icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Ecos de un amor traicionado

Capítulo 1 

Palabras:816    |    Actualizado en: 01/07/2025

naba en la mesa de la cocina, y el eco de esa llamada resonaba en mi cabeza como si fuera ayer.

el proyecto! ¡Voy a la mina de S

mi mente. Donde tu padre desapareció. Donde lo secuestraron y lo

odo México, que su padre estaría feliz de verla seguir sus pasos. Esa misma noche, el cártel que controlaba esa mina ilegal la sile

caliente. El sol de la mañana entraba por la misma ven

rdo. Estaba suc

me paralizó. Era una segunda oportunidad, un milagro retorcido na

ado con la misma alegría devastadora de la ú

go noticias

a música

compañía! ¡El proyecto de la

de que pudiera responder, el teléfono de la casa sonó. Camila contestó, su voz

quier señal, cualquier sombra. P

igar la zona la semana que viene. Por fin p

a por teléfono me pareció genuina. Hoy, su voz a través de

ena, pero sus palabras carecían de verdadera pre

a, la compañía se en

ró hacia mí, su sonrisa v

asa? ¿No está

-dije, mi voz apen

? Es la oportun

roso. Ese

van a matar". Me tomaría por loc

su esposo Javier entraron sin tocar, co

-exclamó Elena, abrazand

lo de triunfo. Javier, siempre silencioso y observador,

muy contenta -dijo

-respondió Camila, tratand

. Sacó su celular y, mientras fingía buscar algo, le dijo a

i se vaya a San Lorenzo la próxima semana. Deberíamos invitar

ltrando la información a propó

mí. Me lancé hacia ella, inten

uién le estás dic

e pasa! -gritó Elena, ap

miró, ho

Ma

, su cuerpo era una barrera. Me agarró lo

s haciendo una escena. E

molestaba en ocultar. Me empujó hacia atrás, haciéndome tropezar. Caí contra la s

i hija, la estaba entregando. Y yo era la ú

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Ecos de un amor traicionado
Ecos de un amor traicionado
“El eco de una llamada vieja resonaba en mi cocina, una voz llena de orgullo: -Mamá, ¡me dieron el proyecto de la mina de San Lorenzo! La misma donde papá... Pero esa voz, la de mi Camila, se cortó, y yo completé en mi mente: "Donde lo secuestraron y lo dieron por muerto." La última vez, sonreí, la abracé. Esa misma noche, el cártel la silenció para siempre. Hoy, mi café seguía caliente, el sol entraba por la misma ventana, el calendario marcaba la misma fecha. No era un recuerdo. Estaba sucediendo otra vez. El horror me paralizó. Mi hija entró a la cocina, radiante con el mismo vestido amarillo. -¡Mamá, tengo noticias increíbles! ¡El proyecto de la mina de San Lorenzo es mío! Ahí estaba. El principio del fin. Intenté advertirle: -No vayas, Camila. Es peligroso. Pero entró mi hermana Elena y su esposo Javier, siempre sin tocar. -¡Felicidades, sobrina! -exclamó Elena, con un destello de triunfo en sus ojos al verme. Sacó su celular. -Deberíamos organizar una cena para celebrar antes de que Cami se vaya a San Lorenzo la próxima semana. Estaban filtrando la información. A propósito. Me lancé, intentando arrebatarle el teléfono. -¿Qué haces? ¿A quién le estás diciendo? Elena me empujó. Javier se interpuso, agarrándome. -Ya cálmate, Sofía. Estás haciendo una escena. Estás asustando a tu hija. Su agarre era doloroso, su mirada fría. Me empujó. Caí. Mi familia, quienes debían protegerla, la estaban entregando. Y yo era la única que lo sabía. El ciclo había comenzado.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10