Amor despreciado de Bailaora

Amor despreciado de Bailaora

Mylove

5.0
calificaciones
4.7K
Vistas
23
Capítulo

Mi amor con Alejandro Vega, el poderoso heredero de Jerez, era un torbellino de pasión y desafío. Yo, Sofía Reyes, una simple bailaora de Triana, creí cada una de sus promesas cuando me juraba, con cien rosas rojas en la mano, que dejaría todo por nuestro futuro. Pero al filo de la Feria de Abril, su insensible familia lo obligó a un compromiso con Isabela Montero. Esa noche, aunque él me eligió y renunció a su apellido, el castigo fue brutal: a mí me exiliaron a la remota y ruinosa finca de La Desamparada, convertida en mi prisión. Allí comenzó mi martirio. Isabela tejió acusaciones crueles, culpándome de todo, incluso de la alergia de su hija. Me robó la cruz de mi abuela, y cuando intenté recuperarla, me empujó, fingiendo una caída. Alejandro, sin dudar, me lanzó con fuerza contra la chimenea. Por sus intrigas, fui atada y azotada. Él, mi 'protector', me dejaba sangrando, me encerraba, mientras yo escuchaba cómo él vivía mis sueños con ella. ¿Cómo el hombre que una vez enfrentó a cinco por mí, ahora me tiraba contra una piedra? ¿Quién era este Alejandro que me adoraba y luego me abandonaba, roto mi cuerpo y mi alma? Sus promesas de "espera" se volvieron un veneno que me vació, dejando un abismo frío en lugar de mi corazón. Él creyó sus mentiras, las de su familia, las de Isabela, y nunca las mías. Cuando me anunció su "boda falsa" en la Catedral de Jerez, la última gota colmó el vaso. No había libertad que esperar. Quemé todo el pasado, tomé un último billete y me fui sin mirar atrás. Sofía Reyes murió ese día. Ahora, en un olvidado pueblo asturiano, he renacido como Elena, una mujer que jamás volverá a esperar, ni a morir por una mentira.

Amor despreciado de Bailaora Introducción

Mi amor con Alejandro Vega, el poderoso heredero de Jerez, era un torbellino de pasión y desafío. Yo, Sofía Reyes, una simple bailaora de Triana, creí cada una de sus promesas cuando me juraba, con cien rosas rojas en la mano, que dejaría todo por nuestro futuro.

Pero al filo de la Feria de Abril, su insensible familia lo obligó a un compromiso con Isabela Montero. Esa noche, aunque él me eligió y renunció a su apellido, el castigo fue brutal: a mí me exiliaron a la remota y ruinosa finca de La Desamparada, convertida en mi prisión.

Allí comenzó mi martirio. Isabela tejió acusaciones crueles, culpándome de todo, incluso de la alergia de su hija. Me robó la cruz de mi abuela, y cuando intenté recuperarla, me empujó, fingiendo una caída. Alejandro, sin dudar, me lanzó con fuerza contra la chimenea. Por sus intrigas, fui atada y azotada. Él, mi 'protector', me dejaba sangrando, me encerraba, mientras yo escuchaba cómo él vivía mis sueños con ella.

¿Cómo el hombre que una vez enfrentó a cinco por mí, ahora me tiraba contra una piedra? ¿Quién era este Alejandro que me adoraba y luego me abandonaba, roto mi cuerpo y mi alma? Sus promesas de "espera" se volvieron un veneno que me vació, dejando un abismo frío en lugar de mi corazón. Él creyó sus mentiras, las de su familia, las de Isabela, y nunca las mías.

Cuando me anunció su "boda falsa" en la Catedral de Jerez, la última gota colmó el vaso. No había libertad que esperar. Quemé todo el pasado, tomé un último billete y me fui sin mirar atrás. Sofía Reyes murió ese día. Ahora, en un olvidado pueblo asturiano, he renacido como Elena, una mujer que jamás volverá a esperar, ni a morir por una mentira.

