¡No me detendré hasta recuperarte, mi luna!

¡No me detendré hasta recuperarte, mi luna!

Eclipse soleil

5.0
calificaciones
143.9K
Vistas
265
Capítulo

-¡¡¡Los cachorros son míos!!! ¡Y tú aún eres mi compañera! -Eso es imposible porque ambos firmamos los papeles del divorcio que me arrojaste en la cara y yo te rechacé. -Nunca acepté tu rechazo. ¡Me perteneces! -¿La misma compañera y Luna que solo era tu juguete sexual, la que se estaba siendo consumida por llamas, mientras estaba celebrando un gran banquete con tu amante, a la que enviaste asesinos porque querías deshacerte de ella solo para poder disfrutar de tu vida con otra mujer? -Por favor, dame una oportunidad. Eres mía, Agnes. Desde el momento en que me acerqué a ti, fuiste mía... -No soy tuya -dijo juntando el coraje para hablar. -No me detendré ante nada hasta recuperarte.

¡No me detendré hasta recuperarte, mi luna! Capítulo 1 Su compañera Su juguete !

AGNES

-Necesito repetir? -susurró con frialdad.

Su voz fue suficiente para dejarme sin aliento. Mi cuerpo se congeló en el acto, como si obedecer o desobedecer fueran igual de peligroso.

No me moví. Ni siquiera me atreví a respirar.

Esta era su forma de torturarme, la intimidad se había reducido a esto.

Alfa Rastus inclinó la cabeza apenas, y ese gesto tan mínimo hizo que el corazón me subiera a la garganta. El miedo se apoderó de mí como una garra invisible.

-¿No me escuchaste, hembra? -gruñó-. Te di una orden.

Su tono frio no solo me golpeó; me atravesó.

Mi esposo nunca me veía en mirada justa, ni mencionar me veia como su compañera. Aunque ante la manada fuera su esposa, su luna, era un mero chiste.

¿¡Por qué me hacía esto!?

Lo sabía. Siempre lo había sabido. Y aun así, escucharlo era como sentir una daga bañada en ácido hundirse en mi pecho.

Estaba furioso por tener que compartir su vida con la loba más baja de la manada.

Estaba atrapado conmigo. Una huérfana sin nombre. Sin familia. Sin fuerza. Una que ni siquiera tenía una loba. Y aun así, el vínculo lo obligaba a tenerme a su lado.

Aunque quisiera formar algo más fuerte conmigo, no lo lograría. Yo no podía sentirlo. No podía corresponderle como una Luna verdadera. Era débil. Incompleta.

Lo sabía.

Y me odiaba por ello más de lo que él jamás podría odiarme, más que cualquier otro miembro de la manada que me miraba con desprecio.

-¿No me escuchaste? -repitió, a ver que no le contesté a tiempo, el alfa perdió su paciencia.

No podía soportar mirarlo.

No podía enfrentar esas despiadadas esferas grises que prometían mi destrucción sin necesidad de tocarme.

-L... lo siento -susurré. Mi voz apenas fue audible, incluso para mí misma.

¿De qué me disculpaba? ¿De existir? ¿De no ser suficiente?

Tal vez de todo eso. Y aun así, sabía que mi disculpa no cambiaría nada.

-Quédate aquí. -ordenó, como dijo a su mascota.

La calma en su voz me aterrorizó más que un grito.

Sin decir una palabra más, obedecí. Mis rodillas tocaron el suelo frente a él, y sentí cómo la humillación me quemaba por dentro.

-Pon las manos en el suelo.

Su voz espesa resonó en la habitación oscura, llenándola por completo.

Mientras luchaba por contener el nudo que se formaba en mi garganta, apoyé las palmas en el suelo frío. El contacto me hizo estremecer.

No levanté la mirada. No podía.

-Recuerda bien tu lugar -añadió-. No olvides quién eres aquí.

Mi cuerpo se tensó por completo. Cada palabra suya me reducía un poco más, me borraba.

Las lágrimas comenzaron a caer sin que pudiera detenerlas, salpicando el suelo de baldosas y nublando mi visión.

Mi lugar.

Eso era todo lo que quería enseñarme.

Que no era una Luna, que no era su igual, que apenas era algo que toleraba.

¿Por qué dolía tanto?

No debería haber esperado nada de él. Nunca me dio razones para hacerlo. Entonces, ¿por qué esta desesperación me estaba ahogando?

Horas más tarde...

Se fue.

Sin despedirse. Sin mirarme. Sin reconocer mi presencia.

Como si no hubiera estado allí.

Me quedé tendida en la cama, inmóvil, con el cuerpo pesado y el alma vacía, mirando el techo blanco sin parpadear. Me sentía como una muñeca de trapo olvidada en un rincón, sin propósito, sin valor.

«Ante mis ojos nunca serás mi Luna. Escúchame atentamente...»

Sus palabras regresaron, como lo hacían siempre.

Habían resonado en mi mente desde hacía tres años, desde la noche de nuestra ceremonia de unión.

«No esperes nada de mí como tu mate. Eso jamás sucederá. Solo te necesito a mi lado para fortalecerme. ¿Quedó claro?»

Sí.

Cada sílaba había sido como una cuchilla afilada.

Mi corazón, ya fragmentado, terminó de romperse aquel día. Y aun así, no podía renunciar. No podía soltar lo único que la diosa de la luna me había concedido.

