Vino, Traición y un Segundo Destino

Vino, Traición y un Segundo Destino

Mo Yufei

5.0
calificaciones
39
Vistas
11
Capítulo

El aire de la residencia de ancianos se llevó mi último aliento, dejando solo el amargo sabor del desinfectante y la soledad. Yo, Roy Castillo, sentía la vida escurrirse, no por la vejez, sino por el veneno que mi esposa, Luciana, me confesó con una frialdad glacial en su lecho de muerte. «Roy, nuestros hijos, esos dos muchachos que criaste... no son tuyos. Siempre amé a Máximo. Entiérrame a su lado.» Máximo, mi primo, mi rival. El amor de su vida. Después, los hijos de ese traidor, a quienes llamé "mis hijos" durante décadas, tomaron la herencia de Luciana y me dejaron solo en este infierno, con el peso de una vida de engaños. Cerré los ojos, deseando con toda mi alma no haberla conocido jamás. Entonces, la oscuridad se rompió con un olor familiar a roble y uva fermentada. Abrí los ojos. No estaba moribundo en una residencia. Estaba en la sala de catas de Bodegas Castillo. El calendario marcaba 1992. Mi corazón latió con una fuerza que no sentía en cincuenta años. ¡Estaba vivo, joven y recordaba absolutamente todo! Mañana era la votación para el Enólogo Jefe, el día exacto en que mi vida se desvió. Y justo entonces, la puerta se abrió. Luciana, tan joven, tan hermosa, tan letal, entró. «Roy, cariño, tenemos que hablar.» La vi, no como la prometida que adoraba, sino como la mujer que me destrozó. «Máximo lo necesita más que tú. Deberías retirar tu candidatura por él.» Su voz, la misma manipulación que me condenó una vez. Pero esta vez, mi respuesta no fue de amor ciego. «No.»

Vino, Traición y un Segundo Destino Introducción

El aire de la residencia de ancianos se llevó mi último aliento, dejando solo el amargo sabor del desinfectante y la soledad.

Yo, Roy Castillo, sentía la vida escurrirse, no por la vejez, sino por el veneno que mi esposa, Luciana, me confesó con una frialdad glacial en su lecho de muerte.

«Roy, nuestros hijos, esos dos muchachos que criaste... no son tuyos. Siempre amé a Máximo. Entiérrame a su lado.»

Máximo, mi primo, mi rival. El amor de su vida.

Después, los hijos de ese traidor, a quienes llamé "mis hijos" durante décadas, tomaron la herencia de Luciana y me dejaron solo en este infierno, con el peso de una vida de engaños.

Cerré los ojos, deseando con toda mi alma no haberla conocido jamás.

Entonces, la oscuridad se rompió con un olor familiar a roble y uva fermentada.

Abrí los ojos. No estaba moribundo en una residencia.

Estaba en la sala de catas de Bodegas Castillo. El calendario marcaba 1992.

Mi corazón latió con una fuerza que no sentía en cincuenta años.

¡Estaba vivo, joven y recordaba absolutamente todo!

Mañana era la votación para el Enólogo Jefe, el día exacto en que mi vida se desvió.

Y justo entonces, la puerta se abrió. Luciana, tan joven, tan hermosa, tan letal, entró.

«Roy, cariño, tenemos que hablar.»

La vi, no como la prometida que adoraba, sino como la mujer que me destrozó.

«Máximo lo necesita más que tú. Deberías retirar tu candidatura por él.»

Su voz, la misma manipulación que me condenó una vez.

Pero esta vez, mi respuesta no fue de amor ciego.

«No.»

