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Capítulo 5
Una noche de pasión
Palabras:716    |    Actualizado en:09/08/2022

Atónito, el hombre estaba en un dilema.

Y es que no quería aprovecharse de ella dado que estaba drogada. Además, él había sido abstinente esos años y casi no tenía interés en las mujeres.

No obstante, esta frente a él era muy sexy y persistente.

Ya que él no respondía, Celia bajó la cabeza, se metió un dedo de él en la boca y lo chupó seductoramente sin reprimir los suaves gemidos que sentía la necesidad de emitir.

Pese a eso, era muy obvio que ella no tenía experiencia en complacer o acariciar a un hombre.

De todos modos, la lujuria la había vuelto loca y la hacía tentarlo provocativamente.

El hombre no podía soportarlo más, y cada segundo que pasaba con Celia era un tormento.

La lengua húmeda, tibia y suave de esta se envolvía alrededor de la punta de su dedo enviándole hormigueos eléctricos a través del brazo hacia sus extremidades, y eso lo estaba encendiendo cada vez más.

Aun así, seguía sin responder. Independientemente de estar en la bañera, Celia arrojó su cuerpo mojado hacia él para presionar sus labios rojos y suaves contra los suyos, y frotándose contra su cuerpo, finalmente separó sus labios para que su lengua se abriera paso en la de él.

El deseo del hombre despertó ipso facto. Por mucho que planeó contenerse, el calor del beso le elevó la lujuria y los punzantes deseos de estar dentro de ella.

"¿Sabes quién soy?", le preguntó con una voz profunda y hambrienta sobre los labios a Celia mientras le envolvía la esbelta cintura con sus brazos.

Ella simplemente negó con la cabeza, aunque la verdad era que casi no podía pensar en otra cosa que las ganas de que él la hiciera suya.

"Pues recuerda siempre mi nombre". Con eso, él se lo susurró al oído.

Sin embargo, Celia ya estaba abrumada por la lujuria, y solo escuchó vagamente la palabra "Reyes". Como en ese momento no estaba muy interesada en eso precisamente, ella siguió aferrada a él, coqueteándole en un tono casi suplicante.

En ese punto, el hombre ya no pudo controlarlo.

Rindiéndose y cediendo ante sus impulsos, levantó a Celia y caminó hacia la cama en el dormitorio. Allí la bajó con mucha delicadeza sin ningún motivo.

"Te... Te deseo. Hazme...", balbuceaba ella al tiempo que le quitaba la ropa.

Él tenía una sonrisa asomándose en las comisuras de su boca, pues no esperaba que esa mujer fuera así de fuerte ni que sus movimientos fueran tan ágiles.

Por su parte, ella no podía esperar para sentirlo dentro, así que a medida que lo besaba una y otra vez, se fue quitando la ropa interior.

Su figura curvilínea ahora estaba claramente expuesta a él, quien ya no se podía contener ni un segundo más.

Celia lo abrazó con fuerza, presionándose contra su piel, con lo cual el fuerte cuerpo del hombre se aferró al suyo suave gradualmente hasta quedar entrelazados. Las palpitaciones que ella estaba sintiendo en su entrepierna eran insoportables, y llamaban a gritos el falo de él.

Sus caderas se movían casi por cuenta propia hacia él, frotándose contra la dureza de él que ya la tenía mojada por completo. Eso ya los estaba volviendo locos a ambos.

Mientras se daba el placer de observar el cuerpo sexy del hombre, los ojos de Celia fueron atraídos por la cicatriz en su cintura.

Sin reprimirse, ella de pronto se la acarició.

Fue esa simple acción la que añadió fuego al deseo de él.

"¿Cuál es tu nombre?", le preguntó en voz baja al tiempo que posicionaba su hombría en la entrada de ella. Él ya sabía que esa era la mujer dispuesta por la familia Shaw para ser su esposa, pero no sabía su nombre.

"Ce... ce...", balbuceó ella automáticamente e inconscientemente. No obstante, de sus labios rojos solo podían salir gemidos.

"Cece...". Los delgados labios del hombre se curvaron en una sonrisa; él definitivamente lo recordaría.

Habiendo entrado en Celia, él poco a poco aceleró el paso, y ella no pudo evitar dejar libres gritos de placer y sensualidad. Sin poder controlarlo, ella pronto comenzó a sentir el impacto de los espasmos de placer, producto del delicioso orgasmo que la dejó jadeando y de ojos cerrados.

Definitivamente ambos quedaron locos por el cuerpo del otro.