Alfa Rastus era lo único que podía llamar mío con valentía.

Él era mío.

No tenía a nadie más.

Por eso pensé, ingenuamente, que algún día lo entendería. Que algún día comprendería que yo era todo lo que tenía.

Guardé la esperanza de que algún día me mirara con amor en esos ojos grises.

La esperanza de demostrarle que era digna de ser su Luna.

Y la diosa sabía cuánto lo había intentado.

Lo había apoyado. Lo había amado. Había permanecido a su lado incluso cuando jamás me había ofrecido ternura alguna.

¡¡Qué ironía!!

Mientras yo me aferraba a ese amor, él se reía de mí.

Me levanté de la cama a pesar de que mi cuerpo protestaba. El cansancio se acumulaba en cada músculo y mi estómago rugía por comida.

El trato de Alfa Rastus siempre me dejaba exhausta, marcada por el peso de su desprecio, y ese día no había sido la excepción.

Me dirigí a la cocina del castillo para prepararme algo de comer, como siempre. Nadie lo hacía por mí.

Yo era la Luna de la manada Bosque Lunar, sí... pero solo de nombre. Incluso debía ocuparme de mi propia comida. No era nada nuevo. Estaba acostumbrada a hacerlo todo sola desde que tenía memoria. Salí de mis pensamientos cuando escuché abrirse la puerta principal.

Lo que no esperaba era ver a dos sirvientas y dos guerreros armados entrar a la cocina y avanzar hacia mí.

-¡Llévensela! -silbo la encargada jefa de sirvientes del castillo a los guerreros dejándome confundida-. ¡Fuera del castillo!

Seguir leyendo

Otros libros de Eclipse soleil

Ver más

Quizás también le guste

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
¡No me detendré hasta recuperarte, mi luna! ¡No me detendré hasta recuperarte, mi luna! Eclipse soleil Hombre Lobo
“-¡¡¡Los cachorros son míos!!! ¡Y tú aún eres mi compañera! -Eso es imposible porque ambos firmamos los papeles del divorcio que me arrojaste en la cara y yo te rechacé. -Nunca acepté tu rechazo. ¡Me perteneces! -¿La misma compañera y Luna que solo era tu juguete sexual, la que se estaba siendo consumida por llamas, mientras estaba celebrando un gran banquete con tu amante, a la que enviaste asesinos porque querías deshacerte de ella solo para poder disfrutar de tu vida con otra mujer? -Por favor, dame una oportunidad. Eres mía, Agnes. Desde el momento en que me acerqué a ti, fuiste mía... -No soy tuya -dijo juntando el coraje para hablar. -No me detendré ante nada hasta recuperarte.”
1

Capítulo 1 Su compañera Su juguete !

03/12/2025

2

Capítulo 2 Una simple prinsionera

03/12/2025

3

Capítulo 3 El infierno

03/12/2025

4

Capítulo 4 El final de su vida

03/12/2025

5

Capítulo 5 Odiada por alfa

03/12/2025

6

Capítulo 6 Miserable vinculo

03/12/2025

7

Capítulo 7 Inútil para él

03/12/2025

8

Capítulo 8 Consumida por llamas

03/12/2025

9

Capítulo 9 Alma oscura

03/12/2025

10

Capítulo 10 Su otra mitad

03/12/2025

11

Capítulo 11 Ego e orgullo de alfa

03/12/2025

12

Capítulo 12 Un alto precio

03/12/2025

13

Capítulo 13 Matando al cachorro

03/12/2025

14

Capítulo 14 Guerrera

03/12/2025

15

Capítulo 15 Juegos de manada

03/12/2025

16

Capítulo 16 Alfas visitantes

03/12/2025

17

Capítulo 17 Sentirla y desearla

03/12/2025

18

Capítulo 18 Un desastre sangrante

03/12/2025

19

Capítulo 19 Arrastrarse por el infierno

03/12/2025

20

Capítulo 20 Resistencia e inteligencia

03/12/2025

21

Capítulo 21 Días de victorias

03/12/2025

22

Capítulo 22 De regresó

03/12/2025

23

Capítulo 23 Cachorro enmascarado

03/12/2025

24

Capítulo 24 Recuerdos traumáticos

03/12/2025

25

Capítulo 25 Una sanguijuela

03/12/2025

26

Capítulo 26 Secuestradora de hombres

03/12/2025

27

Capítulo 27 Una guerrera hábil

03/12/2025

28

Capítulo 28 Buscar venganza

03/12/2025

29

Capítulo 29 Muerta

03/12/2025

30

Capítulo 30 Sus cachorros

03/12/2025

31

Capítulo 31 Un insecto del amor

03/12/2025

32

Capítulo 32 Lleno de mierda

03/12/2025

33

Capítulo 33 Tortura emocional

03/12/2025

34

Capítulo 34 Dormitorio sexual

03/12/2025

35

Capítulo 35 Planes egoístas

03/12/2025

36

Capítulo 36 Aterrorizada

03/12/2025

37

Capítulo 37 Lago fangoso

03/12/2025

38

Capítulo 38 Maltrato

03/12/2025

39

Capítulo 39 Poderosa y hermosa

03/12/2025

40

Capítulo 40 Bajo una maldición

03/12/2025