icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
El último y amargo adiós de mi corazón

El último y amargo adiós de mi corazón

Autor: Yu Xin
icon

Capítulo 1 

Palabras:1312    |    Actualizado en: 03/12/2025

e fue ver la mano de mi prometido deslizarse hacia la de mi mejor amig

queño en mi contra, el niño que

lebrada en mi casa y pagada co

e o

el mundo celebraba su historia de amor. Veían a una mujer débil y mo

es dejé un último regalo, las últimas palabras de una mujer muerta. Cuando yo muera, her

ítu

NA SA

e Damián entrelazándose con la de Débora, al otro lado del cristal, lo que realmente selló mi destino... y

erca, la cabeza de ella descansando en su hombro. Él le acariciaba el brazo, un gesto que antes era solo para mí. Se me revolvi

que cualqu

ó en mi dirección. Débora lo rodeaba con su brazo, una imagen de consuelo maternal que yo me habí

amor que una ve

ía amado incondicionalmente y para las que había construido un imperio, estaba al otro lado de esa puerta, traicionándome. En

e volví, con una sonri

s, ¿sema

a, la calma de una directora general. Per

n los ojos lle

ento experimental ofrece una pequeña posibilidad,

na preocupación que no había vi

de que quiere

s de que nuestros padres murieran, solo para que a Elías nunca le faltara nada. Mi juventud, mis sueños, todo lo invertí e

e un susurro, pero firme

pareció so

nica opción. Sin

erdida-. Mi decisión está tomada. Le c

ción. Ya era un fantasma,

s bien, yo la construí y él se colgó de mi éxito, disfrutando de mis logros. C

enua ha

de la pobreza, le di un hogar, una educación, un puesto clave en mi empresa. Era como una hermana para mí, más que una hermana, era la familia que elegí cua

e ella anhelaba más de lo que yo le estaba dando, que algún día podría tomarlo todo

risa que no le llegaba a los ojos. Olía ligeramente

ariño. ¿Cóm

ida que me crispaba los nervios. Sus ojos reco

blancas y almidonadas, la bata

ián. Tan bien co

a microexpresión. Se movió incómo

mencionó... el trat

, usualmente tan seguro, estaba nublado por un

arga, un sonido h

que Débora nece

ojos, sosteni

r en par, luego se estrech

or supuesto que no. ¿

nado, pero su voz s

amos,

ra puramente

ndición de Débora es mucho peor, ¿no es a

ando el destello d

tam

dijeron los doctores. Y tú, Juliana, siempre te ves tan fuerte

mo si mi apariencia fu

ñado de pastillas que tragaba cada pocas horas, solo para evitar que mi rostro se contrajera de dolor. Los potentes analgésicos eran un arma de doble filo, adormecían el asal

oz tranquila, casi serena-. Ella lo n

ue inundó su rostro fue inmediato, abrumador y absolutamente

.. ¿habla

ara que la trampa se revelara, pero sus

ser terca

rera que no podía ser amada. La verdad era que era la única forma que conoc

lías seguían acurrucados, una familia perfecta y roba

sin un

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El último y amargo adiós de mi corazón
El último y amargo adiós de mi corazón
“El doctor me dio semanas de vida. Pero la verdadera sentencia de muerte fue ver la mano de mi prometido deslizarse hacia la de mi mejor amiga, justo afuera de la habitación del hospital. Creyeron que no los vi. Ya habían puesto a mi hermano pequeño en mi contra, el niño que yo crié. Ahora la llamaba "mamá". En su fiesta de compromiso, celebrada en mi casa y pagada con mi dinero, me miró a los ojos. -¡Te odio! Mi propia familia la elogiaba por ser una "madre natural", mientras el mundo celebraba su historia de amor. Veían a una mujer débil y moribunda, demasiado rota para defenderse. Creyeron que habían ganado. Así que les di todo lo que querían: mi empresa, mi fortuna, mi bendición. Pero también les dejé un último regalo, las últimas palabras de una mujer muerta. Cuando yo muera, heredarán mi imperio, pero quedarán marcados para siempre por un legado de vergüenza eterna.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10