Deseos Perversos
de Eimy cuando quiere conseguir algo, teniendo siempre
portarle –. Harás los quehaceres por dos semanas – impongo y por un brev
de buen grado dej
tar y solo consigo una negativa con su cabeza –. ¿Tan bien coge? – No puedo evi
isa lo di
ambre voraz en la cama y aún sigue caminand
melas de las manos –. Vayamos adentro – canturrea dejándome toda
capar el aire, y el hombre a mi lado no p
resignándose a tener que entrar y
uo por tener que compartir más tiempo juntos solo porque esos dos hayan resuelto ir en contra de
eglas que me g
ello acá continuo, pegada al maldito teléfono intentando negociar el precio del arreglo de la cacharra que tengo por auto, mientras las ri
ear absolutamente nada más –. Si no está de acuerdo con el pre
la remil
rir mientras la lÃnea se corta sin darme tiempo para más
tiemblan de puro enojo. Necesito el bendito auto, no solo porque odio el colectivo, sino que n
ahora ya no queda de otra, no es un simple c
dome al final del pasillo con las manos tironeándome el cabello, de inmediato actúo c
ar a modo de «aquà a nadie se
me desde su posición –. Se enfrÃa la cena – anuncia, porque claro, no solo ha sido un rato, tenem
definiti
cenar junto a ese tipo –. Ustedes disfruten –. Me muerdo la
rtar su cara por cuatro horas seguidas y fingir agradecimien
rme la ropa, sino que me lanzo a la cama completamente
e llevar por el sueño, algu
os labios, es increÃble como algunas veces los sueños son tan vividos
murmuran cerca de mi oÃdo y m
¿qué haces? – cuestiono demasiado desorientada aún mientras apenas co
Supuse que tendrÃas hambre –. SonrÃe metiéndole un mordisco a la
rozo de manjar invade mi paladar con tantos sabores –. Esto está buenÃsimo –.
cosa adivina de inmediato –. Owen – es su respuesta –. No creer
no se llevan nada bien, si pud
nadas –. Atrapo otro trozo del plato y lo devor
al respecto –. Mientras que cocine para nosotros, soportaré a la loca
rápido –. Creo que Owen en serio le gusta, lo que me pre
ado rápido, es una
su expresión es clara, me reta a que diga que no creo lo mismo, y ¿có
aún siguen aquà –. Miro de reojo a