Discapacidad Fingida Del Astuto
ó el fajo de papeles que Ricardo sostenía en la mano como un
onido agudo y desagradable que
irma para una nueva línea de productos, y tú, como el tonto obediente que eres, firmaste sin siq
tratando de encontrar un rastro de la mujer q
u voz cargada de un dolor tan p
i el contacto de Pedro la ensuciara. "¿Que cómo pude? ¡Pude porque me cansé! Me cansé de ser la esposa del genio
e vi como un tonto, Pedro. Un tonto con talento para los coches, nada m
ación retorcida. "Ricardo sí es un hombre. Él no tiene mied
frutando cada palabra. Se acercó
ás fuerza, marcando su territorio. Luego miró a Pedro, sus ojo
empre era 'el gran Pedro Rodríguez y su amigo Ricardo' . 'El genio y su ayudante' . ¡Estaba harto
taller de mala muerte, con un talento innegable pero sin oportunidades. Lo acogió, le enseñó todo lo que sa
o par
rganta. "Yo te saqué del lodo
lrededor, Pedro. ¿Quién tiene el poder ahora? Yo tengo
la sala, su voz resonand
ez ha terminado. A partir de ahora, o están conmigo, o están contra mí. Y créan
eto y los pocos leales a Pedro apretaron los puños, impotentes. La traición estaba consumada, y el nue