Venganza DE La Bestia

Venganza DE La Bestia

He Shuyao

5.0
calificaciones
203
Vistas
11
Capítulo

La luz del sol valenciano inundaba mi apartamento, un día cualquiera. El aroma a café fresco flotaba, y la voz de mi marido, Javier, rompió la calma. "Sofía, cariño, mi padre ya ha llegado." Pero mi mente seguía anclada en el sabor metálico de la sangre. En la oscuridad que lo había envuelto todo, en el silencio donde antes lloraba mi Mateo. Entonces, la imagen de Bestia, el Dogo Canario, sus ojos fríos e inteligentes. La misma mirada que me quitó la vida, la misma que se llevó a mi hijo. Corrí, temblorosa, hacia la cuna de Mateo. Allí estaba, mi pequeño Mateo, respirando; su piel, tibia, viva. Un alivio inmenso se mezcló con un horror profundo. Un gruñido me hizo girar: Ricardo, mi suegro, y a sus pies, la bestia. "Es por seguridad," dijo con su sonrisa condescendiente. Javier asintió, totalmente ajeno al mortal peligro que había entrado en casa. ¿Cómo podía estar reviviendo aquello que ya me había matado? No era una pesadilla, era una segunda oportunidad. La última pregunta de mi vida anterior resonó: ¿cómo supieron dónde estábamos? De la impotencia pasada, ahora brotaba una furia fría e implacable. Esta vez, no gritaría ni huiría. No buscaría razones, sino venganza. El juego había comenzado, y conocía las reglas. Esta vez, las reescribiría todas.

Introducción

La luz del sol valenciano inundaba mi apartamento, un día cualquiera.

El aroma a café fresco flotaba, y la voz de mi marido, Javier, rompió la calma.

"Sofía, cariño, mi padre ya ha llegado."

Pero mi mente seguía anclada en el sabor metálico de la sangre.

En la oscuridad que lo había envuelto todo, en el silencio donde antes lloraba mi Mateo.

Entonces, la imagen de Bestia, el Dogo Canario, sus ojos fríos e inteligentes.

La misma mirada que me quitó la vida, la misma que se llevó a mi hijo.

Corrí, temblorosa, hacia la cuna de Mateo.

Allí estaba, mi pequeño Mateo, respirando; su piel, tibia, viva.

Un alivio inmenso se mezcló con un horror profundo.

Un gruñido me hizo girar: Ricardo, mi suegro, y a sus pies, la bestia.

"Es por seguridad," dijo con su sonrisa condescendiente.

Javier asintió, totalmente ajeno al mortal peligro que había entrado en casa.

¿Cómo podía estar reviviendo aquello que ya me había matado?

No era una pesadilla, era una segunda oportunidad.

La última pregunta de mi vida anterior resonó: ¿cómo supieron dónde estábamos?

De la impotencia pasada, ahora brotaba una furia fría e implacable.

Esta vez, no gritaría ni huiría.

No buscaría razones, sino venganza.

El juego había comenzado, y conocía las reglas.

Esta vez, las reescribiría todas.

Seguir leyendo

Otros libros de He Shuyao

Ver más
La Venganza De La CURA

La Venganza De La CURA

Romance

5.0

El aire en la sierra era denso, pero para Sofía, su amor por Alejandro, el líder del cartel, era aún más pesado. Ella lo amó en silencio desde la infancia, rechazando a otros por la remota esperanza de su amor. Un día, Alejandro es maldecido con un "hechizo de amor forzado": necesita intimar con una mujer antes del amanecer o morirá. Sin dudarlo, Sofía se entrega a él, salvándolo de una muerte segura, un acto que la ataría a él para siempre. Pero a la mañana siguiente, Isabella, su exnovia, irrumpe, revelando que fue "seleccionada en un sorteo" para casarse con un jefe de cartel rival enfermo que se come cerebros. Isabella le ruega a Alejandro que se case con ella. Él, fríamente, responde: "Ya es tarde. Ya estuve con Sofía. Mi cartel no permite concubinas. Solo puedo tener una esposa. Me casaré con Sofía." El día de la boda, el cuerpo colgado de Isabella, ahorcada con un velo de novia, silencia a todos. Alejandro ordena: "Bajen el cuerpo. Continuemos." La pesadilla de Sofía apenas comenzaba. En el novenario de Isabella, Alejandro, con ojos inyectados en sangre, la acusa: "¡Tú la mataste!" Ató las riendas de una docena de caballos salvajes alrededor de su cuello. "¡Te haré pedazos!" Sofía es arrastrada por kilómetros, cada hueso rompiéndose, cada centímetro de su piel desgarrándose. La oscuridad la envuelve. Y luego, luz. Ella abre los ojos, en su habitación, ilesa. Escucha la voz de los hombres de Alejandro en el pasillo: "El patrón fue maldecido en la sierra. ¡Necesita una mujer o morirá!" Su sangre se hiela. Ha regresado al día en que todo comenzó. Esta vez, no habrá sacrificio. No habrá amor. Solo venganza. Sofía corre, encontrando a Isabella en el jardín. "Isabella, ven conmigo. Alejandro te necesita." La arrastra hacia la habitación de Alejandro, empujándola. "¡Tú serás su cura!" Su voz es hielo. "Y yo, yo seré la esposa del jefe del cartel rival." Le entrega un papel en blanco, un "boleto para escapar", sellando un destino que ya no será el suyo. Pero el camino no será fácil. ¿Podrá Sofía reescribir su destino y encontrar la verdadera felicidad, o la sombra de Alejandro y la astucia de Isabella la perseguirán hasta el final?

Quizás también le guste

La esposa despreciada es el genio médico Oráculo

La esposa despreciada es el genio médico Oráculo

SoulCharger
5.0

Llevaba tres años siendo la sombra de Don César, el hombre más poderoso del país, viviendo en una jaula de mármol donde mi único papel era ser la esposa perfecta y sumisa. Aquella noche era nuestro tercer aniversario de bodas; había preparado su cena favorita y lo esperaba con la esperanza de que, por una vez, me viera de verdad. Sin embargo, la realidad me golpeó con una notificación en el móvil: César estaba en el hospital con Rubí, su eterno "amor de infancia", dándole el consuelo que a mí me negaba. Cuando llegó a casa horas después, ni siquiera miró las velas consumidas; simplemente me llamó "marcador de posición" y me recordó que yo solo estaba allí para cuidar su imagen corporativa mientras Rubí se recuperaba para ocupar mi lugar. Soporté sus desprecios mientras él me trataba como a una sirvienta inútil, ignorando que yo había renunciado a mi carrera para ser su paz. Mi propia madre me enviaba mensajes exigiéndome que fuera "útil" para los negocios, tratándome como una moneda de cambio en una familia que solo valoraba el poder y me consideraba una decepción sin educación. Me invadió una furia fría al darme cuenta de que nadie en esa mansión conocía mi verdadero rostro. César no tenía idea de que su "esposa aburrida" era en realidad "El Oráculo", la genio médica que había revolucionado la ciencia a los dieciséis años y que movía los hilos de fortunas globales desde su portátil. ¿Cómo pudo ser tan ciego para despreciar al diamante que tenía en casa por una piedra falsa como Rubí? Esa noche, la mujer que mendigaba amor murió. Firmé los papeles del divorcio, tiré mi anillo de medio millón de dólares a la basura y decidí que era hora de que el mundo conociera al verdadero Oráculo. César pensaba que me estaba desechando, pero pronto descubriría que al echarme de su vida, acababa de perder a la única persona capaz de salvar su imperio de la ruina total.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro