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El albañil de mi madre

Capítulo 5 Una invitada inesperada

Palabras:1115    |    Actualizado en: 28/12/2025

staba en la cocina, intentando no pensar, con un vaso entre las manos, y mi madre, mi

riela ¿Te acu

escandalosa de mi madre, tan libre que m

egunté, sabiendo p

la olla-. Ha vuelto a vivir a la ciudad y me pareció b

Pero por dentro todo se me agitó. Y no era por Mariela. Era por Miguel. Por la imagen mental de esa m

adre, como al pasar, sin dejar de revolver la olla-.

tratando de son

la playa. A plena luz del día. Imagínate. A veces la envidi

s denso de pronto. No sabía si me incomodaba más la histor

gusta que me habl

queña carcajada, sin

que hay una forma correcta de vivir? -se giró hacia mí con una sonrisa que no juzgaba, solo compren

er. Sentí algo pare

ría -murmu

do cómo las demás viven. Porque te juro que un día vas a desperta

endo un trío con Mariela y con Migu

olver a

i cabeza: la cena, los brindis, las risas exageradas de Mariela, su forma de tocarle el brazo a Miguel mientras hab

me enf

algo. Pero había algo entre Miguel y yo. Algo que se

o para volver a ponerlos. Pero no sirvió. Todo seguía girando en torno a una sola idea: esa mujer en mi casa, esa mujer fr

peó el recuerdo de esa tarde: solos en casa, él en el pasillo con s

ntarlo. No por valen

egunté, sin poder sostenerle

un suspiro largo, como si estuviera

ue tener un significado -dij

-insistí-. ¿D

n silenci

calma que me rompió por dentro-.

ho. Como si me hubieran

e dije, casi

enía esa expresión que usaba cu

-respondió-. V

lágrimas. Me di vuelta, tratando de que no

ensé

alices. No soy ese tipo de hombre. Y v

ó las llaves del mesón

bía desnudado emocionalmente frente a algu

so, me ignor

n del nombre de Mariela, sentía que todo eso volvía a activarse. Que el juego no hab

e la puerta entreabierta-. ¿Te vas a

incorporé en la cama como si despertar

. aho

-. Desde hace unos

se me cerró. Un frío

o estoy

instante más, com

nsara en voz alta, mientras giraba para irse-. Las mujeres perciben

ré, h

-pregunté, sin sab

do con una calma

uien quiera. Total, a mí nunca me falla. T

za para todas". Me ardía la sangre. No quería que tocara a otra. Quería ser yo la que le

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1 Capítulo 1 Un albañil en la cocina2 Capítulo 2 Las consecuencias de estar provocando3 Capítulo 3 Te quiere esperandote4 Capítulo 4 El castigo sobre la lengua5 Capítulo 5 Una invitada inesperada6 Capítulo 6 Una cena bastante turbia7 Capítulo 7 Poseída por gemidos ajenos8 Capítulo 8 Entre las sábanas9 Capítulo 9 Un desahogo peligroso10 Capítulo 10 Otro nivel de infierno11 Capítulo 11 Lo que no se dice también pesa12 Capítulo 12 Pequeñas traiciones13 Capítulo 13 La grieta que no sabía que tenía14 Capítulo 14 Casi un nuevo problema15 Capítulo 15 La tregua roja16 Capítulo 16 Como si nada doliera17 Capítulo 17 Tres cuerpos y un secreto18 Capítulo 18 El centro del fuego19 Capítulo 19 Boca decidida20 Capítulo 20 Montada21 Capítulo 21 Perderse adentro22 Capítulo 22 Clímax23 Capítulo 23 Lo que no se borra24 Capítulo 24 A un milímetro del desastre25 Capítulo 25 Nadie dijo lo que realmente pensaba26 Capítulo 26 Ella también quería incendiar la casa27 Capítulo 27 Cuando ella elige el fuego28 Capítulo 28 Con la luz encendida29 Capítulo 29 Cuando el deseo respira por si mismo30 Capítulo 30 Que todo el mundo escuche31 Capítulo 31 Entendiendo a la madre32 Capítulo 32 Brindando por nada33 Capítulo 33 Los pasos después del pecado34 Capítulo 34 El ruido que no se olvida35 Capítulo 35 La voz del cuerpo36 Capítulo 36 Sabor a castigo37 Capítulo 37 El sabor de la culpa38 Capítulo 38 Veneno lento39 Capítulo 39 Veneno cruzado40 Capítulo 40 Eligiendo el silencio41 Capítulo 41 Lo que ella ya sabía42 Capítulo 42 Advertencia en voz baja43 Capítulo 43 Otra píldora amarilla44 Capítulo 44 Sobre la lengua45 Capítulo 45 No quería volver a casa46 Capítulo 46 Contra la pared47 Capítulo 47 Al borde48 Capítulo 48 Tormento49 Capítulo 49 Hasta que ruegue50 Capítulo 50 Como el quiera51 Capítulo 51 Hasta romperla52 Capítulo 52 El orgasmo de sumisión53 Capítulo 53 La última embestida54 Capítulo 54 Cuando el secreto salió a la luz55 Capítulo 55 Condiciones para seguir56 Capítulo 56 Un infierno distinto57 Capítulo 57 Veneno en el celular