“Descubrí que mi relación de tres años era una mentira por una conversación que nunca debí escuchar. Mi novio, Damián, el hombre al que salvé de un accidente de coche que acabó con mi carrera, no había perdido la memoria. Todo fue una estafa elaborada para robarme el trabajo de mi vida -un revolucionario motor de videojuegos- para su amante, mi antigua rival de la universidad. El hombre que juró protegerme se quedó de brazos cruzados mientras ella me humillaba en público, me quemaba el brazo con un cigarro y hacía que me electrocutaran en un callejón. Me arrastró a una ducha helada cuando intenté defenderme. Cuando traté de irme, me sujetó mientras unos médicos me sacaban sangre y me robaban un riñón para la tía de su amante. Llamó a la lesión que destruyó mi carrera "un lamentable accidente". Creyó que me había destrozado, convirtiéndome en una prisionera en su mansión, una fuente de refacciones. Pero olvidó quién era yo. Con la ayuda de mi antiguo mentor, reclamé mi identidad secreta como la legendaria desarrolladora "PixelVixen". Y envié las dos palabras que harían que su imperio se derrumbara: "He vuelto".”