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¿Mi exmujer es una magnate?

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Capítulo 1
La ama de casa
Palabras:1033    |    Actualizado en:10/01/2023

Ya había oscurecido afuera.

En la sala de estar de la villa de la familia Bryan se podían escuchar diferentes voces charlando cordialmente y, de vez en cuando, también se escuchaban algunas risas.

En la cocina, donde Loraine Torres se encontraba cocinando sola, hacía mucho calor. Su rostro estaba sonrojado, y gotas de sudor perlaban su frente mientras miraba la sopa hirviendo en la olla. De un momento a otro, su visión se tornó borrosa.

Desde la mañana había tenido mucha fiebre.

Sin embargo, aún no había ido a la farmacia a comprar medicamentos ni había podido descansar bien, porque había estado haciendo las labores domésticas durante todo el día.

"¿Ya está lista la cena? ¡Dios mío! ¿Todavía no has terminado de prepararla? ¡No puedo creer que mi hermano se haya casado con una holgazana como tú!", le dijo Marina Bryant a Loraine desde la puerta de la cocina.

Esta última, quien ya estaba acostumbrada a la mala actitud de su cuñada, se humedeció los labios secos y respondió:

"Pronto estará lista".

Entonces la otra chica siseó: "¡Apúrate! Mi hermano y Keely están esperando la cena. Keely es diferente a una pueblerina como tú. Antes de regresar al país, estuvo recibiendo tratamiento médico en el extranjero. Tiene que cuidar mucho su salud, ¡así que no podemos hacer que pase hambre! De lo contrario, mi hermano se enojará mucho".

Al escuchar las palabras de su cuñada, la mano de Loraine, con la que sostenía la cuchara, tembló. Luego se quedó helada, mientras sentía un dolor punzante en el corazón.

Desde que se casó con Marco Bryant, tres años atrás, siempre había sido una esposa ejemplar, pero él nunca había apreciado sus esfuerzos. A los ojos del hombre, ella no era nada, y menos al lado de Keely Haywood.

"Escúchame, Loraine. Si nuestra abuela no hubiera tenido tanta prisa por tener un bisnieto, jamás habrías podido casarte con mi hermano. Y si Keely hubiera estado en el país en aquel entonces, Marco no se habría casado contigo. ¡Eres una inútil! Ya pasaron tres años, pero no has podido quedarte embarazada", agregó Marina en tono burlón.

Tras escuchar las palabras de su cuñada, las lágrimas se acumularon en los ojos de Loraine. Trató de contener el llanto tras ver a Marina alejarse.

En ese momento Loraine escuchó una voz fuera de la cocina.

"Marco, ¿los estoy molestando a ti y a Loraine? ¿Está enojada?". La voz era sumamente coqueta.

"No. Tu bienestar es lo más importante aquí", respondió con ternura una profunda y agradable voz masculina.

Marco nunca le había hablado a Loraine con tanto cariño. Eso era lo que ella tanto había anhelado durante los últimos años.

Sus ojos se posaron en las velas y la caja de regalo que estaban en el bote de basura, esa imagen hizo que el dolor de su corazón aumentara.

Todos esos años ella había estado tratando de hacer que su matrimonio funcionara.

Su esposo, a quien siempre colmó de amor, no se acordó de que ese día era su tercer aniversario de bodas.

A pesar de que Loraine no se encontraba bien de salud, preparó una gran cena para celebrarlo. Sin embargo, esta se convirtió en una cena de bienvenida para Keely.

Parecía una broma de mal gusto que le tenía preparado el destino. Todos los esfuerzos, paciencia y esperanza de Loraine se redujeron a nada en un instante.

"Señorita Torres, lamento mucho molestaros. Deje que la ayude, por favor", dijo Keely mientras entraba en la cocina, esbozando una sonrisa de disculpa.

Con el rostro desprovisto de cualquier expresión, Loraine miró a la hermosa y débil mujer que estaba frente a ella, y espetó: "Deberías dirigirte a mí como señora Bryant, no como señorita Torres".

En un abrir y cerrar de ojos, la sonrisa de Keely desapareció y, mirando a Loraine con arrogancia, contestó: "Déjame aclararte algo; yo soy la única mujer que está en el corazón de Marco. Solo se casó contigo para complacer a su abuela. Tres años han sido suficientes para esta farsa de matrimonio. Ahora que he regresado, tomaré el lugar que me corresponde en esta casa. No te hagas ilusiones. ¿Qué te parece si dejas de hacer el ridículo y te vas?".

Tras escuchar las palabras de la chica, un dolor intenso se apoderó del corazón de Loraine. Sin embargo, se las arregló para contraatacar.

"Para que lo sepas, sigo siendo la esposa de Marco. Yo soy la señora Bryant. Tú no eres más que una invitada aquí".

Tan pronto como Keely escuchó esas palabras, una expresión de ira apareció en su rostro, porque estas atravesaron su corazón como si fueran navajas.

"Deja de ser tan arrogante. El título de señora Bryant lo tienes por pura suerte, no estés tan segura de tu lugar. Además, si algo malo me pasa por tu culpa, estarás en serios problemas. ¡Solo espera y verás!".

En ese momento, Loraine tuvo un mal presentimiento, por lo que entrecerrando los ojos, preguntó:

"¿Qué estás intentando decir?".

Antes de que Loraine dijera algo más, Keely agarró un cuchillo de la tabla de cortar y trató de apuñalarse a sí misma.

Cuando Loraine vio eso, trató de detenerla. Sosteniendo la muñeca de Keely, rugió: "¿Estás loca?".

