor parte del día hay que limpiar vómitos, no dan propina, te tratan como una esclava y el jefe es un tipo asqueroso al que solo le importa el dinero.

La noche comienza a caer, y con ello, se va llenando de gente para festejar el año nuevo. El trabajo se incrementa al doble, y los pocos empleados que somos no damos más abasto, y todo por unos pocos dólares.

Resoplo mientras me dirijo a una mesa, pero en el camino alguien me agarra del brazo y me hace saltar del susto.

-Perdón, no quería asustarte -murmura un hombre muy apuesto, de aproximadamente treinta y dos años.

Alto, esbelto, de tez blanca y unos ojos tan azules que pareciera que estoy mirando al cielo. Trago saliva y trato de volver a la tierra, lo miro de arriba abajo y hago una mueca, está tan impecable que no creo que pertenezca a este sitio.

-No hay problema, tengo que seguir trabajando -replico acomodando mi delantal y dándole la espalda.

-¿Cuánto te pagan? -inquiere, volviendo a captar mi atención.

-Poco, pero al menos me sirve para comer -contesto con voz apagada.

-Te ofrezco lo que te pagarían en un mes multiplicado por diez -manifiesta.

Suelto una carcajada y continúo con mi camino. Este hombre está loco.

-¿Ah, sí? -cuestiono con sarcasmo-. ¿Y qué tengo que hacer?

-Fingir ser mi prometida -expresa con firmeza, algo que me hace detenerme de golpe y él, que va detrás de mí, choca contra mi cuerpo-. Escúchame, no te conozco, ni tú a mí, pero eres la única opción que tengo. Eres bonita, se nota que eres trabajadora y yo estoy desesperado. Necesito una mujer para esta noche, y no estoy pidiendo sexo. Solo necesito que finjas que eres mi prometida por un par de horas. ¿Cuánto ganarías al mes en este trabajo?

No respondo, sigo atendiendo mesas mientras él me sigue por todos lados, algo que me hace poner bastante nerviosa, sobre todo porque mi jefe me está mirando a través del mostrador.

-Por favor, déjame sola, vas a hacer que me echen del único trabajo que tengo -le pido en voz baja.

-¡Maia, trabaja! -exclama el señor que me observa desde lejos.

-¿En serio, Maia? -pregunta el desconocido arqueando una ceja-. ¿Vas a permitir que ese tipo te trate así, como una esclava, cuando en una noche podrías ganar diez mil dólares sin hacer nada?

-¿Qué quieres que haga? ¡Ni siquiera te conozco! -mascullo.

-De este lugar a mi casa hay diez minutos. En esos diez minutos, te aseguro que te cuento mi vida entera, ¡pero debes irte conmigo ya! Se me agota el tiempo.

Bufo. No puedo creer que esté pensando en hacerle caso a este tipo, puede ser un criminal... ¿Pero diez mil dólares en una noche? Es más de lo que podría ganar en un año.

-Por cierto, me llamo Alexander Byrton -agrega el ojiazul extendiendo su mano.

-¡Maia, trabaja o no te pagaré un centavo! -repite mi jefe, dejándome en ridículo frente a todos.

-A la mierda -suelto, quitándome el delantal y tirándolo al piso-. Vámonos, Alexander Byrton.

Estoy segura de que me voy a arrepentir más tarde, pero ahora solo quiero escapar de este lugar y este desconocido, por ahora, parece ser mi salvador.

Aunque algo me dice que será mi perdición...

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Shu Daxiaojie
4.6

Observé a mi esposo firmar los papeles que pondrían fin a nuestro matrimonio mientras él estaba ocupado enviándole mensajes de texto a la mujer que realmente amaba. Ni siquiera le echó un vistazo al encabezado. Simplemente garabateó esa firma afilada y dentada que había sellado sentencias de muerte para la mitad de la Ciudad de México, arrojó el folder al asiento del copiloto y volvió a tocar la pantalla de su celular. —Listo —dijo, con la voz vacía de toda emoción. Así era Dante Moretti. El Subjefe. Un hombre que podía oler una mentira a un kilómetro de distancia, pero que no podía ver que su esposa acababa de entregarle un acta de anulación disfrazada bajo un montón de aburridos reportes de logística. Durante tres años, limpié la sangre de sus camisas. Salvé la alianza de su familia cuando su ex, Sofía, se fugó con un don nadie. A cambio, él me trataba como si fuera un mueble. Me dejó bajo la lluvia para salvar a Sofía de una uña rota. Me dejó sola en mi cumpleaños para beber champaña en un yate con ella. Incluso me ofreció un vaso de whisky —la bebida favorita de ella—, olvidando que yo despreciaba su sabor. Yo era simplemente un reemplazo. Un fantasma en mi propia casa. Así que dejé de esperar. Quemé nuestro retrato de bodas en la chimenea, dejé mi anillo de platino entre las cenizas y abordé un vuelo de ida a Monterrey. Pensé que por fin era libre. Pensé que había escapado de la jaula. Pero subestimé a Dante. Cuando finalmente abrió ese folder semanas después y se dio cuenta de que había firmado la renuncia a su esposa sin siquiera mirar, El Segador no aceptó la derrota. Incendió el mundo entero para encontrarme, obsesionado con reclamar a la mujer que él mismo ya había desechado.

