La Curandera Humillada, Venganza

La Curandera Humillada, Venganza

Miranda Snow

5.0
calificaciones
283
Vistas
11
Capítulo

La música retumbaba en mi pecho, mi prometido, Alejandro, celebraba su milagrosa recuperación en nuestra hacienda. Pero la sonrisa en sus labios no llegaba a sus ojos cuando me miró. "Sofía dice ser una curandera", dijo Alejandro con desprecio, señalando unas macetas con hierbas que yo había cultivado con mi propia sangre para salvarle la vida. "¿Qué son, Sofía? ¿Plantas? ¿Hierbas?", se burlaba. Las cien macetas eran un macabro juego donde debía identificar las tres "milagrosas". Si fallaba, todas arderían en la hoguera. Gritaba que eran "nuestros hijos", creados con mi esencia vital para sanarlo. La multitud se rió ante mi súplica. Luego, con una mueca cruel, Alejandro no solo anunció que si perdía me humillaría públicamente por farsante y me expulsaría de su vida para siempre, sino que ordenó quemar una de "mis" macetas sin siquiera dejarme identificarla. El olor metálico y cobrizo de la sangre llenó el aire cuando fue arrojada a las llamas. Un pequeño corazón latiendo dejó de existir con un último suspiro. La gratitud que Alejandro me había jurado se pudrió en un espectáculo de traición y crueldad. Su hermana, Camila, alimentó su desprecio, y sus invitados, ahora cómplices, coreaban mis acusaban de engaño. Me dolía el alma con un pesar infinito, ¿cómo podía el hombre que amé, al que di mi vida, convertirse en este monstruo? ¿Cómo responder a esta humillación, a estas mentiras a esta traición? Me he desvanecido en el aire, pero no estoy muerta. Regresé, pero el amor ha muerto. Y por mis hijos sobrevivientes, mi venganza será dulce, aunque el precio sea mi propia alma.

La Curandera Humillada, Venganza Introducción

La música retumbaba en mi pecho, mi prometido, Alejandro, celebraba su milagrosa recuperación en nuestra hacienda.

Pero la sonrisa en sus labios no llegaba a sus ojos cuando me miró.

"Sofía dice ser una curandera", dijo Alejandro con desprecio, señalando unas macetas con hierbas que yo había cultivado con mi propia sangre para salvarle la vida. "¿Qué son, Sofía? ¿Plantas? ¿Hierbas?", se burlaba.

Las cien macetas eran un macabro juego donde debía identificar las tres "milagrosas". Si fallaba, todas arderían en la hoguera. Gritaba que eran "nuestros hijos", creados con mi esencia vital para sanarlo.

La multitud se rió ante mi súplica.

Luego, con una mueca cruel, Alejandro no solo anunció que si perdía me humillaría públicamente por farsante y me expulsaría de su vida para siempre, sino que ordenó quemar una de "mis" macetas sin siquiera dejarme identificarla.

El olor metálico y cobrizo de la sangre llenó el aire cuando fue arrojada a las llamas. Un pequeño corazón latiendo dejó de existir con un último suspiro.

La gratitud que Alejandro me había jurado se pudrió en un espectáculo de traición y crueldad. Su hermana, Camila, alimentó su desprecio, y sus invitados, ahora cómplices, coreaban mis acusaban de engaño.

Me dolía el alma con un pesar infinito, ¿cómo podía el hombre que amé, al que di mi vida, convertirse en este monstruo?

¿Cómo responder a esta humillación, a estas mentiras a esta traición? Me he desvanecido en el aire, pero no estoy muerta. Regresé, pero el amor ha muerto. Y por mis hijos sobrevivientes, mi venganza será dulce, aunque el precio sea mi propia alma.

Seguir leyendo

Otros libros de Miranda Snow

Ver más
Traicionada: El Adiós Silencioso

Traicionada: El Adiós Silencioso

Romance

5.0

Ximena Rojas y Sofía del Valle, la "amiga de la infancia" de mi esposo Ricardo, fuimos secuestradas, y ambas regresamos ¡embarazadas! Ricardo, sin dudar, anunció que el hijo de Sofía era suyo para proteger su reputación. Pero el mío, mi propio hijo, lo tildó de "bastardo", el "resultado" de una humillación que nunca me ocurrió. Grité, le recordé que los secuestradores no me tocaron, que este bebé era nuestro, concebido antes del terrible suceso. Él solo me miró con culpa, pidiéndome que "fuera fuerte" por Sofía, porque ella era "delicada" y no soportaría los chismes. ¿Y yo? ¿Acaso yo sí podía soportar ser la traicionada, la humillada, la que perdió a su hijo por su mentira? Con el corazón destrozado y una amarga lucidez, firmé el divorcio por los dos. Luego, compré la dosis más fuerte de abortivos que pude encontrar. En el taxi, sin pensarlo dos veces, me lo bebí, sintiendo cómo se desvanecía en mi vientre el último lazo que me unía a él. Al llegar a casa, lo vi arrodillado frente a Sofía, besando su vientre abultado, ¡ese mismo vientre que ahora contenía a su supuesto hijo! "¿Por qué compraste medicamentos? ¿Estás enferma?", me preguntó, con una ceguera que me hizo reír amargamente. Sofía, la "delicada", se apresuró a interponerse, afirmando que yo había comprado "medicinas para el embarazo", para "proteger a su bebé". Me acusó de intentar matarla, de arruinar su vida. Ricardo, ajeno a mi dolor, a mi verdad, me miró con decepción, antes de cargar a Sofía y desaparecer. Me di cuenta de que para él ya no existía. En ese instante, en medio del desplome total de mi mundo, me prometí a mí misma que esta vez, me elegiría a mí.