Seguir leyendo

Otros libros de Mo Yufei

Ver más
El Último Aliento de Sofía

El Último Aliento de Sofía

Urban romance

5.0

"¡Señor Guzmán, por favor! ¡Son sus hijos!", supliqué, arrodillada en el frío suelo de mármol. Estaba a solo un mes de dar a luz a mis gemelos, los hijos de Ricardo Guzmán, el hombre que amaba. Pero a su lado, con una sonrisa venenosa, estaba Camila Pérez, su protegida y la famosa influencer del momento. "Sofía, nos estamos deshaciendo de un par de 'malas vibras'", dijo Ricardo, su voz fría como el metal. Estas palabras resonaron en mi cabeza, la superstición estúpida de un charlatán de redes sociales que estaba a punto de destruir mi mundo. Ricardo me había tildado de infiel y de bruja, manipulado por un "gurú" pagado por Camila. Me arrancaron a mis bebés por la fuerza, dos pequeños cuerpos que nunca tuvieron la oportunidad de respirar. "¡No! ¡No son malas vibras, son nuestros bebés!", grité, mientras me arrastraban. Después, me sometieron a la tortura física y psicológica, arrodillada sobre un cojín de espinas, sintiendo cada punzada. "¡Ella te lo confesó! ¡Ella lo planeó todo!", grité, rogando por su cordura. Pero él me empujó, y Camila, la verdadera manipuladora, apareció con una incipiente barriga de embarazada, declarando que esperaba al "verdadero heredero" de Ricardo. Mientras la agonía me consumía y la conciencia se desvanecía, sus risas brindando por el "éxito" y la eliminación de la "mala vibra" resonaron en mis oídos. Me golpearon, me humillaron, me arrancaron el colgante de jade, el último vínculo con mis hijos. Me obligaron a firmar una confesión falsa, amenazando la vida de mi único amigo, Diego. Con mi último aliento, me aferré a lo único que me quedaba: el nombre de Diego. Sofía Rodríguez exhaló su último aliento, sola, en una habitación llena de los fantasmas de lo que podría haber sido. Pero algo había cambiado en Ricardo. La culpa lo devoró al descubrir la verdad.

Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma

Prometido Infiel: Cicatrices Del Alma

Romance

5.0

El aroma a desinfectante del hospital se mezclaba con el perfume floral y caro de mi prima Isabella. Desde el pasillo, vi a Ricardo, mi prometido, inclinado sobre Isabella, susurrándole algo que la hizo sonreír. Luego, la besó, un beso de amantes que me heló la sangre. No hubo lágrimas, solo un silencio sepulcral en mi cabeza. Porque ya había visto esta escena antes, en otra vida. Una que terminó en tragedia por culpa de ellos dos. En esa vida, les rogué una explicación, y mi dolor solo alimentó su crueldad. Ahora, renacida en este cuerpo más joven, con los recuerdos intactos de aquel infierno, no cometería el mismo error. Me di la vuelta en silencio y me alejé por el pasillo del hospital. Esta vez, no intervendría. Dejaría que el destino, ese que ellos mismos estaban tejiendo con sus mentiras, siguiera su curso. Yo solo sería una espectadora. Y cuando fuera el momento, me aseguraría de que la caída fuera espectacular. La venganza, dicen, es un plato que se sirve frío. Y el mío llevaba una vida entera congelándose. El recuerdo de mi vida pasada era una herida que nunca cerraba. Ricardo me había dejado plantada en el altar, vaciado las cuentas, hipotecado la casa y huido con Isabella. Mi padre sufrió un infarto, murió en mis brazos. Mi madre se marchitó de depresión hasta que un día, simplemente, no despertó. Yo me quedé sola, en la ruina, con el corazón destrozado. Ellos me enviaban fotos de su vida de lujo. Un día, acorralada y desesperada, en el frío río terminé mi sufrimiento. Luego, abrí los ojos. Desperté en mi cama, diez años antes, el día que Ricardo me propuso matrimonio. El anillo en mi dedo se sentía como un grillete. El renacimiento no fue un regalo, fue una segunda oportunidad para la justicia.

Quizás también le guste

La Luna Preciosa del Rey Licántropo

La Luna Preciosa del Rey Licántropo

Jhasmheen Oneal

Narine nunca esperó sobrevivir. No después de lo que le hicieron a su cuerpo, mente y alma. Pero el destino tenía otros planes. Rescatada por el Supremo Alfa Sargis, el líder más temido del reino, termina bajo la protección de un hombre que no conoce... y un vínculo que no comprende. Sargis no es ajeno al sacrificio. Implacable, ambicioso y leal al vínculo sagrado de almas gemelas, ha pasado años buscando el alma que el destino le prometió. Nunca imaginó que esta llegaría a él rota, al borde de la muerte y temerosa de su propia sombra. Nunca tuvo intención de enamorarse de ella... pero lo hizo. Fuerte y rápido. Y destruiría el mundo antes de permitir que alguien la hiera de nuevo. Lo que comienza en silencio entre dos almas fracturadas lentamente se convierte en algo íntimo y real. Pero la recuperación nunca sigue un camino recto. Con la corte murmurando, el pasado acechando sus pasos y el futuro pendiendo de un hilo, su vínculo se pone a prueba una y otra vez. Porque enamorarse es una cosa, pero sobrevivir al amor es otra. Narine debe decidir si puede sobrevivir siendo amada por un hombre que arde como el fuego, cuando todo lo que ha conocido es cómo no sentir. ¿Se encogerá por el bien de la paz, o se alzará como Reina por el bien de su alma? Para los lectores que creen que incluso las almas más fracturadas pueden sanar, y que el verdadero amor no te salva, sino que te acompaña mientras te salvas a ti mismo.

