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Me salvaste del infierno

Me salvaste del infierno

Rdan

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Capítulo

Mi nombre es zuleyka, tengo 18 años y debo confesar que jamás he creído en esas historias que te enseñan durante la niñez, hasta esa noche en la que alguien me seguía, cuando estuve en peligro apareció ese espíritu al que todos llamamos en la niñez angel de la guarda. Me salvó y cometí un pecado terrible al enamorarme de él. ⚠️ ADVERTENCIA ⚠️ Lenguaje inapropiado 🤬 Erótico, explícito🤫 Violencia👊 👀Ojo👀 Quiero aclarar, escribo este tipo de temas pero no apoyo para nada la violencia y mucho menos contra la mujer. Todo es ficticio.

Capítulo 1 ★Insomnio★

Hace un par de días el insomnio se apodera de mi... estoy en etapa de exámenes finales, probablemente es la preocupación de los exámenes la que no me permite dormir o la otra opción sería la que mi mamá me ha sugerido ella me dijo Zuleyka no puedes dormir porque ya no le rezas a tu ángel de la guardia.

La verdad desde que cumplí 15 años deje de rezar, ahora tengo 17 próximamente 18, me parece una tontería seguir rezando.

Aunque de ir a la iglesia no me puedo salvar, mi mamá siempre a sido muy de religión, aunque se hizo más creyente cuando mi padre nos abandono para buscar el sueño americano, nosotros somos mexicanos.

Cuando mi papá se fue, mi mamá estuvo mucho tiempo muy triste hasta que empezó a involucrarse en cosas de la iglesia, ahora dice que Dios es su consuelo.

Hace años cuando mi padre se fue de ilegal a USA, mi mamá y yo nos quedamos solitas yo apenas tenía 7 años, no puedo decir que me abandono por qué aunque el no puede venir a México, siempre me ha mandado dinero y gracias a eso mi mamá no tiene que trabajar y nuestro nivel de vida, hablando económicamente, es estable cosa que agradezco.

Cada sacrificio tiene una recompensa, en mi caso mi padre se sacrifico por mi madre y por mi.

Aunque ha sido difícil crecer sin él, mi mamá se enfoco tanto en la religión que me obligó a involucrarme también.

Desde los 7 años me obligaba a rezar a mi ángel de la guarda antes de ir a la cama y si no lo hacía no me permitía dormir, pero también al amanecer le debía dar gracias por permitirme despertar un día más y por velar mi sueño.

Me cansé de rezar tanto y no ser escuchada... O no se pero ahora ya no lo hago...

Joder me he perdido en mis pensamientos, si no es por la luz que se cuela por mi ventana no me doy cuenta que ya amaneció.

Una noche más de completo insomnio... Ni modo ahora tengo examen de inglés, me tengo que levantar ya.

Rápidamente me levanto de la cama y voy al baño a asearme y hacer mis necesidades.

En este momento estoy cursando el bachillerato por lo tanto y gracias a los cielos, no tengo que mortificarme con que usar de ropa, solo me tengo que poner mi uniforme, que por cierto me encanta.

La falda es de color guinda con azul a cuadros, una camisera blanca una corbata con el mismo patrón de la falda y un saco color gris con el logotipo de la preparatoria en un lado, medias negras hasta la rodilla y zapatos negros, pero yo suelo usar tenis tipo vans color negros. Si he tenido muchas llamadas de atención por no hacer caso por el calzado. Pero no me gusta así que sigo desobedeciendo.

Salgo de la ducha me pongo mi uniforme, mis tenis, y mi largo cabello lo ato en una coleta alta.

Tomo mi mochila, mi celular y salgo de mi habitación.

En la cocina ya está mi mamá preparando el desayuno.

—Buenos días Daríana. —saludo a mi mamá, le choca que le diga por su nombre, y a mí me encanta hacerla enojar. Jijiji la relación con mi mamá es súper cool, siempre y cuando no me pida que reze.

—Ya te he dicho que no me digas por mi nombre, soy tu madre y me dolió mucho parirte.

Jajajaj siempre dice lo mismo, me acerco a ella y le doy un beso en su mejilla y tomo asiento para desayunar.

Apenas me senté, ella también lo hizo y como cada mañana antes de poder empezar a comer debemos hacer una pequeña oración para agradecer los alimentos.

Ahora entienden porque ya no le rezo al ángel, si prácticamente rezamos todo el día.

Desayunamos muy agusto mientras me cuenta de sus actividades.

De repente se me queda viendo con sorpresa.

—Zuleyka ¿Otra noche sin dormir? Esas ojeras están muy marcadas ya me estoy empezando a preocupar por ese insomnio ¿Esta noche rezaste?

Mi mamá me conoce como la palma de su mano, no tiene caso intentar ocultar algo cuando ella lo descubrirá.

—No pude dormir mamá.

—Esta noche tengo un evento de caridad con las voluntarias de la iglesia, pero quiero que tú vayas y te confieses...

—ma....

—Sin rechistar, vas a ir le diré al padre que te espere.

Se que no ganaré nada negandome, por lo que solo asiento con la cabeza y me levanto de la silla.

Corro a lavarme la boca, tomo mi mochila, me despido de mi mamá y salgo a esperar a mi única amiga, ella es un amor de persona se llama Kaylani.

En unos segundos afuera de la casa, viene mi amiga corriendo y gritando como loca.

No entiendo cómo se puede despertar con tanto entusiasmo cada mañana.

Llega y me abraza y nos vamos caminando a la escuela.

Le cuento acerca de mi insomnio y que en la tarde tengo que ir a confesarme.

Le da mucha risa, por qué no cree que llendo a la iglesia mi insomnio se retire, ella piensa que tengo que ir a un médico para que me recete algún medicamento o algo así.

—Pues está tarde iré a confesarme y si no funciona ya iré al médico, no soporto una noche más sin dormir.

—Esta bien Zuleyka, has lo que tú mamá te dice, esperemos que resulte estoy preocupada por ti.

—Gracias Kaylani.

Llegamos a la escuela y entramos ella tiene otras clases diferentes a las mías, por los UE entrando a la escuela nos despedimos y cada una se va a su salón, nos veremos en el receso.

Las clases se me pasaron muy rápido, incluso el receso, Kaylani no dejo de hablarme de su novio, esa historia ya me la se lo amara por una semana y después de follarselo van a terminar y ella hablara mierda de él y lo va a odiar. Siempre es igual.

Llegó a casa y mi mamá me está esperando para comer.

Mientras comemos hablamos de cómo me fue en la escuela, el examen y temas triviales.

—Por cierto, Zuleyka el padre te puede recibir a las 7 de la noche, no me gusta que tengas que regresarte sola, en la noche.

—No te preocupes mamá trataré de confesarme rápido para no andar tan noche en la calle.

—Ok. De todos modos cuidate mucho y cualquier cosa me llamas.

—Esta bien, mamá. Te amo.

—Yo también, una lastima que el padre no te pudiera recibir antes

—Todo estará bien, mamá ¿Papá ha llamado?

—No, llamara hasta mañana que mande la mesada.

—esta bien, voy a hacer mis tareas escolares.

—Muy bien cariño, yo fregare los trastos y me voy.

—Ok, cuídate mucho mamá.

—tu también, no apagues tu celular por favor.

—Ok.

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