La rosa y el asesino
ientras miraba hacia fuera, tratando de aferrarse a cualquier cosa que la anclara a la realidad. Las calles conocidas se desvanecían rápidamente, como si ella estuviera
de la ciudad desapareciendo en el espejo retrovisor, de la silueta del coche negro a lo lejos, cada pe
e la rueda la sacó
rada -dijo Alexander,
lvía todo, con la única luz proveniente de los faros del coche. Alexander disminuyó la velocidad y se detuvo junto a una pequeña est
eguntó Valeria, ent
. Y si quieren encontrarnos, este
a tr
de un plan más grande-. Si no me sigues el ritmo, los que están detrás de ti sabrán que est
uila. Alexander salió del coche y cerró la puerta c
-preguntó, ant
alerta. Si esto funciona, nos dará una ventaja. S
na orden que una sugerencia, pero no podía permitirse el lujo de cuestionarlo ahora.es, y la luz fluorescente zumbaba suavemente. Alexander se acercó al mo
-preguntó Alexa
ia antes de hacer un gesto hacia una puerta trasera
a de mo
s que chisporroteaban. La puerta trasera los condujo a un pasillo largo, con una sensación de
a sala que parecía más una oficina improvisada. Un hombre de pie fr
zado? -preguntó Ale
o de preocupación en su voz-, pero e
endía todo lo que estaba sucediendo, pero cada palabra de Al
er la curiosidad-. ¿Quiénes son esas personas qu
la miró
to. Pero ahora mismo, necesi
mano. La entregó a Alexander, quien la abrió rápidam
. Luego se volvió hacia Valeria-. Te dije que era más grande de lo que
ró sin compre
qué quier
de un motor a lo lejos interrumpió su conversación.
de sali
a moverse rápidamente. Alexander la agarró d
segundo que pasaba. Valeria apenas tenía tiempo de procesar lo que ocurría, solo seguía
ó la llave con rapidez. En el momento en que el coche comenzó
está detrás de todo esto?
, su expresión ca
están dispuestos a hacer lo que sea para mantener sus secretos a salvo. Eres solo una
llos de luces y sombras le decían que no había escapatoria. El pasado de su investigación, de sus artículos, había cobrado vida pro
e en esa lucha, ella aún