icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Un Príncipe y Su Guardiana Rota

Capítulo 2 

Palabras:661    |    Actualizado en: 09/07/2025

ra formidable, la mej

iñera, era

cocinarm

a negra y humeante que a

bierta de hollín d

alacio me dieran comida decente, probablemente amenaz

ar uno de mis

endados y el abrigo con

un abrigo nuevo en mi cam

significaba cuidado y del

a y silenciosa, i

unca había sido cuidado p

del universo de Ximena no era yo, n

universo era e

lo en el patio d

ente fría y distan

miedo, una mezcla de anhelo y dolor ta

olo lo miraba desde lejo

da era difer

de admiraci

ujer que amaba a un

l Capitán Alons

la frontera, ella pedía se

ca, ella estaba entre la multi

mpre, volv

graves, pero e

un tobillo torcido, un

se en situaciones peligrosas

con una herida prof

, cojeando, dejando un rastro d

í en si

ama, tratando de coser la herida e

grar," le dije

ó la vista,

te de

jame ay

rimeros auxilios y, con manos tor

servándome, su respiraci

el vendaje, no p

haces esto

o resp

as misiones peligrosas? ¿Por q

o," dijo, su voz

con más fuerza de la necesaria. "Eres mi g

mera vez, vi algo más q

rofunda

sí es la vida. Tienes que

, mi voz temblando.

or primera v

né de vendarla, se q

quedé

blamo

mos en silencio mient

equeña ventana de su habitació

despejado, lle

a es la Osa Mayor. Los viajer

í, mirando las e

e a buscar

edó c

ser una estrella en su cielo, una pequeña y débil, pe

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Un Príncipe y Su Guardiana Rota
Un Príncipe y Su Guardiana Rota
“"Soy un príncipe huérfano, olvidado en un palacio que me ignoraba. Mi única compañía era la soledad, mi único consuelo, una mirada amable del Capitán Alonso. Siempre lo observé desde la sombra. Hasta que, un día, llegó Ximena, mi nueva guardiana, su armadura llena de cicatrices de batallas reales. Ella no irrumpió en mi vida, la desordenó, pero no para protegerme a mí. No, su mirada se fijaba en Alonso, con una intensidad que nunca me dedicaba a mí. Ella lo seguía por todas partes, arriesgando su vida en misiones peligrosas, solo para estar cerca de él. Una noche la encontré desangrándose, una herida que se ganó por él. "¿Por qué haces esto, Ximena? Eres mi guardiana. Si te matas, ¿quién me cuidará?" , le pregunté. Ella respondió con una tristeza profunda: "Nadie te cuidará, niño. Tienes que aprender a cuidarte solo" . Pero yo solo pude decir: "No. Yo te quiero a ti" . Justo cuando creí que empezábamos a entendernos, llegó la noticia que lo destrozaría todo. "El Capitán Alonso se va a casar. Con la Emperatriz del Norte." El sonido de la espada de Ximena al caer resonó en mi corazón, un ruido seco como el de un hueso rompiéndose. La vi en el patio, golpeando el poste de madera, una y otra vez, tratando de romper el dolor que la consumía. "¡Ximena, detente! ¡No te destruyas por un hombre que ni siquiera sabe que existes!" , le grité, interponiéndome. Con la voz quebrada, le supliqué: "¡Si te vas, me dejarás completamente solo! ¿Es eso lo que quieres, Ximena? ¿Abandonarme como todos los demás?" Su espada tembló, y por primera vez, la vi llorar de verdad. No, no la abandonaría a la desesperación. Aunque mis "accidentes" la exasperaran, la obligarían a vivir, a cuidarme. Y cuando decidió ir a la boda de Alonso para confrontarlo, yo sabía lo que debía hacer. No la detendría con un truco. La seguiría, porque si ella iba a caer, yo caería con ella. Porque era mi familia. Y a la familia no se le abandona."”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10