Miranda Snow
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Libros y Cuentos de Miranda Snow
Renacer Después del Dolor
Romance Mi esposo, Mateo Rojas, era un hombre frío y distante. Decía amarme, pero sus acciones demostraban que su verdadero amor siempre fue Sofía del Valle, su exnovia.
Un día, después de dos años soportando su desprecio y humillación pública, decidí que era suficiente. Mi "matrimonio" había sido una farsa, un mero contrato de conveniencia para Mateo, mientras yo solo quería una cosa de él: un hijo.
Cuando las dos líenas rojas aparecieron en la prueba de embarazo, supe que mi plan había salido a la perfección. Ya no lo necesitaba, y ese mismo día, llamé a mi abogada para iniciar los trámites de divorcio.
Pero el destino tenía otros planes: Sofía apareció en la fiesta de beneficencia y me tendió una trampa. Mateo me empujó por las escaleras, y fue así cómo se enteró de mi embarazo. Para mi sorpresa, se mostró arrepentido, pero mi decisión estaba tomada: me iría de su lado para siempre.
Él no cedió, no firmó los papeles de divorcio, incluso se negaba a dejarme ir. Fui persistente. Manipulé la cláusula de un acuerdo posnupcial para que mi abogada pudiera firmar por él si se negaba.
Ahora, con mi exesposo y Sofía muertos; y yo divorciada y con un bebé en camino, ¿qué pasará? ¿Podré, por fin, ser feliz? Traicionada: El Adiós Silencioso
Romance Ximena Rojas y Sofía del Valle, la "amiga de la infancia" de mi esposo Ricardo, fuimos secuestradas, y ambas regresamos ¡embarazadas!
Ricardo, sin dudar, anunció que el hijo de Sofía era suyo para proteger su reputación.
Pero el mío, mi propio hijo, lo tildó de "bastardo", el "resultado" de una humillación que nunca me ocurrió.
Grité, le recordé que los secuestradores no me tocaron, que este bebé era nuestro, concebido antes del terrible suceso.
Él solo me miró con culpa, pidiéndome que "fuera fuerte" por Sofía, porque ella era "delicada" y no soportaría los chismes.
¿Y yo? ¿Acaso yo sí podía soportar ser la traicionada, la humillada, la que perdió a su hijo por su mentira?
Con el corazón destrozado y una amarga lucidez, firmé el divorcio por los dos.
Luego, compré la dosis más fuerte de abortivos que pude encontrar.
En el taxi, sin pensarlo dos veces, me lo bebí, sintiendo cómo se desvanecía en mi vientre el último lazo que me unía a él.
Al llegar a casa, lo vi arrodillado frente a Sofía, besando su vientre abultado, ¡ese mismo vientre que ahora contenía a su supuesto hijo!
"¿Por qué compraste medicamentos? ¿Estás enferma?", me preguntó, con una ceguera que me hizo reír amargamente.
Sofía, la "delicada", se apresuró a interponerse, afirmando que yo había comprado "medicinas para el embarazo", para "proteger a su bebé".
Me acusó de intentar matarla, de arruinar su vida.
Ricardo, ajeno a mi dolor, a mi verdad, me miró con decepción, antes de cargar a Sofía y desaparecer.
Me di cuenta de que para él ya no existía.
En ese instante, en medio del desplome total de mi mundo, me prometí a mí misma que esta vez, me elegiría a mí. La Curandera Humillada, Venganza
Fantasía La música retumbaba en mi pecho, mi prometido, Alejandro, celebraba su milagrosa recuperación en nuestra hacienda.
Pero la sonrisa en sus labios no llegaba a sus ojos cuando me miró.
"Sofía dice ser una curandera", dijo Alejandro con desprecio, señalando unas macetas con hierbas que yo había cultivado con mi propia sangre para salvarle la vida. "¿Qué son, Sofía? ¿Plantas? ¿Hierbas?", se burlaba.
