Calor entre mis piernas
iernas, huele a almendra. Anudo la bata en mi cintura, debajo de
la recamara, su pecho descubierto, tan
casi –
ocador le veo levantar la t
de mi lugar en la empresa como mi esposo –. DeberÃas hablarle –. Como accionista de la empresa tengo un lugar en la mes
ierde tiempo, asà que la larga llamada que tuve con él en la tarde básicamente se trata
e, ambos hombres terminan dejándome en medio espe
ono deja en claro lo que espera de mà –. Si tú siendo
, al final del dÃa, las acciones que maneja son mÃas, no suyas, y a más de un
nto, pero simplemente ellos dos creo que nunca van a ente
siones de su rostro se endurecen demostrándolo –. Necesito que me ayudes –. Extiende la table en donde se encuentra toda la información del nuev
me dedicaba a encontrar nuevos lugares para comprar. Los socios siempre han confiado en mi opi
a, y de eso se trata el matrimonio, ¿no? De apoyarnos –. Lo revisa
por las horas de gimnasio, sus brazos firmes y su abdomen marcado. El hombre que harÃa fantasear a cualqui
mi bata, que deshace en cuestión de segundos. Me acomoda a su altura en la cama, hundiendo sus dedo
o de hacerlo, pero, aunque no sea el tipo de mujer que le guste el drama, hay cosas que no me h
mi esposa, pero tengo que trabajar, ya no eres una niña –. Su frase más frec
yo trabajaba – le recuerdo –. No siempre fui l
que debÃa darme un descanso el primer año cuando lo intentamos y no conseguÃamos tener, y acep
se redujo a embarazarm
ntieras –. Sus labios se despe
s eso –
laros con lo de que re
siendo asÃ, todo se desvÃa, y nunca puedo decir lo que en verdad siento –. Solo que n
eva, en un paÃs nuevo, defi
dos reinician el contacto en mi cintura –. QuerÃa pas
conversación simplemente ha llegado a su fin mientras sus p
a llenar de saliva sus dedos mientras empapa mi entrada con ella. Se hunde dentro de mà buscando el
a mientras embis
e se lo entrego, recorro su pecho dejando leves besos en su cuello. Su penetración cada ves más
hubiera escuchado explotar en gemidos que serÃan los restos de mi orgasmo, pero
to, minutos de penetración que terminan con su eyaculación en mi
a perdida en el techo sintiendo todo lo que me falta, eso que mi cuerpo grita que quiere, pero
onsable, cariñoso en medida, obvio que no es perfecto. SÃ, las noches alocadas de
tengo tantas ganas d
un lado buscando limpiarse antes de acomodarse nuev
dándole la espalda, donde él no puede ver
ras sus brazos me envuelven. Tan solo me quedo quieta, sin moverme, esperado que
segundos y al ver que no habla, tan solo me salgo de su lado tan rápido como puedo sin hacer ruido. La
ella a un rincón de la sala –. Veamos qué hay aquà –. Cuando pasas tanto tiempo sola siendo ama de c
o lugar está en ella, no solo estados de cuenta, ingresos, registro del
e dedicaba antes, y aunque ya hace mucho, siento que no pierdo el toque –. La estructura no parece ten
la estable, por lo que es favorable –. Reviso los videos, detallo l
la vista, el Bartender muestra su agilidad, aunque lo único que se ve en cada video son sus brazos elabor
ala por mi garganta –. Aunque hay que revisar la carta –. Continúo
s, sus brazos llenos de ellos al parecer, una pequeña estrella en su codo, una coctelera desbordand
os tatuajes para soportar tanto dolor? – Dejo salir mi humilde opinión, yo solo
curos, la silueta del lobo en su antebrazo, me entretiene detalla
r sà sola. Tiene a todas hechizadas mientras él hace lo que sabe hacer, preparar las
él parece disfrutarlo. De nuevo la sonrisa se muestra en el video, sus labios carnosos conformándola, sus brazos moviénd
etecibles – describo sintiendo el cosquilleo al paso de mis dedos, mientras uno
labio, y simplemente me permito introducirme un dedo, y aunque mi mente me grita que esto no era par
n la pantalla simplemente me hace
con Alnor
tificación
para mà –. ¿Qué mierda estás haciendo, Rossa? – me reprendo sin poder creer que estuviera haciendo cosas como estas, y no p
e la tablet. Seamos honestos, no estoy joven para estarme masturban
pensarlo me acerco más a él por instinto, aunque una parte me grita que culpabilidad. Me acurruco en su espal
ate de fantasÃas locas – me recuerdo cerran
late, las ganas, la sensación sigu