Keely, por su parte, trató de zafarse del agarre de la mujer.

Durante el forcejeo, la hoja afilada del cuchillo hizo un corte en el brazo de Loraine, lo que provocó que gimiera de dolor.

Fue entonces cuando vio sangre filtrándose a través de la ropa de Keely.

Esta última le sonrió maliciosamente y, al segundo siguiente, gritó a todo pulmón:

"¡Marco, ayúdame! ¡Loraine quiere matarme!".

Al escuchar las palabras de la chica, los ojos de Loraine casi se salieron de sus órbitas. Momentos después, Marco entró corriendo a la cocina.

Cuando Loraine lo vio, trató de explicarle lo que pasó, pero no pudo pronunciar ni una sola palabra, pues sintió como si su garganta estuviera bloqueada.

Mientras gotas de sangre brotaban del brazo de Loraine, y la cabeza le punzaba, comenzó a sentirse mareada.

Luego, mientras perdía el conocimiento, vio a Marco pasar junto a ella. Después de que el hombre recogiera a Keely, salió corriendo de la cocina, dejándola inconsciente en el suelo...

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1 Capítulo 1 La ama de casa2 Capítulo 2 Pedirle el divorcio3 Capítulo 3 Volver a casa4 Capítulo 4 El acuerdo de divorcio5 Capítulo 5 Su mayor arrepentimiento6 Capítulo 6 Empezar de nuevo7 Capítulo 7 Cuánto tiempo sin verte8 Capítulo 8 Número bloqueado9 Capítulo 9 La propuesta de una cita a ciegas10 Capítulo 10 Una lección11 Capítulo 11 Humillación12 Capítulo 12 Una guerra de palabras13 Capítulo 13 Descubrir la verdad14 Capítulo 14 Acoso sexual15 Capítulo 15 Una aparición repentina16 Capítulo 16 La pelea de la expareja17 Capítulo 17 Confrontación inesperada18 Capítulo 18 El ayudante secreto19 Capítulo 19 La colega mandona20 Capítulo 20 La elegida21 Capítulo 21 La nueva directora22 Capítulo 22 La fiesta de empresa23 Capítulo 23 Actuación convincente24 Capítulo 24 La mayor humillación25 Capítulo 25 Otra treta26 Capítulo 26 Evidencia27 Capítulo 27 Competencia28 Capítulo 28 Motivación29 Capítulo 29 No lo creo30 Capítulo 30 Renuncia31 Capítulo 31 El ganador del proyecto32 Capítulo 32 Relajarse en el bar33 Capítulo 33 El argumento34 Capítulo 34 La apuesta35 Capítulo 35 La carrera de autos36 Capítulo 36 Ganar37 Capítulo 37 La conjetura de Laura38 Capítulo 38 La carta del abogado39 Capítulo 39 La verdad40 Capítulo 40 Declaración41 Capítulo 41 Suceso inesperado42 Capítulo 42 Firma del contrato43 Capítulo 43 Causar problemas44 Capítulo 44 Echarla45 Capítulo 45 Una disculpa46 Capítulo 46 Ponerle las cosas difíciles47 Capítulo 47 Modifica el plan48 Capítulo 48 Exponiendo la verdad en público49 Capítulo 49 Operación fallida50 Capítulo 50 ¿Por qué Marco hizo eso 51 Capítulo 51 Una llamada extraña52 Capítulo 52 Un nuevo problema53 Capítulo 53 Esto no ha terminado54 Capítulo 54 La esperanza de los Powell55 Capítulo 55 Justicia para mi hijo56 Capítulo 56 Pedir dinero prestado57 Capítulo 57 Un encuentro inesperado58 Capítulo 58 El supuesto sugar daddy59 Capítulo 59 Trucos sucios60 Capítulo 60 Celos61 Capítulo 61 Dale una lección62 Capítulo 62 Embriagarse63 Capítulo 63 Escándalos64 Capítulo 64 El contraataque65 Capítulo 65 El propagador de rumores66 Capítulo 66 No te incumbe67 Capítulo 67 El plan de Keely68 Capítulo 68 ¿Qué hice 69 Capítulo 69 La persona equivocada70 Capítulo 70 ¿Puedes concederme este baile 71 Capítulo 71 Déjame ayudarte72 Capítulo 72 Reflexión73 Capítulo 73 Esfuerzos desperdiciados74 Capítulo 74 Regalos75 Capítulo 75 Subasta de caridad76 Capítulo 76 Una ridícula oferta77 Capítulo 77 Mujer rencorosa78 Capítulo 78 La subasta79 Capítulo 79 Una pintura falsa80 Capítulo 80 La imitación era más costosa81 Capítulo 81 El donante de la pintura82 Capítulo 82 Comportamiento infantil83 Capítulo 83 El mundo es tan pequeño84 Capítulo 84 ¿Se preocupa por Loraine 85 Capítulo 85 Me desharé de él por ti86 Capítulo 86 Autolesión87 Capítulo 87 La mentira de Keely88 Capítulo 88 Su prometida89 Capítulo 89 Estafadora90 Capítulo 90 La ambición de Florence91 Capítulo 91 La visita de Liza92 Capítulo 92 Otros regalos93 Capítulo 93 Regalos de Wesley94 Capítulo 94 Chismes sobre Loraine95 Capítulo 95 Lecciones de romance96 Capítulo 96 Triángulo amoroso97 Capítulo 97 Protesta98 Capítulo 98 La caída de Eliza99 Capítulo 99 Un golpe certero100 Capítulo 100 El señor T