Las cien macetas eran un macabro juego donde debía identificar las tres "milagrosas". Si fallaba, todas arderían en la hoguera. Gritaba que eran "nuestros hijos", creados con mi esencia vital para sanarlo.
La multitud se rió ante mi súplica.
Luego, con una mueca cruel, Alejandro no solo anunció que si perdía me humillaría públicamente por farsante y me expulsaría de su vida para siempre, sino que ordenó quemar una de "mis" macetas sin siquiera dejarme identificarla.
El olor metálico y cobrizo de la sangre llenó el aire cuando fue arrojada a las llamas. Un pequeño corazón latiendo dejó de existir con un último suspiro.
La gratitud que Alejandro me había jurado se pudrió en un espectáculo de traición y crueldad. Su hermana, Camila, alimentó su desprecio, y sus invitados, ahora cómplices, coreaban mis acusaban de engaño.
Me dolía el alma con un pesar infinito, ¿cómo podía el hombre que amé, al que di mi vida, convertirse en este monstruo?
¿Cómo responder a esta humillación, a estas mentiras a esta traición? Me he desvanecido en el aire, pero no estoy muerta. Regresé, pero el amor ha muerto. Y por mis hijos sobrevivientes, mi venganza será dulce, aunque el precio sea mi propia alma. Le puede gustar
Una chica, una manada de bestias
Brass Wren Lillian despertó en un universo de licántropos como una completa perdedora.
La buena noticia era que las mujeres gobernaban y podían tener múltiples compañeros, pero aun así terminó siendo despreciada por todos. Comparada con su talentosa hermana en todo momento, le robaron a su primer compañero y los siguientes cuatro la rechazaron sin piedad.
El primer compañero fue el propio Rey de los Súcubos. En su primer encuentro, le advirtió a Lillian que solo se quedaría el tiempo necesario para recuperarse de sus heridas, y que nunca podría haber nada entre ellos.
El segundo compañero fue un tritón. Él la miró una sola vez y dijo que no tenía interés en alguien como ella, lanzándole un poco de dinero con desdén para que terminara su vínculo por sí misma.
El tercer compañero fue el Creador de los vampiros, con más de mil años de edad. Él admitió que admiraba a su hermana y dejó claro que no tenía interés en alguien tan poco ambiciosa como Lillian.
Entonces ella rompió cada vínculo y eligió su propio camino. Pero mientras ascendía cada vez más, esos mismos hombres regresaron, llenos de arrepentimiento y suplicándole que les diera otra oportunidad.
El cuarto compañero fue un hombre lobo al que Lillian había rescatado de una pelea clandestina. Ella pensó que tal vez él sí se quedaría, hasta que reveló que era de la realeza. Y, por supuesto, quería deshacer su vínculo con ella para aumentar su poder. El Error del Magnate Ruso
DaniM Hace cinco años, Sienna Moore cometió el mayor error de su vida: enamorarse de Nikolai Volkov. Lo que para la inocente pasante fue una semana de pasión inolvidable, para el implacable CEO ruso no fue más que un pasatiempo antes de regresar a Moscú. Cuando Sienna descubrió que estaba embarazada, intentó buscarlo, solo para chocar contra un muro de desprecio y amenazas levantado por el círculo de hierro del magnate. Sola y con el corazón roto, Sienna desapareció para proteger a su hija.
Hoy, Nikolai es más frío y letal que nunca. Durante un viaje de negocios a una pequeña ciudad para absorber una empresa local, su mundo de hielo se resquebraja al cruzarse con una niña de cuatro años en un restaurante. Una niña con su misma mirada desafiante y sus inconfundibles ojos azul hielo.
Convencido de que Sienna le ocultó a su heredera por puro egoísmo, Nikolai desata su furia. Con el poder de sus millones y un ejército de abogados, le da un ultimátum despiadado: o se mudan a su mansión bajo sus reglas, o le quitará a la niña para siempre. Nikolai cree que ha comprado a una prisionera sumisa, pero pronto descubrirá que la dulce pasante que dejó atrás es ahora una madre leona dispuesta a todo, y que el verdadero engaño ha estado oculto en su propia casa durante años. Casada con el padre de mi hijo.
