Desde que tengo uso de razón lo único que recuerdo es que mi vida ha estado dedicada a servir a toda la familia del Alfa.
No recuerdo a mis padres, ni siquiera sé si tengo hermanos. Siempre he vivido aquí, tal vez, hasta nací aquí..
Me llamo Sanguijuela o al menos ese es el nombre que todos me dicen aquí cuando quieren algo de mi.
Hoy es una día importante para el Alfa, lo escuche mencionar que tiene una reunión con alguien muy importante y que de eso depende el futuro de la Manada.
Sé que la Manada se llama Red Moon, y que todos los integrantes son lobos, o lo serán cuando cumplan los dieciocho años.
Me intriga de verdad saber cuando yo me convertiré en una de ellos, quizás solo quizás las cosas cambien para mi también,
Pero el problema es que desconozco mi edad, supongo que aun no tendré la edad adecuada o tal vez si. Pero entonces porque yo no tengo un lobo como todos los demás..
Todas las preguntas llenan el vacío de mis días, días que para mi siempre son iguales y siempre lo serán.
Sé que moriré de la misma manera en que viví. No estoy triste, simplemente no conozco otra cosa mejor.
Tal vez para las personas como yo no existen algo mejor y esto es lo único que obtenemos.
Los golpes se han convertido en algo habitual, tan habitual que ya es raro si no recibo uno que otro golpe en la cara. No importa si son de la Luna o del Alfa, al principio su hijo no me pegaba pero a medida que creció se volvió igual de malvado que ellos, por lo que supongo que el único problema debo ser yo.
No soy lo suficientemente buena y no hago las cosas como ellos quisieran que lo hiciera.
Cuando ya no soporto el dolor de los golpes y las heridas, me escondo y me recuerdo a mi misma que es solo un día más.