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1 Capítulo 1 La novia sustituta2 Capítulo 2 La droga hizo efecto3 Capítulo 3 ¡Por favor, ayúdeme!4 Capítulo 4 Ayúdame5 Capítulo 5 Una noche de pasión6 Capítulo 6 Su novia se escapó de nuevo7 Capítulo 7 Acuerdo8 Capítulo 8 Su novio9 Capítulo 9 Es mi culpa por no haber sido lo suficientemente suave anoche10 Capítulo 10 Iré a donde tú vayas11 Capítulo 11 Sigo siendo muy bueno en la cama12 Capítulo 12 Haré todo lo posible para satisfacerte13 Capítulo 13 Buenos días, cariño14 Capítulo 14 Había algo muy extraño en ese caso15 Capítulo 15 Celia fue despedida16 Capítulo 16 Cece, ven aquí17 Capítulo 17 Llegó el sucesor del Grupo Evans18 Capítulo 18 El amigo de Wayne19 Capítulo 19 Contratar a la talentosa diseñadora20 Capítulo 20 Conozco bastante bien a mi mujer21 Capítulo 21 ¿Quién es mejor, él o yo 22 Capítulo 22 Quiero darte lo mejor23 Capítulo 23 Tarjeta de membresía de paladio24 Capítulo 24 Todo el restaurante25 Capítulo 25 Sospechas26 Capítulo 26 Un almuerzo romántico27 Capítulo 27 Una cuenta muy alta28 Capítulo 28 Ahora soy muy pobre29 Capítulo 29 Un anillo de diamantes valuado en más de cien millones de dólares30 Capítulo 30 Una comida cocinada por Tyson31 Capítulo 31 El conductor de su esposa32 Capítulo 32 Una llamada para una entrevista33 Capítulo 33 Debes tratarlo como un tesoro34 Capítulo 34 Su tarjeta de nómina35 Capítulo 35 Soy feliz mientras tú seas feliz36 Capítulo 36 La belleza está en el ojo del espectador37 Capítulo 37 El vino barato38 Capítulo 38 Mi querido esposo39 Capítulo 39 Un hombre enamorado40 Capítulo 40 Quiero dormir con mi esposo41 Capítulo 41 El maravilloso tormento de toda una noche42 Capítulo 42 Activo y entusiasta43 Capítulo 43 Disturbios durante la entrevista44 Capítulo 44 La gran estrella problemática45 Capítulo 45 Celia acepta el reto46 Capítulo 46 Modificando el vestido47 Capítulo 47 Cómo te atreves a robarme a mi diseñadora48 Capítulo 48 Un festival de cine49 Capítulo 49 Te extraño50 Capítulo 50 En problemas51 Capítulo 51 Yo también te extraño, cariño52 Capítulo 52 Mal hijo53 Capítulo 53 Arrebatándole el anillo54 Capítulo 54 Tyson llegó a tiempo55 Capítulo 55 Los ahorros privados de Tyson56 Capítulo 56 Mi esposo, Tyson Shaw57 Capítulo 57 Tenemos tiempo después58 Capítulo 58 Las ganas de besarte59 Capítulo 59 Enredo60 Capítulo 60 Anillo de bodas61 Capítulo 61 Empeñar el anillo de bodas62 Capítulo 62 Iré a ducharme63 Capítulo 63 Una caída en el baño64 Capítulo 64 Eres linda de cualquier manera65 Capítulo 65 Duerme conmigo66 Capítulo 66 Sueño erótico67 Capítulo 67 El misterioso CEO68 Capítulo 68 Diseñadora profesional69 Capítulo 69 Agitación en su primer día de trabajo70 Capítulo 70 El tipo más atractivo jamás creado71 Capítulo 71 ¿Tyson había estado comprometido antes 72 Capítulo 72 Identidad verdadera73 Capítulo 73 Los ricos eran caprichosos74 Capítulo 74 Aumento de sueldo75 Capítulo 75 Un colega le puso las cosas difíciles76 Capítulo 76 El chico de la universidad77 Capítulo 77 El apoyo de Brea78 Capítulo 78 La invitación de Derek79 Capítulo 79 El director estuvo aquí80 Capítulo 80 Exnovio81 Capítulo 81 Acosada por su exnovio82 Capítulo 82 ¿Qué tenía de bueno su marido 83 Capítulo 83 Disputa84 Capítulo 84 Adulador85 Capítulo 85 Las dos hijas de Adrien86 Capítulo 86 La verdad87 Capítulo 87 Té de la tarde cortesía del CEO88 Capítulo 88 Anillo de diamantes falso89 Capítulo 89 Un anillo muy valioso90 Capítulo 90 Quiero saber la verdad91 Capítulo 91 Un buen mentiroso92 Capítulo 92 Obedeceré a mi esposa93 Capítulo 93 Dándole un recordatorio a Adrien94 Capítulo 94 Recompensa95 Capítulo 95 Bueno en la cama96 Capítulo 96 Destruyendo al Grupo Kane97 Capítulo 97 Un hombre celoso98 Capítulo 98 El comedor ejecutivo99 Capítulo 99 ¿Cuál era la relación de Celia con el señor Reyes 100 Capítulo 100 ¿Estaba Nolan enamorado de la esposa de otro hombre