Ex Novio
costumbrado a fingir normalidad en las cenas familiares, pero había algo diferente: la tensión en sus manos, la mirada que se perdía detrás de la ventana, el tembl
era mi mejor arma, pero también podía ser mi mayor trampa. Disfruto verte fuera de lugar, me
e lanzó una sonrisa que pretendía ser natural
rase como si quisiera cerrar un capít
lo
do que dejó en el ambiente, me dec
s de calma y organización, se convirtieron en un juego peligroso donde cada palabra no dicha pes
ado, pero había una distancia que ni siquiera la mejor de mis intenciones po
, Marco apareció con una bandeja de vinos en la mano. Con pasos silenciosos pero firmes. La habitación estaba ll
n entre los dos-. Hace años hice un viaje que cambió muchas c
se clavó en la mía con una advertenc
ja que prometía secretos y amenazas a partes iguales-.
l que cortaba el aire entre nosotros. Era obvio que esta
que si no desenredaba ese misterio pronto, mis planes podrían desmoronarse. No podía dej
y los comentarios velados del sastre que había mencionado "ajustes muy particul
nversaciones rápidas en un idioma que no logré entender, me daban vuelta
ncluso más que perder su posición o su familia. ¿Y si la verdad era t
ventana, dejando que la oscuridad me envolviera. El perfume de la viña h
do, envuelto en joyas y fiestas interminables, donde t
se y, debajo de esa superficie brillante
es solo un juego de poder. Es una guer
ala con esa sonrisa impecable que parecía diseñada para borrar cualquier duda, pero en sus ojos había algo que n
vitaba mirarme directamente cuando hablábamos de la boda, la manera en que sus manos se crispaban al sosten
tos el diseño del pastel de boda. Esperaba que cediera y me mostrara el álbum
spondió con rapidez, dejando a un lado
to a mi curiosidad. ¿Qué había en esa
ir en voz baja sobre el viaje que Marco hizo años atrás, el que él no querí
e Marco y Nicolo. En los pocos momentos en que se cruzaban, la t
cho: había algo que Marco estaba ocultando, algo que no solo amenazaba mi boda, sino todo el equilibrio
envolvía, una pregunta gira
rdad, inevitable y crue