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Venganza bajo el Altar

Venganza bajo el Altar

Autor: S. Mejia
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Capítulo 1 Cenizas y Diamantes

Palabras:1011    |    Actualizado en: 05/02/2026

ilación nocturno; era el peso de los tres años que llevaba cargando sobre sus hombros. Tres años de sonrisas fingidas, de cafés perfectos entregados

inal parpadeaba, proyectando un respl

archivo

ordó el olor a serrín y tabaco de pipa que siempre lo rodeaba, antes de que el escándalo de las constructoras lo transformara en un hombre que apenas reconocía en la

-susurró, con la voz q

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edó petrificada. Sus sentidos, agudizados por meses de paranoia, captaron el sonido inconfu

ban aquí, no solo iría a la cárcel. Perdería la única oportunidad

Compl

do el pomo de la puerta giraba con una lentitud tortuosa. No tuvo tiempo de esconderse

uello y las mangas enrolladas, como si acabara de salir de una batalla en la sala de juntas. Pero lo que más im

n la penumbra, sus zapatos Oxford resonando contra el mármo

que vibraba en el aire cargado de electricidad-. Que eras demasiado perfecta. Nadie es tan efic

caderas chocaron contra el b

yo... me olvidé

i me convences durante estos tres años. Pero hoy te he visto. He visto cómo mirabas el retrato de mi abuelo en la galería. No era

sobre la mesa. No lo

e, según los registros, aceptó sobornos para usar acero de baja calidad. El homb

el miedo, olvidó su disfraz. Se quitó las gaf

en esa celda sabiendo que no saldría vivo. Y si crees que voy a pedir d

rro. Por un segundo, la frialdad en sus ojo

para luchar. Yo solo tengo un testamento que me obliga a casarme con una des

io, invadiendo su espacio de una man

a ti. Uno que te da

-escupió ella

uelo durante un año. Te daré acceso total a los libros de contabilidad de la familia, a las cajas fuertes priva

como si est

me case con

i rozaron su oído-. Si firmas, mañana mismo empezamos a redactar la demanda de revisión del caso de tu padre

nso que Mila juraría que podía oír los latidos del corazón de Julian, o quizás era

que muere en el intento, o la reina

de la oficina. Luego, con una mano q

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