icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Jaula de Oro y el Veneno Silencioso

Capítulo 2 

Palabras:504    |    Actualizado en: 20/06/2025

rió, una mu

ga de p

e tormento

u prisió

nía er

iñez en el p

pregnaba todo: su ro

cosaban. "Hueles a p

miedo, le habí

la devolvía a

Ricardo de

tejó con flor

s mi mar, mi sal, mi

había visto como un esca

del pueblo pesquero,

amor habían sido extra

as, una bod

oseerla, pa

ía comprarlo todo, incluso

sabela creyó en es

lidad era un

amarla era su carce

an profunda que d

do una mentir

bía convertid

e negó a

ía esa sa

pequeña libre

ra firme,

ía nada q

ota y sollozó

á amenazando! ¡Qu

él, tembland

mor. No puedo soportar

riz con

abrazó con

Nadie te hará daño mi

o veneno cuando m

agará p

sionadamente, de

de poder, una hum

na sonrisa c

bodega. Que s

ias la ar

la no

ón era un océa

a tan familiar qu

nada, solo un

e todo, incluso de la

oscuridad húmeda y

olpeó como u

drido, hie

til la envolvió

ago se r

burlas, las

lándola, tapán

osa."

en un rincó

te se fusionaron en u

encioso luch

ba, pero sus cuerdas voc

, suplicar,

en la oscuridad, rodeada p

ardo se habí

te monstruo, oculto tras

ente

llamado "su todo" ahora

era una capa

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Jaula de Oro y el Veneno Silencioso
La Jaula de Oro y el Veneno Silencioso
“Isabela Vargas, una joven muda de un pueblo costero de Oaxaca, vivía en una jaula de oro. Casada con el poderoso Ricardo Montenegro, su vida era un lujo vacío, una prisión sin barrotes. Pero un día, el velo de la opulencia se rasgó con un acto de crueldad inimaginable. Ricardo, enloquecido por la desaparición de su amante Sofía, ató a mis padres en la playa, con el agua subiendo peligrosamente. Exigió que revelara el paradero de Sofía, o ellos pagarían el precio. Mi mudez, una tortura adicional, se convirtió en la mordaza de mi angustia más profunda. Observé, inmovilizada por el terror, cómo sus hombres empujaban las cabezas de mis padres bajo el agua. Un grito ahogado murió en mi garganta, mientras el mundo entero de desvanecía. Mis padres. Muertos. Por mi culpa, resonaba en mi mente. El dolor era tan inconmensurable que me consumía, un fuego invisible que mi silencio amplificaba sin piedad. ¿Cómo podía el hombre que juró amarme ser mi carcelero, mi torturador, culpándome de una tragedia que él mismo orquestó? De ese abismo helado y esa agonía silenciosa, nació una nueva Isabela. Con un único y sombrío propósito: venganza. Busqué a Elena Cruz, mi amiga química, y en un cuaderno escribí una nota firme: "Necesito un veneno. Indetectable. Para él. Y para mí."”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 2123 Capítulo 2224 Capítulo 2325 Capítulo 2426 Capítulo 25