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Cuentos y diálogos

Chapter 5 No.5

Word Count: 939    |    Released on: 06/12/2017

igada de tanto llorar, estaba durmiendo tranquilamente, y aunque eran ya las ocho de la ma?ana, hora en que todo el mund

nuevas que le traía, cuando se atrevió a despertarla. En

legraos, que ya hay quien os t

ó, se restregó los ojo

iete sabios que fu

trae las nuevas es una de las lavanderilla

a entrar a

uerta aguardando este permiso, y empezó a referir co

cerraron blandamente como para reconcentrarse ella en sí misma y ver al Príncipe con los ojos del alma. Por último, al saber la mucha estima, veneración y afecto que el Príncipe le tenía, y el amor y cuidado con que guardaba las tres p

amor, que por oculto y no acostumbrado camino, ha penetrado en mi corazón. No he visto al Príncipe, y creo que es hermoso. No le he hablado, y presumo

?o vano, parece un pino de oro, y tiene una cara tan bondadosa y dulce que da gloria verla. El secr

secretario, y ambas seréis mandarinas y damas de mi corte. Tu sue?o no ha sido sue?o, sino re

sencantarlos? dijo l

é al palacio en que viven y allí ve

rración, la terminó entonces, e hi

atención, estuvo meditando un r

libro de Los Reyes contemporán

jeó la Princesa el de Los Reyes, y ley

ebía heredarle, desapareció de la corte y de todo el imperio. Sus súbd

e eso, se?ora?

rtaria es quien tiene encantado a mi Príncipe para usurparle la corona? He

lo; menester es remedia

su padre, para consultarle sobre el caso del pájaro verde. Las cartas que trajeren les serán arrebatadas y se me entregarán. Si los mensajeros se resisten, serán muertos; si ceden, serán aprisionados e incomunicados, a fin de que nadie se

estaba de bata y en babuchas, sacó de un escaparate dos gr

lo convenido, y la Princesa Venturosa se quedó e

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