Seguir leyendo

Otros libros de Mylove

Ver más
Regreso a Mi Hogar Verdadero

Regreso a Mi Hogar Verdadero

Moderno

5.0

Salí de ese laboratorio subterráneo, si es que a tres años de encierro se le puede llamar salir, arrastrando mis piernas inútiles, recordatorio constante de la crueldad de mi esposo, Rodrigo. El aire fresco, un lujo olvidado, golpeó mi rostro pálido y demacrado, contrastando con el resplandor de Elena, la supuesta "alma gemela" de Rodrigo, radiante a su lado mientras a mí la suciedad y la desnutrición me desfiguraban. Él, director millonario de "Innovaciones Globales", me miró con desdén gélido: "Sofía, le robaste a Elena el premio, casi la matas. Arrodíllate y pídele disculpas si quieres seguir siendo la señora de la Torre." Mi corazón, antes entregado, se encogió ante la burla velada de Elena, que actuaba la víctima perfecta. En mi mente, la voz del sistema, que me trajo aquí para conquistar a Rodrigo, sentenció: "Misión fallida, favorabilidad -100. ¿Desea renunciar y volver a casa?" Tres años encerrada, acusada de plagiar mi propio trabajo, incriminada en un accidente que yo previne, mis piernas rotas por su orden, mi hijo Carlitos envenenado con mentiras en mi contra, todo mientras Rodrigo creyó cada palabra de Elena, la verdadera manipuladora. La humillación, el dolor y la traición me abrumaban; no quedaba nada que salvar. "Sí", le susurré al sistema, "quiero volver a casa". Pero el destino, o la ironía, tenía otros planes. Justo cuando Rodrigo, impaciente por mi silencio, se acercaba para arrastrarme, mi cuerpo comenzó a desvanecerse en partículas de luz, dejándolo sumido en un pánico ciego. Me marché, desaparecí del mundo. Sin embargo, mi verdadero martirio estaba por revelarse. No regresé a casa, sino que mi conciencia fue lanzada a un vacío perturbador, donde descubrí la amarga verdad: Rodrigo no quería castigarme con el encierro, sino convertirme en el último sacrificio para Elena, su "alma gemela". Necesitaban un donante de corazón, y yo era la candidata perfecta, mi existencia, borrada, mi corazón, arrancado para su felicidad postiza. La cruelmente orquestada "enfermedad cardíaca" de Elena, la médica sobornada, todo un plan diabólico. La furia me invadió como nunca antes. ¿Sacrificar a la madre de su hijo por una mentira, por una mujer que no merecía vivir, y peor aún, manipular a mi propio hijo para odiarme? ¡Era insoportable! Pero justo cuando la jeringa sedante se acercaba, la voz desesperada de Carlitos irrumpió en la sala de operaciones: "¡PAPÁ, NO! ¡Leí su diario! ¡Elena es la mentirosa! ¡Ella lo planeó todo!" Rodrigo quedó paralizado al ver en la mano de nuestro hijo mi diario, la verdad expuesta. No importaba lo tarde que fuera, algo en mí renacería. Mi corazón se detuvo, pero una nueva misión me esperaba. El sistema me dio una opción: regresar y rectificar, salvar a Rodrigo de su oscuridad, y en el proceso, salvar también la vida de mi sobrina, quien en mi mundo original, se estaba muriendo. Tuve que aceptar, regresando no al vacío, sino al momento exacto en que mi vida se desmoronó, esta vez para cambiar mi destino y el de aquellos a quienes amo.

Me Pertenece a Escenario

Me Pertenece a Escenario

Romance

5.0

La fiesta en la fastuosa finca de Mateo, mi marido, estaba en su apogeo. El aire olía a azahar y a un futuro que ya no me pertenecía. Yo, Elena, su esposa durante nueve largos años, observaba todo desde un rincón, siempre la figura decorativa. De repente, la música se detuvo, como si el destino aguardara mi humillación. Mateo, impasible, se puso en el centro del patio, anunciando ante todos que Sofía, su amante, le daría un heredero. Ella, con una mano en su vientre apenas abultado, sonreía con una suficiencia que me heló la sangre. Los aplausos y felicitaciones llovieron, borrándome de mi existencia. Más tarde, el desprecio se hizo tangible: me ordenó atender a los invitados como una sirvienta, y luego, con la complicidad de Sofía, me echó de mi propia habitación principal. Mientras metía mis pertenencias en una maleta, escuché a Sofía reír: "Es como un perro faldero, hará lo que le digas". Pero la verdadera herida llegó cuando intentó arrebatarme la bata de cola de mi bisabuela, una reliquia de mi familia de Triana, para que Sofía la usara. La seda se rasgó con un sonido horrendo, al igual que algo dentro de mí, desatando una crisis de arritmia que me dejó sin aliento en el suelo. Con mi corazón desbocado y la reliquia rota en mis manos, él me miró con desprecio: "No empieces con tus dramas. Siempre haces lo mismo para llamar la atención". Mi esposo, el padre de mi futuro hijo, me dejó allí, luchando por cada bocanada de aire, solo para llevar a su amante al hospital. ¿Acaso toda mi vida había sido una farsa? ¿Era yo tan insignificante? Pero ese día, tirada en el frío suelo, algo diferente se rompió dentro de mí: no era solo el dolor, era mi sumisión. Marqué, por primera vez en nueve años, el número de Javier. Desde las profundidades de mi prisión, le rogué: "Sácame de aquí, Javier. Me ha encerrado". Esa noche, salté por la ventana, dejando atrás no solo la finca, sino una vida de humillación, lista para renacer.