Quizás también le guste

Gato escaldado, del agua fría huye

Gato escaldado, del agua fría huye

Lee Dicks
4.8

Se suponía que mi matrimonio con Mathias me haría la mujer más feliz del mundo. Aunque sabía que él no me amaba, pensé que se enamoraría de mí una vez que lo colmara de amor. Ya pasaron cinco años y Mathias me trataba como a una cualquiera. Para colmo, conoció a su verdadero amor y cortó todos los lazos conmigo por culpa de ella. Él la presentó a todo el mundo; algo que nunca hizo por mí. Su infidelidad me llevó a la depresión. Me sentía totalmente destrozada. Tristemente, incluso en mi lecho de muerte, mi supuesto marido nunca apareció. Cuando volví a abrir los ojos, sabía que el destino me había dado una segunda oportunidad. Yo todavía era la esposa de Mathias y pasamos dos meses antes de que conociera a su verdadero amor. En esta vida, me negué a que él volviera a lastimarme. Consciente del gran error de mi antigua yo, le pedí el divorcio. Mathias rompió los papeles del divorcio una y otra vez y al mismo tiempo me encerró. "¡Rylie, deja de hacer estupideces! ¡Hacerte la difícil no me funciona!". Para demostrarle que hablaba muy en serio, seguí adelante y solicité a la justicia. Finalmente entró en pánico. Abandonó a la "mujer de sus sueños" y se arrastró a mi lado. "Por favor, dame una segunda oportunidad, Rylie. Te prometo amarte con todo mi corazón. Serás la única mujer en mi corazón de ahora en adelante. No me dejes, ¿de acuerdo?". Una guerra estalló en mi mente. Por un lado, no quería que me hicieran daño otra vez. Pero, por otro lado, no quería dejar ir al hombre que amaba tanto. ¡¿Qué debo hacer?!

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
La Curandera Humillada, Venganza La Curandera Humillada, Venganza Miranda Snow Fantasía
“La música retumbaba en mi pecho, mi prometido, Alejandro, celebraba su milagrosa recuperación en nuestra hacienda. Pero la sonrisa en sus labios no llegaba a sus ojos cuando me miró. "Sofía dice ser una curandera", dijo Alejandro con desprecio, señalando unas macetas con hierbas que yo había cultivado con mi propia sangre para salvarle la vida. "¿Qué son, Sofía? ¿Plantas? ¿Hierbas?", se burlaba. Las cien macetas eran un macabro juego donde debía identificar las tres "milagrosas". Si fallaba, todas arderían en la hoguera. Gritaba que eran "nuestros hijos", creados con mi esencia vital para sanarlo. La multitud se rió ante mi súplica. Luego, con una mueca cruel, Alejandro no solo anunció que si perdía me humillaría públicamente por farsante y me expulsaría de su vida para siempre, sino que ordenó quemar una de "mis" macetas sin siquiera dejarme identificarla. El olor metálico y cobrizo de la sangre llenó el aire cuando fue arrojada a las llamas. Un pequeño corazón latiendo dejó de existir con un último suspiro. La gratitud que Alejandro me había jurado se pudrió en un espectáculo de traición y crueldad. Su hermana, Camila, alimentó su desprecio, y sus invitados, ahora cómplices, coreaban mis acusaban de engaño. Me dolía el alma con un pesar infinito, ¿cómo podía el hombre que amé, al que di mi vida, convertirse en este monstruo? ¿Cómo responder a esta humillación, a estas mentiras a esta traición? Me he desvanecido en el aire, pero no estoy muerta. Regresé, pero el amor ha muerto. Y por mis hijos sobrevivientes, mi venganza será dulce, aunque el precio sea mi propia alma.”
1

Introducción

04/07/2025

2

Capítulo 1

04/07/2025

3

Capítulo 2

04/07/2025

4

Capítulo 3

04/07/2025

5

Capítulo 4

04/07/2025

6

Capítulo 5

04/07/2025

7

Capítulo 6

04/07/2025

8

Capítulo 7

04/07/2025

9

Capítulo 8

04/07/2025

10

Capítulo 9

04/07/2025

11

Capítulo 10

04/07/2025