Las Joyas de Sangre
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tardaba meses dependiendo del humor caprichoso de las aguas. Dentro del navío comercial, había cajas puestas ordenadas de acuerdo a las ordenanzas del noble caballero. Las maderas debían de lleva
menos reinaba era el silencio, pero la calma se debía de mantener. Los humanos eran demasiados ansiosos para tener
en la tormenta-¡El monstruo nos matará a todos!, ¡Los alimentos e
barco, no había forma de hallarle. Se escabullía en cada somb
te, pero los pocos humanos que aún servían fielmente transportaron las cajas y al huésped hacia un lugar en donde habitaban hu
ertar- un humano se revere
ente, y su piel pálida tomó vida cuando inh
s- una risa malévola se
sen de su corazón. Sin embargo, no había forma de satisfacer sus fríos sentim
orte del príncipe heredero, una mujer de ojos peligrosos. Sus cabellos rubios trenzados, preciosamente, se agitaban ante el traqueteo del carro. Los
susurró
r sus marrones ojos en él. Vlad sintió un frío, recorrer toda su médula espinal. Había algo en e
antes había visto. Espléndido era una forma corta de pronunciar la descripción visual. Los
n de rostro adorable le sonreía- Le s
zada, aun sosteniendo l
herine de Luxiner. Me anuncio
ey había muerto por una herida de combate. La espléndida mujer entrada en años, mante
de Luxiner, espero que disfrutes de tu hija-
solas- la tajante respu
la sala se vació, la reina se acercó con elegancia hacia la altura de la mujer. La
acordar demasiado a tu madre. Solo espero que mueras pronto- se ac
s. Aun cuando las sonrisas de príncipe trataban de desviar su atención. Un matrimonio arreglado por su hermano, que deseaba obtener el apoyo abso
canasta con quesillo y pasteles y un poco de té francés- He preparado todo para q
ré tu invitación. ¿Me podrías decir tu nombre?
mi pr
cual ella siempre había odiado. El blanco hablaba de
aparecieron jugando con una pelota casi redonda, sin intensión alguna saltó manchando la exquisita tela que provenía de Asia.
estido- uno niño sudoroso intentaba habl
la situación, interpretando todo m
ntimidar a los niños solo por machar su vestimen
plicarlo, y esta señorita es la princesa Catherine de Luxiner-
e mujer que solamente estaba disfrutando de las exquisiteces de los ingleses. Con un poco de ayuda, decidió busca
icia- un erudito de
ese apodo- puso sus ojos en
as miserias, y entre ellas Catherine había resurgido como el ave fénix, de las cenizas que habría dejado las personas de su entorno. Incl
o aprovechaba su sombra para acercarse a su presencia. Quién diría qu
el vampiro desde la
sin rostro, le llevaba a conocer lugares que nunca había conocido. Oscuro, húmedo, con seres
maba una y
ndo al pasillo, en donde los soldados que custodiaban las puertas la vieron envuelta en sangre debido a que había caído en intentos de abando
n de aquel que hizo sufrir a la princesa!- gritaba par
astro de sangre. Sus lágrimas evidenciaban el dolor que sostenía al ver que muchas p
, conmovido por
obó sus hombros- Lamento que pases un mal día en tu llegada, prometo que te protegeré con mi vida si
y deseo, Vlad sonreía, limpiando los