Demasiado tarde, Sr. Johnston: ella se ha ido

Demasiado tarde, Sr. Johnston: ella se ha ido

Call Me Cutie

Zafiro se desangraba en el suelo del hospital por complicaciones de su leucemia aguda. Necesitaba desesperadamente que su esposo firmara el consentimiento para salvar la vida de su bebé. Pero cuando lo llamó con su último aliento, Davin estaba en una reunión, cruzando miradas cómplices con su amante, Alba. —¿Estás mintiendo sobre un hijo para sacarme dinero? Si quieres deshacerte de eso, es tu elección. Davin colgó el teléfono fríamente, condenando a su propio hijo a la muerte. Zafiro sobrevivió al aborto, pero su pesadilla apenas comenzaba. Davin la encerró en la mansión, cortó los fondos vitales para el soporte médico de su abuelo y permitió que Alba la pisoteara. Cuando Zafiro fue brutalmente atacada por matones contratados por la amante, Davin llegó al lugar solo para ver las marcas de agujas de su quimioterapia. Creyó ciegamente la mentira de que era una drogadicta. Con asco, ordenó que le cancelaran el seguro médico y la arrojó a una ruidosa sala general para que esperara la muerte sin tratamiento. Zafiro no lloró ni gritó al verse rodeada de desprecio y dolor. El hombre al que amó durante diez años la veía como una escoria mentirosa, mientras su única familia estaba a horas de ser echada a un asilo estatal para morir. Ya no había espacio para la súplica ni la esperanza. Se arrancó la vía intravenosa del brazo, dejando que la sangre goteara sin inmutarse. Iba a subastar su obra maestra bajo su identidad secreta, la mundialmente famosa diseñadora Roble, y les haría pagar a todos el precio.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Vino, Traición y un Segundo Destino Vino, Traición y un Segundo Destino Mo Yufei Moderno
“El aire de la residencia de ancianos se llevó mi último aliento, dejando solo el amargo sabor del desinfectante y la soledad. Yo, Roy Castillo, sentía la vida escurrirse, no por la vejez, sino por el veneno que mi esposa, Luciana, me confesó con una frialdad glacial en su lecho de muerte. «Roy, nuestros hijos, esos dos muchachos que criaste... no son tuyos. Siempre amé a Máximo. Entiérrame a su lado.» Máximo, mi primo, mi rival. El amor de su vida. Después, los hijos de ese traidor, a quienes llamé "mis hijos" durante décadas, tomaron la herencia de Luciana y me dejaron solo en este infierno, con el peso de una vida de engaños. Cerré los ojos, deseando con toda mi alma no haberla conocido jamás. Entonces, la oscuridad se rompió con un olor familiar a roble y uva fermentada. Abrí los ojos. No estaba moribundo en una residencia. Estaba en la sala de catas de Bodegas Castillo. El calendario marcaba 1992. Mi corazón latió con una fuerza que no sentía en cincuenta años. ¡Estaba vivo, joven y recordaba absolutamente todo! Mañana era la votación para el Enólogo Jefe, el día exacto en que mi vida se desvió. Y justo entonces, la puerta se abrió. Luciana, tan joven, tan hermosa, tan letal, entró. «Roy, cariño, tenemos que hablar.» La vi, no como la prometida que adoraba, sino como la mujer que me destrozó. «Máximo lo necesita más que tú. Deberías retirar tu candidatura por él.» Su voz, la misma manipulación que me condenó una vez. Pero esta vez, mi respuesta no fue de amor ciego. «No.»”
1

Introducción

30/06/2025

2

Capítulo 1

30/06/2025

3

Capítulo 2

30/06/2025

4

Capítulo 3

30/06/2025

5

Capítulo 4

30/06/2025

6

Capítulo 5

30/06/2025

7

Capítulo 6

30/06/2025

8

Capítulo 7

30/06/2025

9

Capítulo 8

30/06/2025

10

Capítulo 9

30/06/2025

11

Capítulo 10

30/06/2025