AngellynaMerida Myriam Bennett creyó tenerlo todo: Un esposo perfecto, un matrimonio estable, solo les hacía falta un hijo, ella deseaba ese bebé para ser feliz con su marido, y él solo anhelaba ese niño para no perder su puesto de director en la corporación. La presión era muy grande para ella, que se sometió en reiteradas ocasiones a tratamientos de fertilización, sin resultado, hasta que su marido le exigió un bebé, así tuviera que acostarse con otro hombre.
Gerald Lennox es un hombre frío, quien dedica gran parte de su vida solo a trabajar, no tiene novia, ni está interesado en tenerla, pues la mujer a quién amó lo rechazó, su mejor amigo insiste en buscarle pareja y una noche en un bar, tras perder una apuesta, debe acostarse con una mujer a la que no conoce, y que su amigo eligió.
Los destinos de Myriam y Gerald se unirán de una forma que ellos no imaginan, a pesar de que ninguno de los dos se soporta.
Obra registrada en Safe Creative: 2208091753609
©Angellyna Merida, 2022.
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Renacida, el tío de mi ex me reclamó.
SoulCharger Mi marido, Plata Abrojo, me despertó arrojando los papeles del divorcio sobre la cama. Con una frialdad que helaba los huesos, me dijo que su imagen de «soltero de oro» vendía más. Yo, la chica de barrio que él había rescatado, ya no encajaba en su marca.
En mi vida pasada, esa noticia me destrozó por completo. Le supliqué, me humillé y me aferré a la mentira de que no era nada sin él. Él se quedó con el imperio multimillonario que yo construí para él desde las sombras, con cada línea de código que escribí mientras él dormía, y me dejó morir sola en la cama de un hospital.
Hasta el último aliento no entendí cómo el hombre al que le entregué mi mente y mi alma pudo usarme y luego desecharme como a un trasto viejo. Me convirtió en su escalera al éxito y, una vez en la cima, le prendió fuego.
Pero al abrir los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el mismo día, en la misma cama de sábanas de seda. Esta vez no había lágrimas, solo un frío glacial en lugar de mi corazón. Él creía que me estaba desechando, pero no sabía que acababa de firmar su propia sentencia de muerte. El Contrato del CEO y la Deuda de Amor
S. Mejia -Firma en la línea de puntos, Valeria. Veinticuatro meses. Cero sentimientos. Obediencia absoluta. A cambio, la vida de tu hermano estará a salvo.
Valeria Soler nunca imaginó que su futuro tuviera un precio, hasta que el corazón de su hermano menor comenzó a fallar. Desesperada, ahogada en deudas médicas y sin opciones, acepta el trato de un hombre que parece carecer de alma: Alexander Vance.
Alexander es el CEO más temido y despiadado de la ciudad. Frío, inalcanzable y con un imperio que proteger, necesita desesperadamente una esposa de conveniencia para cumplir una cláusula testamentaria y mantener a raya a una ex prometida obsesiva. Valeria, acorralada por la necesidad, es la marioneta perfecta para su plan.
Las reglas del juego son simples: compartir el techo, sonreír ante las cámaras y jamás cruzar la línea hacia el corazón. Sin embargo, la rebeldía y la luz de Valeria comienzan a agrietar la coraza de hielo del magnate. Pronto, las miradas robadas, los roces accidentales y los celos posesivos amenazan con incendiar el estricto contrato que los une.
Justo cuando el falso matrimonio empieza a sentirse peligrosamente real y Alexander parece dispuesto a entregarle el mundo entero a sus pies, los fantasmas del pasado despiertan. Valeria descubre que su encuentro no fue casualidad. Alexander esconde un oscuro secreto, uno que conecta la tragedia de su propia familia con la sangre de los Vance.
¿Fue el destino lo que los unió, o su "amor" es solo el pago de una oscura y antigua deuda?