Bajo el Dominio del Alfa
en la garganta. El aroma de Damián -ese rastro a lluvia y poder- todavía flotaba en la habitación, pero él ya no estaba. Al asomarse por el ventanal, vio tres todoter
l aire parecía vibrar a su alrededor, una distorsión de
menea apagada, con los brazos cruzados y el rostro convertido en una máscara de granito. Frente a
antiguo, cuya voz sonaba como piedras chocando entre sí-. Marcar a una humana
bajo que hizo que las lámparas de cristal tintinearan-. Solo
los negocios está en llamas. Se preguntan quién es la chica. Los cazadores de otras facciones ya están rastreando su o
se expandió por la habitación, obligando a los anci
instante en que respiró el mismo aire que yo. ¿Sugieres que debería ha
manada, debe demostrar que es digna. Una humana débil no puede liderar a guerre
un rito arcaico. Implicaba exponer al candidato a una esencia concentrada de acónito y plata para ver
r que la toquen -
mesa de noche. No tenía remitente, pero dentro había una serie de documentos legales: las facturas de la clín
cían a bancos ni a prestamistas comunes. El sello en la parte inferior de los contratos era un emblema que ya hab
rró Valentina, con
la miseria que la obligaba a esconderse... todo había sido orquestado por la familia Montenegro. Ella no era una víctim
. Era Damián. Se veía agitado, con una inten
o son... -Se detuvo al ver los papeles en las manos de ell
adre en el hospital... trabajaban para ti. Todo este tiempo, mientras yo intentaba desesperadamente paga
rcó a ella, pero Valentina retr
tratos... son parte de la "limpieza" territorial que hace la manada. Mi padre com
-gritó ella, con las lágrimas
n el linde norte. Un lugar donde la energía de la tierra es vital para nosotros. Te mantuvieron en la pobreza para que n
decía ser su "protector", el que la llamaba su "Luna", era el
ella, con un odio puro
viva. Pero ahora, ese mismo Consejo que compró tu ruina exige quelos hombros. Ella intentó zafarse, pero
e, y en el momento en que cruces la frontera de mi territorio, las otras manadas te despedazarán solo por
a reina de una manada de animales? -Valentin
amente, su lobo asománd
ar a ese salón, vas a mirarlos a la cara y vas a demostrarles que eres más fuerte que cualquie
ó que el tiempo de las explicaciones se había
us-, es hora. La c
una vulnerabilidad que contradecía su naturaleza dominante. Ella sintió el peso de
ota por las deudas, se irguió. Si iba a caer, no l
dió incluso a Damián por su firmeza-. Vamo