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Libros de Romance para Mujeres

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Amor Roto, Vida Nueva

Amor Roto, Vida Nueva

Mateo regresó a casa arrastrando su cansancio, como si solo hubiera salido a comprar cigarros. Yo lo observaba en silencio desde mi sofá hasta que su voz rompió el aire con unas disculpas que sonaron huecas. La oferta de unas vacaciones familiares en la playa con nuestra hija Maya, que antes habría aceptado sin pensar, ahora se sentía como un guion vacío. Esa misma tarde, una amiga me había llamado, con un rumor que me congeló la sangre: Mateo había sido visto en el centro comercial con otra mujer. Mi corazón, que ya sospechaba, confirmó el horrible presagio: la "colega" no era tan inofensiva como pretendía. "¡¿Qué dijiste?!" su grito se clavó en mi pecho cuando mencioné el nombre de Elena, su rostro distorsionado por una furia que nunca antes le había visto. Comprendí que mis preguntas no eran casuales, sino la acumulación de meses de dudas y amargura. Nuestra fachada de matrimonio perfecto se desmoronó al recordar su reacción desproporcionada cuando, bromeando, pregunté si Elena era bonita. Luego, accidentalmente, encontré la carpeta "Mi Amor" en su computadora. Ochocientas diez entradas, un diario de su "amor platónico" con Elena. Se llamaban "esposo y esposa del alma" . Leí cómo Mateo había conspirado para despedir a una colega mayor solo para que su "pequeña Elena" pudiera brillar. La humillación hirvió en mi interior. Cuando lo encontré cenando con Elena, brindando por ella con tequila, el dolor y la rabia explotaron. Estrellé una botella en el suelo. "¡Maldito infiel! ¡Tú y esta zorra!" , grité. Él me empujó, y caí sobre los vidrios rotos. Sangrando, presencié cómo ignoraba mi herida para consolar a su "amante" . En el hospital, escuché a mi suegra llamarme "loca" y a mi cuñada decir que perdonara una "pequeña amistad" . Incluso mi madre me instaba a pensar en Maya. Me sentí sola, destrozada. Pero luego los vi a Mateo y a Elena en el jardín del hospital, él acariciándole el cabello mientras ella lloraba en su hombro. Mi furia regresó, y él me amenazó: "Si sigues con este circo, Sofía, te juro que pido el divorcio ahora mismo. Y me aseguraré de que todos sepan que estás loca y que no eres apta para cuidar de nuestra hija". La humillación me golpeó con tal fuerza que algo en mí cambió. Una calma helada me invadió. Mirándolo directamente, le dije: "No me voy a divorciar de ti" . Una sonrisa lenta y fría apareció en mi rostro. "Al menos, no ahora" . Por primera vez, sentí que tenía el control.
Cariño, Te di 7 Oportunidades

Cariño, Te di 7 Oportunidades

Mi esposo, Mateo Vargas, me ha pedido el divorcio siete veces. Cada vez, la misma excusa: "Valentina ha regresado a México y la necesito" . Y cada vez, yo, Sofía Romero, su "esposa" que él desechaba como un pañuelo usado, firmaba los papeles. Siete humillaciones públicas, siete rondas de susurros a mis espaldas, siete colecciones de actas de divorcio que ya parecían cromos. Sacrifiqué mi carrera como diseñadora, mis sueños, mi dignidad, todo por ser la esposa perfecta que él nunca valoró. Pero esta octava vez, mientras él me sonreía perezosamente y prometía regresar en tres meses para volver a casarse, algo cambió dentro de mí. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Tan desesperada por una migaja de su amor que no veía la toxicidad? La risa que solté fue amarga, sin alegría, como la historia de mi vida con él. "No te preocupes", le dije, mi voz con un filo helado que nunca antes había usado. "Esta vez, haré las cosas diferente yo también." No hubo lágrimas, no hubo gritos, solo una calma aterradora que lo descolocó por completo. "Cuando vuelvas, ya no estaré." Se que se siente aliviado, pensando que no habrá drama esta vez. Pero lo que no sabe es que esta vez, el juego ha cambiado. Porque en mi mente, un plan completamente diferente ya estaba en marcha, uno que no incluía ninguna boda, ninguna reconciliación. Uno que no lo incluía a él. Y esta vez, Sofía Romero no solo se irá, se levantará, se transformará. La venganza es un plato que se sirve frío, y yo sé esperar.
Corazón Quebrado

