icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
closeIcon

Obtenga su bonus en la App

Abrir

Libros de Romance para Mujeres

Top En curso Completado
Me Caso Con Tío de Mi Novio

Me Caso Con Tío de Mi Novio

Tres años. Tres largos años desde que Alejandro, el hombre con el que iba a casarme, me abandonó en el altar, alegando una ridícula "iluminación espiritual" para unirse a una secta. La verdad, sin embargo, era mucho más sucia y terrenal: no había secta, solo Laura, una mujer a la que Alejandro, mi prometido, había decidido "rescatar" de la miseria para casarse con ella y escalar socialmente, dejándome a mí, Sofía, como daño colateral. Ahora, la mansión se abre de golpe y él está de vuelta, con la misma arrogancia, y a su lado Laura, embarazada, sus ojos recorriendo mi hogar con una mezcla de envidia y triunfo, como si esta casa también les perteneciera por derecho. Con una sonrisa torcida, Alejandro anuncia: "Sofía, he vuelto. Laura y yo nos casaremos. Ella espera a mi hijo. Pero no te preocupes, siempre habrá un lugar para ti a nuestro lado, como una hermana". Escuchar su propuesta, tan audaz como absurda, me revolvió el estómago. Recordé la humillación, las miradas de lástima, las fotos de él y Laura construyendo la vida que me robaron. Mi aparente sumisión los desarmó, se sentaron victoriosos en el sofá, pero justo entonces, un torbellino de energía infantil irrumpió: "¡Mami!" Mi hijo Daniel, de dos años, corrió a mis brazos, y la sonrisa de Alejandro se congeló, su arrogancia reemplazada por el shock. Laura lo miró fijamente, con incredulidad y furia contenida. Entonces, con la inocencia pura de un niño, Daniel señaló el retrato de su padre sobre la chimenea: "¿Dónde está papá? ¿Papá no ha vuelto todavía?". Esa pregunta, cargada de un significado que pulverizó su mundo, destrozó por completo el universo de Alejandro. Su cara, petrificada, pasó del shock a una furia oscura y profunda: ¿De qué demonios estaba hablando? ¿Quién era este niño?
El Bebé Secreto del CEO Ciego

El Bebé Secreto del CEO Ciego

Hace dos años, Sara sacrificó su corazón, su futuro y su dignidad para salvar al hombre que amaba. Maximilian Roth, el implacable heredero de un imperio multimillonario, quedó ciego tras un "accidente" orquestado por su propia familia. En la oscuridad de su habitación de hospital, Sara fue su enfermera, su luz y su único consuelo. Se amaron con desesperación, pero cuando la despiadada madre de Maximilian amenazó con dejarlo ciego para siempre si Sara no desaparecía, ella tomó la decisión más cruel: le dejó una nota de desprecio, se marchó y se llevó consigo un secreto que crecía en su vientre. Ahora, el destino la obliga a volver a la boca del lobo. Su hijo de casi dos años, Leo, necesita una cirugía a corazón abierto que cuesta una fortuna. Desesperada, Sara se disfraza bajo el nombre de "Elena Blanco", ocultando su belleza tras ropa holgada, gafas gruesas y maquillaje opaco, para trabajar como asistente ejecutiva en Roth Industries. Su objetivo es cobrar un jugoso bono y desaparecer de nuevo. Pero Maximilian ha recuperado la vista y su imperio. Ya no es el hombre vulnerable de las sombras; es un tirano de hielo, devorado por el rencor hacia la mujer que lo abandonó. No reconoce a Sara detrás del disfraz de su torpe secretaria, pero se encarga de hacerle la vida imposible. Lo que el todopoderoso CEO no sabe es que la mujer a la que humilla a diario es la misma dueña de su alma, y que el niño de ojos azules que lucha por su vida en un hospital es su propio heredero. Cuando el cristal se rompa y la trampa caiga, la furia de Maximilian hará temblar a la ciudad entera. La obligará a firmar un contrato matrimonial para proteger a su hijo, encerrándola en una jaula de oro. Sin embargo, en medio de una guerra corporativa y familiar sin cuartel, descubrirán que el odio y el deseo son dos caras de la misma moneda... y que el amor verdadero es capaz de quemar el mundo entero hasta las cenizas.
La esposa que nunca conociste

La esposa que nunca conociste

Durante dos años de matrimonio, ella fue simplemente Elena Campos: una mujer abnegada, de origen modesto y perfil bajo que soportó la indiferencia de su esposo y el desprecio constante de su familia política. Para la alta sociedad, Elena era una campesina huérfana sin apellido ni linaje que logró casarse con Adrián Valente, el frío e implacable heredero de Valente Group, solo por un acuerdo conveniente entre familias. Lo que Adrián jamás imaginó es que "Elena Campos" era una identidad fabricada. Su esposa era en realidad Helena Sterling, la brillante heredera de una de las firmas de inversión más poderosas del continente, quien decidió vivir bajo un nombre común para alejarse de la codicia corporativa. Cansada de esperar un amor que nunca llegó y de ver cómo su paciencia era tomada por debilidad, el día de su segundo aniversario Elena recibe el golpe final: Adrián le entrega los papeles de divorcio para comprometerse con su amor de juventud, recién llegada del extranjero. Sin hacer escenas ni exigir un solo centavo de pensión, Elena firma, toma una pequeña maleta y desaparece sin dejar rastro. Meses después, Valente Group enfrenta la crisis financiera más feroz de su historia y necesita con urgencia la aprobación del gigante financiero Sterling Corp. Al entrar a la sala de juntas para rogar por un rescate corporativo, Adrián se encuentra cara a cara con la temida presidenta ejecutiva del conglomerado... y descubre que la mujer "sin apellido" a la que abandonó es la única que sostiene el destino de su imperio.
No soy madre alquiler

No soy madre alquiler

Mi vida con Alejandro Vargas, un bodeguero acaudalado, era un sueño. Me trataba como a una reina, construyendo un tablao privado en nuestra mansión y colmándome de lujos. Creía ciegamente en nuestro amor, en que yo era su musa y que su mundo me pertenecía. Pero el idilio se desmoronó cuando mi abuela, mi única familia, agonizaba. Mis desesperadas llamadas a Alejandro fueron ignoradas, solo para que una foto desde París confirmara la cruel verdad: él abrazaba a mi tía Isabel con una intensidad que nunca me mostró. Su regreso trajo mentiras, pero la verdad que descubrí era demoledora: yo no era más que un eco de Isabel, un peón en su obsesión, incluso mi embarazo era parte de su juego para engendrar un heredero que llevara el "duende" de mi tía. Mi caída "accidental" en el tablao, su "rescate", todo fue un vil montaje. ¿Mi amor, mi pasión, mi futuro hijo, todo una farsa calculada? La humillación me consumía al darme cuenta de que viví en una jaula dorada, utilizada como un mero sustituto, un objeto para perpetuar su enfermiza obsesión. La indignación y el dolor amenazaban con destruirme. Pero Sofía Torres, la bailaora, no sería el reemplazo de nadie. Con una frialdad y determinación inesperadas, puse en marcha mi plan. Terminé el embarazo en secreto, y el día de su sacrificio final por Isabel, le entregué los papeles de nuestro divorcio y el informe de mi aborto. Partí a Buenos Aires, dejando atrás cenizas y mentiras, para renacer.