Gato escaldado, del agua fría huye

Gato escaldado, del agua fría huye

Lee Dicks
4.8

Se suponía que mi matrimonio con Mathias me haría la mujer más feliz del mundo. Aunque sabía que él no me amaba, pensé que se enamoraría de mí una vez que lo colmara de amor. Ya pasaron cinco años y Mathias me trataba como a una cualquiera. Para colmo, conoció a su verdadero amor y cortó todos los lazos conmigo por culpa de ella. Él la presentó a todo el mundo; algo que nunca hizo por mí. Su infidelidad me llevó a la depresión. Me sentía totalmente destrozada. Tristemente, incluso en mi lecho de muerte, mi supuesto marido nunca apareció. Cuando volví a abrir los ojos, sabía que el destino me había dado una segunda oportunidad. Yo todavía era la esposa de Mathias y pasamos dos meses antes de que conociera a su verdadero amor. En esta vida, me negué a que él volviera a lastimarme. Consciente del gran error de mi antigua yo, le pedí el divorcio. Mathias rompió los papeles del divorcio una y otra vez y al mismo tiempo me encerró. "¡Rylie, deja de hacer estupideces! ¡Hacerte la difícil no me funciona!". Para demostrarle que hablaba muy en serio, seguí adelante y solicité a la justicia. Finalmente entró en pánico. Abandonó a la "mujer de sus sueños" y se arrastró a mi lado. "Por favor, dame una segunda oportunidad, Rylie. Te prometo amarte con todo mi corazón. Serás la única mujer en mi corazón de ahora en adelante. No me dejes, ¿de acuerdo?". Una guerra estalló en mi mente. Por un lado, no quería que me hicieran daño otra vez. Pero, por otro lado, no quería dejar ir al hombre que amaba tanto. ¡¿Qué debo hacer?!

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Bajo mis ordenes
1

Capítulo 1 Prólogo

22/07/2022

2

Capítulo 2 Una presentación rápida

22/07/2022

3

Capítulo 3 Conociendo a la familia de mi (falso) prometido

22/07/2022

4

Capítulo 4 Año nuevo, vida nueva

22/07/2022

5

Capítulo 5 La mudanza

25/07/2022

6

Capítulo 6 No enamorarse

28/07/2022

7

Capítulo 7 Deseo

30/07/2022

8

Capítulo 8 Fiesta de compromiso

02/08/2022

9

Capítulo 9 Otra noche

04/08/2022

10

Capítulo 10 Malentendido

06/08/2022

11

Capítulo 11 Noche de juegos

08/08/2022

12

Capítulo 12 Compartiendo cama

08/08/2022

13

Capítulo 13 Fuego en la cocina

11/08/2022

14

Capítulo 14 Encuentro amistoso

13/08/2022

15

Capítulo 15 Confesión

16/08/2022

16

Capítulo 16 Interrogatorio

17/08/2022

17

Capítulo 17 Pesadillas

18/08/2022

18

Capítulo 18 Una mañana agitada

19/08/2022

19

Capítulo 19 Las cosas en claro

20/08/2022

20

Capítulo 20 Un momento íntimo

23/08/2022

21

Capítulo 21 Hacerlo oficial

24/08/2022

22

Capítulo 22 Una noche especial

25/08/2022

23

Capítulo 23 Hasta el amanecer

26/08/2022

24

Capítulo 24 El pasado

27/08/2022

25

Capítulo 25 Una mala noticia

28/08/2022

26

Capítulo 26 Ultimátum

29/08/2022

27

Capítulo 27 Cancelando planes

29/08/2022

28

Capítulo 28 Nido de víboras

31/08/2022

29

Capítulo 29 Beso de despedida

31/08/2022

30

Capítulo 30 Humillación

01/09/2022

31

Capítulo 31 Cinco días

02/09/2022

32

Capítulo 32 Cuatro días

03/09/2022

33

Capítulo 33 Tres días

05/09/2022

34

Capítulo 34 Tres días (Parte 2)

06/09/2022

35

Capítulo 35 Dos días

07/09/2022

36

Capítulo 36 Medianoche

08/09/2022

37

Capítulo 37 Un día

09/09/2022

38

Capítulo 38 El viaje

12/09/2022

39

Capítulo 39 Viendo las estrellas

12/09/2022

40

Capítulo 40 Estrenando casa

14/09/2022