Quizás también le guste

La esposa despreciada es el genio médico Oráculo

La esposa despreciada es el genio médico Oráculo

SoulCharger
5.0

Llevaba tres años siendo la sombra de Don César, el hombre más poderoso del país, viviendo en una jaula de mármol donde mi único papel era ser la esposa perfecta y sumisa. Aquella noche era nuestro tercer aniversario de bodas; había preparado su cena favorita y lo esperaba con la esperanza de que, por una vez, me viera de verdad. Sin embargo, la realidad me golpeó con una notificación en el móvil: César estaba en el hospital con Rubí, su eterno "amor de infancia", dándole el consuelo que a mí me negaba. Cuando llegó a casa horas después, ni siquiera miró las velas consumidas; simplemente me llamó "marcador de posición" y me recordó que yo solo estaba allí para cuidar su imagen corporativa mientras Rubí se recuperaba para ocupar mi lugar. Soporté sus desprecios mientras él me trataba como a una sirvienta inútil, ignorando que yo había renunciado a mi carrera para ser su paz. Mi propia madre me enviaba mensajes exigiéndome que fuera "útil" para los negocios, tratándome como una moneda de cambio en una familia que solo valoraba el poder y me consideraba una decepción sin educación. Me invadió una furia fría al darme cuenta de que nadie en esa mansión conocía mi verdadero rostro. César no tenía idea de que su "esposa aburrida" era en realidad "El Oráculo", la genio médica que había revolucionado la ciencia a los dieciséis años y que movía los hilos de fortunas globales desde su portátil. ¿Cómo pudo ser tan ciego para despreciar al diamante que tenía en casa por una piedra falsa como Rubí? Esa noche, la mujer que mendigaba amor murió. Firmé los papeles del divorcio, tiré mi anillo de medio millón de dólares a la basura y decidí que era hora de que el mundo conociera al verdadero Oráculo. César pensaba que me estaba desechando, pero pronto descubriría que al echarme de su vida, acababa de perder a la única persona capaz de salvar su imperio de la ruina total.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Amor despreciado de Bailaora Amor despreciado de Bailaora Mylove Romance
“Mi amor con Alejandro Vega, el poderoso heredero de Jerez, era un torbellino de pasión y desafío. Yo, Sofía Reyes, una simple bailaora de Triana, creí cada una de sus promesas cuando me juraba, con cien rosas rojas en la mano, que dejaría todo por nuestro futuro. Pero al filo de la Feria de Abril, su insensible familia lo obligó a un compromiso con Isabela Montero. Esa noche, aunque él me eligió y renunció a su apellido, el castigo fue brutal: a mí me exiliaron a la remota y ruinosa finca de La Desamparada, convertida en mi prisión. Allí comenzó mi martirio. Isabela tejió acusaciones crueles, culpándome de todo, incluso de la alergia de su hija. Me robó la cruz de mi abuela, y cuando intenté recuperarla, me empujó, fingiendo una caída. Alejandro, sin dudar, me lanzó con fuerza contra la chimenea. Por sus intrigas, fui atada y azotada. Él, mi 'protector', me dejaba sangrando, me encerraba, mientras yo escuchaba cómo él vivía mis sueños con ella. ¿Cómo el hombre que una vez enfrentó a cinco por mí, ahora me tiraba contra una piedra? ¿Quién era este Alejandro que me adoraba y luego me abandonaba, roto mi cuerpo y mi alma? Sus promesas de "espera" se volvieron un veneno que me vació, dejando un abismo frío en lugar de mi corazón. Él creyó sus mentiras, las de su familia, las de Isabela, y nunca las mías. Cuando me anunció su "boda falsa" en la Catedral de Jerez, la última gota colmó el vaso. No había libertad que esperar. Quemé todo el pasado, tomé un último billete y me fui sin mirar atrás. Sofía Reyes murió ese día. Ahora, en un olvidado pueblo asturiano, he renacido como Elena, una mujer que jamás volverá a esperar, ni a morir por una mentira.”
1

Introducción

20/06/2025

2

Capítulo 1

20/06/2025

3

Capítulo 2

20/06/2025

4

Capítulo 3

20/06/2025

5

Capítulo 4

20/06/2025

6

Capítulo 5

20/06/2025

7

Capítulo 6

20/06/2025

8

Capítulo 7

20/06/2025

9

Capítulo 8

20/06/2025

10

Capítulo 9

20/06/2025

11

Capítulo 10

20/06/2025

12

Capítulo 11

20/06/2025

13

Capítulo 12

20/06/2025

14

Capítulo 13

20/06/2025

15

Capítulo 14

20/06/2025

16

Capítulo 15

20/06/2025

17

Capítulo 16

20/06/2025

18

Capítulo 17

20/06/2025

19

Capítulo 18

20/06/2025

20

Capítulo 19

20/06/2025

21

Capítulo 20

20/06/2025

22

Capítulo 21

20/06/2025

23

Capítulo 22

20/06/2025