icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Segunda Oportunidad A Recuperar

Capítulo 3 

Palabras:686    |    Actualizado en: 07/07/2025

l olor a flores marchitas del funera

gar la de

ron firmes, claras

ó en un sile

onrisa torcida vaciló por

lto loca. Su boca se abrió y se cerr

ijiste?", balb

o. Voy a pagar cada centavo de esos cinco millones",

mente, una risa áspera

ente. ¿Y cómo piensa hacer eso, señor

a. La confusión inicial había dado paso al pánico puro. Su plan, tan simp

del sofá. "¡Es una trampa! Ricardo te dejó en

tan evidente que re

lor. Su bolso, de una marca italiana carísima que yo solo había visto en revistas. Su reloj, con peque

n simple contador, v

itoso chef" que resultó ser un m

de Ricardo. Recordé usar la misma ropa durante años para que él pudiera comprar ingredientes "exóticos" para sus restaurantes

a. Una farsa cr

ndome vivir en ella mientras él se revo

e recorrió por dentro. Me d

, dije, mi voz resonando en la

abogado de Ricardo me había enviado. Entre ellos, el documento de renunci

en mis

iada. Pensó que hab

me observaba

papel en dos. Y luego en cuatro. Y luego en ocho, has

al suelo como

ra de acero. "Y la palabra de mi esposo vale

e". "Denme un mes. Un me

én de un incipiente respeto. En su mundo, la

ero si no veo un solo peso, vendré

"Lo en

y salieron tan bruscamente como había

quedó era más

stro pálido, sus ojos desorbitad

ró, su voz temblando.

ecto", respon

la guerra. Y en su cara vi el miedo de quien sabe q

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Segunda Oportunidad A Recuperar
La Segunda Oportunidad A Recuperar
“La voz de Sofía, vacía y familiar, repetía las palabras que ya me habían destruido una vez: "Elena, amiga, tienes que renunciar a la herencia. Es lo mejor para ti y para Dieguito." La miraba en mi sala, postrada en un sofá viejo, sus ojos llenos de una falsa compasión que no engañaba a mi memoria. Porque el recuerdo de mi vida pasada me golpeó como un tren esta mañana, el día exacto en que todo empezó a desmoronarse. En esa otra vida, le creí a Sofía. Firmé los papeles, renuncié a todo, incluida una supuesta deuda de cinco millones de pesos, pensando que así protegería a mi hijo Diego de los cobradores. Fui tan ingenua. "El Buitre", el hombre que reclamaba el dinero, no se detuvo. Sin herencia, sin nada que negociar, se llevaron a Diego. Lo secuestraron. Luego, el horror. Me enviaron sus deditos, uno por uno, en pequeñas cajas. Cada entrega arrancaba un pedazo de mi alma. No tenía los cinco millones. No tenía nada. Finalmente, su pequeño corazón. Mi mundo se acabó. Me vendieron a un burdel, un infierno donde los cuerpos de las mujeres no valían nada. Fue allí, en mi miseria, donde un cliente borracho, un empresario que conocía a Ricardo, se rió de mi historia. "-¿Ricardo Pérez en la quiebra? ¡Qué chiste! Ese cabrón era dueño de la mitad de los restaurantes de lujo de la ciudad. Su fortuna se la quedó su verdadero heredero, el hijo que tuvo con su amante. Un tal Miguelito, hijo de una tal Sofía Vargas." Sofía. Mi mejor amiga. La madrina de mi hijo. La traición me quemó por dentro. Todo había sido un plan. La deuda falsa, la insistencia en que yo renunciara, todo para que ella y su hijo secreto se quedaran con todo. Morí en ese burdel intentando escapar. Pero desperté. Hoy. En este mismo sofá. La misma ropa de luto. Con Sofía mirándome con sus ojos de serpiente. "-Elena, ¿me estás escuchando? Es una deuda impagable. Te quitarán la casa, todo. Piensa en Diego." Y entonces lo supe. Esta vez, no voy a renunciar a nada. Esta vez, la deuda es mía. Y la venganza, también.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10