“Mi esposo, Javier, interrumpió la boda de su ex, Daniela, y el video se hizo viral. Yo estaba en casa, embarazada y preparando su lasaña favorita, cuando lo vi gritando que iba a salvarla del novio. No era la primera vez. Hace tres años, su obsesión por jugar al héroe me costó nuestro primer bebé. Juró que nunca volvería a pasar. Había prometido estar ahí para mi cita prenatal, pero me abandonó para ir a rescatarla a ella. Cuando por fin llegó a casa esa noche, se arrodilló, llorando y suplicando otra oportunidad, igual que la vez anterior. Se veía patético. Pero esta vez, no sentí más que un vacío frío y desolador. La mujer que lo amaba ya estaba muerta. Lo miré directamente a los ojos y, con calma, le di el golpe final. -Hoy tuve un aborto. El bebé ya no está. -Firma los papeles, Javier.”