icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Un Príncipe y Su Guardiana Rota

Capítulo 1 

Palabras:922    |    Actualizado en: 09/07/2025

me salvó de mi propia estu

para manejar a un niño flacucho como yo, me jaló del borde del

que por el dolor, ella simplemente

ruido, no te

ápida y dolorosa, me acom

a mujer que me asignaron para q

s, no tan

lla era un largo p

sangre real era tan dudosa como la

rieron en esa revuelta, yo era solo un

un título inútil, un recordatorio

, los sirvientes me daban de comer por ob

ibros viejos de la bibliot

padres, a los que nunca conocí, y el frío

ñera constante, una manta pes

un día,

itán A

cortina polvorienta, observando a

en medio de

rmadura que brillaba de verdad, no como las oxida

nta de que

itarme o ignor

ura, y sus ojos no mostraban lás

quí, pequeño?

da, como el pan

l trozo de pan duro que guardaba en

sonrisa se des

su cinturón y me ofreció u

ue tienes más

na como si fu

lguien me daba algo sin

a vez que alg

onvirtió en mi secreto

s, y si tenía suerte, me ded

an suficientes para sos

onces, l

me

i vida, irru

y cansado de mi existencia, me informó qu

otro guardia v

ó en mis aposent

egro y corto, y una cicatr

e Alonso, estaba llena de abolladuras

la espalda que parec

bajo, y su expresió

reguntó al consejero, sin

ro asintió

Tu deber es

soltó u

n resfriado? Parece que s

, sus pasos pe

u sombra me cub

más, algo salvaje como la tierr

dornos. "No me estorbes, y yo no te estorbaré

la habitación, donde se quedó de pie

imena se convirt

s fueron un infi

blaba, sol

oteca, al comedor, incluso se paraba

umadora, una montaña

hablarle

gunté, mostrándole un lib

quiera mir

N

a nuestra c

a, la comida era la mism

pie junto a la

hambre?",

," respondi

ra mentira, la habí

ecente de la comida, en el bo

varme las manos, e

n, con la misma cara de piedra,

rimera tregua

e pan en medio de u

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Un Príncipe y Su Guardiana Rota
Un Príncipe y Su Guardiana Rota
“"Soy un príncipe huérfano, olvidado en un palacio que me ignoraba. Mi única compañía era la soledad, mi único consuelo, una mirada amable del Capitán Alonso. Siempre lo observé desde la sombra. Hasta que, un día, llegó Ximena, mi nueva guardiana, su armadura llena de cicatrices de batallas reales. Ella no irrumpió en mi vida, la desordenó, pero no para protegerme a mí. No, su mirada se fijaba en Alonso, con una intensidad que nunca me dedicaba a mí. Ella lo seguía por todas partes, arriesgando su vida en misiones peligrosas, solo para estar cerca de él. Una noche la encontré desangrándose, una herida que se ganó por él. "¿Por qué haces esto, Ximena? Eres mi guardiana. Si te matas, ¿quién me cuidará?" , le pregunté. Ella respondió con una tristeza profunda: "Nadie te cuidará, niño. Tienes que aprender a cuidarte solo" . Pero yo solo pude decir: "No. Yo te quiero a ti" . Justo cuando creí que empezábamos a entendernos, llegó la noticia que lo destrozaría todo. "El Capitán Alonso se va a casar. Con la Emperatriz del Norte." El sonido de la espada de Ximena al caer resonó en mi corazón, un ruido seco como el de un hueso rompiéndose. La vi en el patio, golpeando el poste de madera, una y otra vez, tratando de romper el dolor que la consumía. "¡Ximena, detente! ¡No te destruyas por un hombre que ni siquiera sabe que existes!" , le grité, interponiéndome. Con la voz quebrada, le supliqué: "¡Si te vas, me dejarás completamente solo! ¿Es eso lo que quieres, Ximena? ¿Abandonarme como todos los demás?" Su espada tembló, y por primera vez, la vi llorar de verdad. No, no la abandonaría a la desesperación. Aunque mis "accidentes" la exasperaran, la obligarían a vivir, a cuidarme. Y cuando decidió ir a la boda de Alonso para confrontarlo, yo sabía lo que debía hacer. No la detendría con un truco. La seguiría, porque si ella iba a caer, yo caería con ella. Porque era mi familia. Y a la familia no se le abandona."”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10