Login to ManoBook
icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
closeIcon

Obtenga su bonus en la App

Abrir

Roy Van ness

6 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Roy Van ness

La Perfección Inesperada

La Perfección Inesperada

Ciencia Ficción
5.0
En el año 2038, mi vida giraba en torno a "El Sueño del Guerrero", un juego de RV donde era "Puente del Sur de Bambú", un avatar deliberadamente feo, para ser valorada por mi esencia y no por mi apariencia. Llevaba tres años en una relación aparentemente sólida con Héctor, el "Guerrero de Fuego" y jugador número uno, quien juraba amarme precisamente por no ser una "princesa superficial". Pero un día, el mundo virtual y real se derrumbó: la exnovia de Héctor, "Princesa Dulce", regresó al juego y él, sin piedad, me humilló en público, declarando que yo solo fui un pasatiempo mientras esperaba su retorno. La traición fue más allá cuando, como Sofía, la ilustradora freelance, descubrí que Héctor, mi cliente más importante, se burlaba de mí en los foros del juego mientras me despedía de mi trabajo en la vida real. Fui acusada de ladrona por Ximena, mis amigos del gremio se pusieron en mi contra y fui humillada a nivel global. El hombre que amaba me había deseado muerta en el juego y arruinado mi carrera fuera de él. ¿Cómo podía alguien ser tan cruel, tan ciego, tan despiadado? ¿Era posible que el hombre que decía amarme y valorarme, solo fuera un cobarde que se aprovechó de mi lealtad? En mi hora más oscura, cuando me perseguían por todo el servidor, una figura inesperada apareció: el enigmático "Cazador Nocturno". Él, contra todo pronóstico, se convirtió en mi protector, declarando la guerra a mis enemigos por mí. Esto no terminaba aquí. Mi venganza sería dulce y se serviría en el escenario más grande de todos.
Adiós, Diego: Mi Nuevo Comienzo

Adiós, Diego: Mi Nuevo Comienzo

Romance
5.0
El sonido de mi guitarra, mi pasión, resonaba hueco en la hacienda que por diez años llamé hogar, un desafío silencioso a Diego, el hombre al que entregué mi alma y mi genio para construir su imperio de tequila. Pero su respuesta fue una traición helada: "Ximena, deja de hacer numeritos y sube a mi despacho. Ahora" . Y allí, sentado tras su imponente escritorio de caoba, me soltó la humillación más grande: "Quiero que tú y tu mariachi toquen en mi boda" . La boda que me había prometido a mí. No solo me descartaba por otra mujer, Sofía, sino que me exigía ponerle banda sonora a mi propia aniquilación, a mi propia traición. El golpe más cruel llegó en un susurro venenoso desde el pasillo, de boca de su lugarteniente, "El Chato", pero con las frías palabras de Diego resonando: "Ximena es buena para el negocio, para la guerra, para la calle. Pero para casarme, necesito algo… más puro. Una niña bien, educada, limpia. Ximena ya está muy corrida, muy vivida" . Cada palabra era un puñal que me desgarraba: "Sucia", "corrida", "vivida". Así me veía el hombre a quien le había dado todo, solo una herramienta para desechar cuando ya no le servía, valiendo menos que la inocencia fabricada de una desconocida. El dolor fue insoportable, pero en el fondo de ese abismo, algo se encendió: la rabia. La humillación se transformó en una determinación inquebrantable. Me levanté, la cabeza alta, y con una sonrisa forzada le dije: "Claro, Diego. Será un honor tocar en tu boda" . Pero esa no era Ximena, la víctima; era Ximena, la guerrera, a punto de desatar su venganza.
En El Infierno Digital

En El Infierno Digital

Ciencia Ficción
5.0
El aire en mi cuarto de Los Ángeles se sentía pesado, mientras estudiaba para el examen de ciudadanía, el que me abriría las puertas a un futuro prometedor. Pero un mensaje inesperado rompió la rutina: "Sofía, soy yo, Miguel. No vayas al examen. No confíes en ellos. Peligro". La incredulidad me invadió; mi hermano mayor, desaparecido hace tres años, al que todos daban por muerto, ¿vivo? Los Thompson, mis amables padres adoptivos, de repente se transformaron. Ya no eran ellos. Sus ojos, sus gestos, revelaban una farsa macabra, y mi mundo se volcó de cabeza. "No estoy loca", me repetía, mientras el terror y la rabia me consumían. Los mensajes de Miguel desaparecieron de mi teléfono, y un supuesto "psicólogo" intentó convencerme de que todo era una alucinación, un trauma de mi mente. Me arrastraron a la fuerza, bajo la mirada de policías y de Ricardo, el mejor amigo de Miguel, quien ahora era cómplice de esta locura. Justo cuando creí entender la verdad, otro mensaje de Miguel me dejó helada: "SALTA AHORA". "Esto no es real. Estás en un sueño". Con un acto de fe desgarrador, salté al vacío, despertando en un laboratorio junto a Miguel, quien me reveló que habíamos estado en coma por tres años, víctimas de los experimentos de Ricardo. Pero la liberación duró poco. Una simple prueba, una historia inventada sobre un perro llamado Canelo, expuso la más cruel de las verdades: la simulación no había terminado. "Nunca hubo un perro llamado Canelo. Nos inventamos esa historia, Miguel y yo, para que nuestros padres no supieran que usábamos el dinero del pan para comprar cómics. Era nuestro secreto. Un secreto que solo nosotros dos conocíamos". Con la ayuda del verdadero Miguel, quien había hackeado el sistema desde dentro, destruí la prisión digital de Ricardo, liberándome finalmente de la pesadilla.