Deseos Perversos
de esta hora es que no hay tránsito, por lo que puedo manejar con mayor tranq
ra llegar a casa. Tamborileo entre semáforos los dedos en el volante al ritmo de la le
ina, saco de la heladera un trozo de pizza y sin molestarme en recalentarla lo engullo apaciguando mi apetito. Me saco los zaparos para aminorar el sonido de las pisadas, tomando el
n picardía dejándose ver gra
o? – Sonrío viendo sus ojos achicarse
s que la cubren como una invitación para mí. No rechazo su gesto, sino que dejo c
–. Hago a un lado su cabello
sa – responde co
da que estalla a mitad de la noche –. Tu padre no va a estar nada contento si lo despi
lve en esa mente tan brillante que tiene –. Un beso y se le pasa –
r de enviarla a su cama la dejo cerrar los ojos mientras ella abarca la mayor parte, tan solo dejándo
su sien comprendiendo que su falta de r
qué hagamos, esa maldita gana. Necesita la insulina, y los d
ueña mocosa tendrá su insulina y de apoco, junto a su calor
sol incrustándose en mis parpados atravesándolos. Unas manos tibias tironean de la maraña de cabello que tengo so
vete, tengo hambre y el desayuno no se prepara solo –. Se qu
omida ... Eimy – balbuceo rogando
– protesta nuevamen
idad que me manda al suelo –. ¡Oye mocosa! – le grito mientras veo el arma punzante entre sus diabólicas manos
go hambre – dramatiza fin
algas! Engendro del
y – comento no más por s
sacarme los cabellos del rostro aniquilando a mi pequeña prima con la mirada –. Ahora lávate los dientes, la boca te apes
ra que Nemo se pudrió entre mis dientes, pero es muy desco
–. Hago un puchero que
o hambre – r
– murmuro para mí proc
colocándose en pie sobre mi ca
quiero tener hijos nunca. E
odas formas me dirijo al baño hacie
e se va a romper por tener que reflejar mi estado
a buena peinada, tendrá que bastar con lo
da ningún nudo. Paso a cepillarme los dientes y asearme, alguno
más, pero eso es algo que no va a ocurrir, así que descie
o a la culpable –. Eimy, dije que no la despertaras –. Sonrío esperando ver cómo será reprimida la mocosa, pero e
. Ingeniosa la niña –. Y Alison accedi
ue sabe que está mintiendo, así que la pena se refleja e
. Siéntate un rato –. Le extiendo el periódico con las noticias y no rechaza la oferta. Se ve cansado, cuidar de Eimy es d
ya esté preparada es de gran ayuda. A medida que van estando los decoro co
sa se amplía viendo que su pla