icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Latido Final de Sofía

Capítulo 3 

Palabras:860    |    Actualizado en: 08/07/2025

l bisturí en el suelo como si fuera un objeto alienígena. El re

jano en la sala, el Dr.

andro", dijo con voz s

cucharlo, su mirada est

ó?", insistió Méndez.

chados de la sangre de Valeria, se deshizo de la mas

blancos y fríos del hospital. Cada paso que dab

o no fue culpa, sino una profunda irritación, la molestia

estaba sentada, con el rostro devastado, y el je

ra. "¿Cómo se atreven a hablar de donación de órganos?

s e hinchados de tanto llorar me buscaro

a furia helada. "Murió hace una hora, sola, en una camilla de ur

otó en el aire,

, negando con la cabeza. "Valeria ten

nada que justificara una craneotomía de emergencia. Pero la tomografía de Sofía...", hizo una pausa, su mirada era de pura decepci

a de arrogancia de Alejandro. Vi la confusión en

ión es una dr

usurró. "Yo la revisé,

raste por encima y la descartaste como si fuera un estorbo!

verdad. Pero antes de que pudiera procesarlo,

muró, como un mantra. "Tengo q

a mi madre sola con su dolor y al D

Valeria ya estaba despierta, sentada en la cama, con un

ella le dedicó una son

diendo una mano hacia él

do su mano con una devoción

reguntó, su voz ahora sua

ti", dijo ella, sus ojos de cierva herida fijos en los s

nipulación, sembrando la idea de que yo e

sponder. Su mirada se

se quebró. "...tuvo una compli

de Valeria al instante, un torrent

l rostro. "¡Es mi culpa! ¡Todo es mi culpa!

Fue un accidente terrible, eso es todo. Tú estabas gravemente

d, intentaba convencerse a sí mismo. Necesita

preguntó Valeria entre s

. que no vimos", dijo él, la voz apenas

justificando su negligencia mortal, mientras el cuerpo de su novia, la madre de su

había sido el instrumento para destruir otra. Y Valeria, la víbora, se acurruc

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Latido Final de Sofía
El Latido Final de Sofía
“El chirrido del metal doblándose fue lo último que recordé antes de que el mundo se volviera un borrón de luces y dolor. Abrí los ojos para encontrarme atrapada en el coche, el cráneo palpitante y mi novio, Alejandro, el neurocirujano que amaba, llamando desesperado a mi "mejor amiga", Valeria. "Valeria, ¿estás bien? ¡Valeria!". Su voz, llena de una urgencia que nunca me había dado a mí, me atravesó más que cualquier cristal roto. Logré ver a Valeria, acurrucada, con un corte superficial en la frente, pero con sus ojos abiertos y una mirada de pánico perfectamente actuado. Cuando llegaron los paramédicos, Alejandro, en su arrogancia, apenas me echó un vistazo. "Sofía, solo son rasguños, estás bien, no te muevas mucho". Luego se arrodilló junto a Valeria. "Ella es la que está grave", les dijo a los paramédicos con voz autoritaria. "Miren la herida, podría tener una fractura de cráneo, una hemorragia. Necesita cirugía cerebral urgente, ¡yo la operaré!". Mientras me desangraba, mi cabeza golpeada, con una hemorragia cerebral que él se negó a ver, y el secreto de nuestro bebé latiendo en mi vientre, Alejandro se la llevó al quirófano prioritariamente. Fallecí sola, abandonada, mientras él operaba a Valeria por una herida inexistente. Convertida en un fantasma, fui testigo de su engaño: Valeria no tenía nada, pero la mentira de mi "traición" y de un hijo que no era suyo cegó a Alejandro, forzando un recuerdo deformado de mí. Su luto se convirtió en una grotesca negación, llenando una habitación de bebé para una inocente que él mismo había dejado morir. Mi madre, destrozada, no se rindió. Luchó incansablemente hasta que una cámara de seguridad reveló la verdad: Valeria simuló su herida y provocó el accidente. Alejandro, enfrentado por fin a la brutal realidad, a su propia ceguera y negligencia, vio desmoronarse su mundo. Perdió su licencia, su reputación y la mujer que amaba. Valeria fue condenada, pero la verdadera sentencia recayó en Alejandro: una vida de culpa, remordimiento y el fantasma de un futuro que él destruyó. Después de todo, la verdad, por devastadora que sea, siempre sale a la luz.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10