Yo No Soy Tu Felpudo
ndo escapar apenas una franja de luna rota entre las nubes. Las hojas secas crujían bajo sus pies, y la calma de la noche parecía burlarse de la tormenta in
onstante sensación de estar siendo observada. Sabía que Levi estaba cerca. No lo veía, pero lo sentía, como
, se detuv
musculoso, pero con una elegancia inquietante en sus movimientos. Sus ojos brillaban con una intensid
er casi hipnótico. Cada palabra parecía cargada co
or se agitaba. Sabía que este momento llegaría. Sabía que las palabr
Levi no era alguien con quien podía perder el tiempo. Su reputación lo
e su presa está más cerca de lo que parece. La luna iluminaba parcialmente
e sus palabras era tan pesada como una espada-. Lo que todos quieren. El
rrastrar por sus manipulaciones, se equivocaba. Los lobos,
ma de que Isla fuera tan ingenua. Las palabras de Levi no eran simples prop
ar el umbral que Isla había marcado entre ellos. Su sonrisa
tos. Ningún romance. Ningún lazo. Solo poder. Tú me ayudas a obtener
le decía que había algo más. La tentación de aceptar su oferta era grande, pero la desconfianza la mantenía fir
. -Su voz salió más fuerte de lo que pretendía, llena de det
gnificaban nada en este tipo de juegos. De todas formas, no insistió. En lugar de eso, su mirad
ro el modo en que la formuló hizo que el aire se cargara de tensión-. Tus propios enemigos den
estaba solo en sus afirmaciones. Ella lo sabía, lo sentía. Había traidores entre ellos; los ecos d
pod
o sola -respond
ndo cada palabra que salía de sus labios. Finalmente,
bajo y desafiante, vibraba en la oscuridad de la noch
damente, intentando mantener la compostura, pero dentro
ra ella. El rechazo estaba en su tono, pero sabía que, aunque lo deseaba, no podía eliminar
ecer entre las sombras, escuchó las últimas
. la manada no se g
podía evitar sentir que, de alguna manera, Levi acababa de m