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Su mentira perfecta, su cruda verdad

Capítulo 5 

Palabras:1202    |    Actualizado en: 26/12/2025

ísa

radiza. Estaba de pie a los pies de la cama de Felipe, su cabello perfectamente peinad

o hacia las máquinas qu

cuidar de Brenda, y tú solo se lo estás poniendo más difícil. S

y evaluadores, s

uerida. Por Felipe. Por todos. Esta insta

apenas un susurro. Mis manos se ap

abilidades. Necesita concentrarse en su trabajo, en el legado de nuestra familia. No

claridad final y horrible. No era solo Bruno. Toda la familia de la V

lada, rota, avergonzada. Ana me había visitado, su rostro una máscara de preocupación. "Qué lást

alorado la apariencia sobre la verdad, la conveniencia sobre la justicia. La "sim

uila, casi etérea-. Solía creer en la generosidad d

irada encontrándose con

to de recursos". Es mi familia. Mi única familia real

o hacia la puerta, mis pa

ó detrás de mí, aguda de indignación-. ¡No puedes simple

é haci

Parecía demacrado, su traje generalmente impecable arrugado. Colo

quiero arreglarlo. -se sentó frente a mí, su mirada seria-. He cancelado

có un pequeño caballito de madera

baja-. El que querías para el cuarto

rante nuestro primer año de matrimonio, cuando el sueño de una familia con él todavía ardía ferozmente. Había

gún día, Eloísa. Cuando sea el momento adecuado". El momento nunca fue

ras eran un grito silencioso en mi m

, sus dedos trazand

ar las cosas. Quiero intent

eranza amanecie

er? -extendió el caballito mecedor, revelando un pequeño trozo de p

lo en el caballito mecedor. Lo había hecho tantas veces, mis sueños sellados dent

ncio como un

eléfono, ya marcando-. Nos reservaré un viaje de fi

s de alta gama. Era un lugar que solo había soñado

delicado encaje, las sedas brillantes, la exquisita art

er alta con una sonris

eñora de la Vega. ¿En q

un gesto posesivo que una vez hizo que mi coraz

o, su voz orgullosa-. Algo simple,

e llevó a un p

n particular, se

ersación rápida y en voz baja. Sus ojos se encont

e, mi voz plana-. A

ro discreto, un crudo contraste con los elaborados v

terminar su llamada. Levantó l

ina admiración en su mirad

dedora

de verdad. El vestido es perfec

te en mi espalda. Una sonrisa rara, casi alegr

otos, señora de la Vega? -preguntó

í, mi voz tranquila-. Dire

i mano-. Y la próxima vez, mi amor, puedes elegir lo

l fotógrafo ajustó su lente. El brazo de Bruno perman

i cuerpo, un destello de asco. Lo

Vega -gorjeó el fotógrafo-. Señor de la Ve

mi sien. Su aroma, una vez embria

¡Exqu

la imagen perfecta de una pare

aire. El teléfono de Bruno. Vibró violentamente en su

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Su mentira perfecta, su cruda verdad
Su mentira perfecta, su cruda verdad
“Durante cinco años, fui la amorosa señora de la Vega, soportando dolorosos y humillantes tratamientos de fertilidad para darle a mi esposo, Bruno, el heredero que se merecía. Él era mi roca, mi protector desde que una "novatada" en la universidad me dejó estéril. Entonces, escuché la verdad detrás de la puerta de su estudio. Nuestro matrimonio era una farsa, nunca se registró legalmente. Él se había hecho la vasectomía antes de nuestra boda. Todo era una mentira elaborada para proteger a Brenda, su amor de la infancia y la misma mujer que orquestó el ataque que destruyó mi futuro. No era mi salvador. Era su cómplice, y yo solo era una simple compensación. Cada caricia tierna, cada palabra de aliento, era una actuación. Pensó que nunca me enteraría. Pensó que siempre sería su esposa ingenua y devota. Pero cuando su preciosa Brenda lastimó a mi hermano enfermo, mi dolor se convirtió en hielo. Sonreí dulcemente, interpreté el papel de la esposa que perdona y comencé a reunir las pruebas que quemarían su mundo hasta los cimientos.”
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