Más que un fuckboy
utando mi vida universitaria como para preocuparme de él. Solía poder tener a alguien en mi cama si
por sorpresa recibir un mensaje
u edificio celebrando un cump
esta llena de desconocidos nada más y nada menos que con él. No es que tuviera nada en contra suyo, m
bajar. ¿Qué por qué me cambiaba? Porque no quería que viese mi ridículo pijama de aguacates... aún. Zoe me pregunta para dónde voy y le miento diciéndole q
me quedo en el entrepiso de las escaleras. Rápidamente nota mi presencia y se acerca sigilosamente. Se mueve como un depredador, madre mía. Me besa en la mejilla suavemente al llegar y pone la misma
ir el ceño, por lo que se explica un poco más -Sí, no pongas esa cara, que no has
nte no lo esperaba - Pues lo siento entonces, pero aquí esto
es que es siquiera posible- Cualquiera que te ve dice que ere
batir lo que me ha dicho, porque tengo claro que no soy nada empollona, pero h
uchas; pero no voy a seguir insistién
palda se erice y honestamente espero que
iero qu
or y no puedo evitar mi
ieres qu
así, porque solo me llama así mi madre, pero suena perf
o que m
a cintura y yo coloco mis manos en su nuca y las subo suavemente por su pelo. Lo escucho suspirar y siento que me derrito en un instante. Honestamente en mi mente no cabe que este chico
él se le escapa una sonrisilla tr
no eras ningu
vez ya no lo puedo evitar -
a tu apariencia dice que lo eres, aun
ida, y él toma mi barbill
chica sosa y aburrida, sabía que me sorprenderías pa
egunta me resulta cursi hasta a mí, p
én más intenso. Mete su lengua en mi boca y siento escalofríos. Sus manos bajan por t
alquiera que pase por aquí se llevará un buen show, aunque es lo que menos me importa ahora mismo y es m
ía preguntado, es incluso mejor. Me está haciendo ver
a por el momento... o por la sensac
dose un poco -Vamos, que ahora mis
rdo que tengo el período y no estoy dispues
e digo y él se ríe. ¿Po
respuesta a todo, Oli.
iego con la cabez
o irme contigo aunque no ocurra nada, solo p
onsigo articular - Pues
mi habitación. Normalmente subir por las escaleras ahuyenta
decepcionada porque pensé que vendría conmigo -
go cuál es mi número de h
us zapatos y se recuesta en mi cama (¡Cedric está en mi maldita cama!), por lo que me acuesto a su lado. Me atrae hacia su cuerpo y me besa, esta vez muy suavemente y me acaricia el brazo con las yemas de sus dedos. No imaginaba que un chico como él pudiera ser sutil también, mucho menos que dormiría conmigo sin que pasara nada y no puedo evitar pensar en l
y bajar de su pecho se va suavizando y no sé s
noches,