Corazón Quebrado

Mateo Solano, el prodigio del acordeón, estaba en la cúspide de su carrera, a días de coronarse en el Festival de la Leyenda Vallenata, su sueño más preciado. Lo sentía en la punta de sus dedos, en cada cosquilleo, el triunfo era suyo. Pero una noche, al salir del ensayo final, el destino brutalmente lo interceptó: dos sombras lo rodearon, y el silbido de los bates destrozó no solo sus manos y su espalda, sino todo su brillante futuro, condenándolo a la parálisis. Su despertar en el hospital fue un abismo de horror, pero la verdadera devastación llegó con el descubrimiento: su querida hermana Catalina y su prometida Valentina, pilares de su vida, habían orquestado el cruel ataque para favorecer a su primo Santiago. No solo quedó lisiado; fue víctima de una campaña de desprestigio, difamado públicamente como deudor y mujeriego. La burla se convirtió en veneno cuando, a pesar de su condición, intentaron deshacerse de él nuevamente durante un terremoto, incluso abandonándolo bajo escombros. Luego, lo dejaron en una chalupa que hicieron explotar, asegurándose de que "no quedara nada de él". ¿Cómo era posible que aquellos a quienes consideraba su sol y su luna, quienes lo habían criado y jurado amor eterno, lo hubieran manipulado y destruido con tal frialdad? El dolor físico no era nada comparado con la abrumadora puñalada de saberse traicionado por los suyos, reducido a un estorbo. Justo cuando la oscuridad prometía ser eterna, una voz misteriosa le ofreció un renacer, una segunda oportunidad para levantarse de las cenizas. Mateo Solano había muerto ese día en el río Magdalena. Pero ahora, bajo una nueva identidad, regresaría no solo para tocar de nuevo, sino para ejecutar la más dulce y fría de las venganzas contra quienes le arrebataron todo.
Luciérnaga. La herencia de Antonio

