El fuego despues del silencio
alguno
stante, una ausencia que ocupaba demasiado lugar en mis noches. Durante el día lograba funcio
ingiendo cansancio. Jul
marcaba
s
tr
guía de
e había pronunciado mi nombre aquella última vez. El deseo no era urgente tod
apagada. No me animaba a escribirle. No quería ser yo la que rom
cur
menos cuarto, la pantalla se encendió sola, co
má
je con el cor
s desp
en la o
Nunca duermo a
s segundos
pos que se acostumbra
r lento recor
ras que no podían decirse en voz alta. Describían lo que harían si estuvieran juntos. Lo que se habí
e la cama que compa
sde una habitación
labras ya no ha
o el cuerpo despertaba con una anticipación casi
rda el cuello como
jos antes d
vas a hacer sin
unos s
te al
irecto. Sin rode
iré la puerta del cuarto. Dudé apenas