Luciérnaga. La herencia de Antonio

La historia que se contará a continuación, es una historia que envuelve a el miedo, el trueno, y las luciérnagas. Muchas personas tendrán miedo, miedo a sí mismas, miedo avanzar, miedo a enfrentarse a circunstancias y situaciones desconocidas. Habrán otras que serán como el trueno, sin miedo a nada, dispuestos a continuar, a avanzar y a llevarse a quien quieran por delante, pero habrán personas que serán como las luciérnagas, iluminarán en esa noche llena de miedo y de truenos, serán la luz que guiarán a muchas personas en el camino justo y correcto. Había un libro, un libro con un nombre peculiar, este libro se llamaba Luciérnaga, en ese habían cientos de historias, historias como el miedo, el trueno y la luz de las luciérnagas, era un libro que se había perdido hace muchos años y quién lo escribió, fue una persona que vio todo lo que pasaba a su alrededor, y por eso lo escribió, porque sentía tanta presión que no sabía con quién desahogar todo lo que veía, por eso tomó un lápiz y un papel, como una especie de diario, ahí escribió todo eso, pero la historia que se contará a continuación, aunque está basada en este libro, no es la protagonista como tal de toda la historia, (hablo del libro) hay otras cosas que se volverán más relevantes qué lo que ese libro esconde, herencias multimillonarias, envidia, egoísmo y muertes, sí, en esta historia veremos mucha muerte, muerte porque el ser humano es capaz de matar a las personas que viven a su alrededor sin importar que sean familiares, amigos, conocidos, vecinos o empleados, lo que sea, si esas personas se meten con su patrimonio. Esto del dinero girara en torno a esta historia, veremos cómo un simple papel será capaz de robar la vida de muchas personas, cosas materiales como una mansión rodeada de lujos, puede volver loco a cualquiera, capaz de que una persona se camuflaje en un disfraz aterrador para conseguir lo que quiere, pero delante de la sociedad es una mansa paloma. Un asesino en serie que se llamará "El Vengador", intentará quitar de su camino a muchas personas para que ninguna de esas personas llegue a tomar esta herencia, porque es que no estamos hablando simplemente de una mansión, estamos hablando de millones de dólares en cuentas en los Estados Unidos, estamos hablando de muchos lujos, estamos hablando de muchas mansiones en Dubai, Nueva York, Madrid, Bogotá, Buenos Aires, Nueva Delhi, Sao Paulo, una mansión en todos estos países, apartamentos, y penhouse en las mejores ciudades del mundo, los mejores automóviles del año, ropa costosa, vida farandulera, una imagen delante de la sociedad pulcra, estamos hablando de millones y millones de dólares de empresas que todo lo que la imaginación pueda llegar. Si, cualquiera que lee esto pensaría que estamos hablando de un magnate como Mark Zuckerberg, o como el presidente de Amazon o de Google, pero es algo parecido, el dinero que tiene o que está en juego es algo parecido a eso, es mucho dinero. Esta es una historia que se desarrollará en Venezuela y muchos dirán que en Venezuela no es un país para albergar tanta fortuna, pero veremos cómo se va a desarrollar la historia. Es que la historia nos va a hablar de un conflicto familiar que parte desde el momento que se lee una herencia, a muchas personas no le gusta o no le gustó la decisión que se toma en cuanto esta herencia y desde allí comienza los problemas, en una sola noche, esa noche que mencionamos el principio con miedo, truenos y luciérnaga, en una noche así, muriera gente inocente, y eso es por ese dinero que estamos hablando y desde allí comenzará todo. Habrá un heredero, sí, pero ese heredero es ilegítima, porque el heredero real, está lejos de todo este conflicto, aunque claro, al final llegará el heredero real, pero ¿cómo será en comparación con todos estas personas que vamos a ver matándose en una mansión? porque va haber un grupo de la familia que va luchar desde que comienza esta historia por ese dinero, también, vamos a ver las personalidades de cada una de estas personas, su egoísmo, su avaricia, su amor, su entrega, su pasión, su deseo, su sexualidad, vamos a ver todo esto y lo vamos a ver en un ambiente en una casa como si fuera un reality show, nosotros seremos los espectadores, y seremos lo que decidiremos o seremos lo que sufriremos con estas personas, porque habrán personajes que nos encantarán y de cuál vamos a enamorarnos, pero que al final estos personajes vamos a odiarlos o quizás, lo vamos a olvidar, o quizá lo vamos a recordar, chicos se enamoran de chicos, chicas ardientes que buscarán el deseo carnal para saciarlo, todo esto se verá en una sola historia, pero nosotros somos los que manejaremos los asuntos, ustedes son los que sufrirán las consecuencias de esta decisiones que se tomarán. Así que tomen asiento y comencemos. Tienen asientos en las primeras filas. Como dije al principio la historia... comienza en una tarde lluviosa, en Venezuela.
Esta Vez Pido Divorcio

Esta Vez Pido Divorcio

Durante diez años, mi mundo giró en torno a Ricardo Vargas, un amor que me consumió, arquitecta con sueños que se marchitaban a su sombra. Manipulé, sembré dudas, usé mi astucia no para construir, sino para demoler su relación con Sofía. Y lo logré. Nos casamos. Esos seis años fueron un infierno de excusas, humillaciones y el constante olor a otros perfumes. Aguantaba, esperando que mi paciencia lo cambiara. Ese día, el fin de todo, encontré a Sofía en nuestra cama, y Ricardo me miró con un desdén que me heló los huesos. "Elena, ¿qué parte del acuerdo no entiendes? No interferencia. Tú tienes tu vida, yo tengo la mía." Su mirada bajó a mi vientre embarazado: "Y sobre todo, no vayas a ensuciar a mi hijo con tus asuntos." Su burla me rompió, convertida en furia ciega, me abalancé sobre él. Perdí el equilibrio. Caí por las escaleras. Dolor. Oscuridad. Lo último que sentí fue una cálida pérdida. Había perdido a mi bebé, lo único que me quedaba. Y entonces... desperté. En mi cama. Sin dolor. Mi vientre intacto. La prueba de embarazo, sin usar, en la mesita de noche. Un milagro. Una segunda oportunidad. No para él. No para arreglarlo. Una oportunidad para liberarme. En ese instante, una década de obsesión se hizo añicos. Me levanté, tomé mis cosas. Dejé la prueba y el anillo sobre la almohada. Esta vez, no iba a caer por las escaleras. Esta vez, iba a caminar hacia mi libertad.