icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Pacto Roto Por La Envidia

Capítulo 2 

Palabras:1039    |    Actualizado en: 08/12/2025

eya

en camas contiguas, separadas por solo un metro, pero unidas por un abismo de dolor y traición. El silencio entre nosot

de veneno que habían usado para inmovilizarla. Sus ojos, normalmente llenos de un fuego indomable, ahora eran charcos de lágrimas silenciosas. Extend

el rastro de la suciedad y la sangre seca en su mejilla. "Me gritó. Dijo que soy una irresponsable. Q

oñábamos con esto... con un amor grande, con una vida plena. ¿Cómo pudimos ser tan estúpidas?" Sus palabras, llenas de

cuerpo era su templo, su expresión más pura. En nuestra comunidad, ella era la más prometedora, la más talentosa. Su futuro brillaba más que el sol de mediodía, un camino alfombrado de aplausos y éxitos. Ahora, todo eso se había ido. Destrozado,

n. La voz de Efraín, incluso a través del altavoz, era un trueno. "¡Te dije que no te metieras en problemas! Mira lo que has hecho. Ahora la prensa va a empezar a preguntar. ¿Y

riño. "Daniela necesita mi apoyo ahora. Tú solo eres un estorbo." Su voz se endureció. "Si no puedes cump

ágrimas, traicioneras, volvieron a fluir, calientes y amargas.

contenido. "Dejemos esto atrás. Empecemos de nuevo.

ón de cabeza, sus ojos fijos en lo

vidas que habíamos imaginado con hombres que resultaron ser monstruos. Lloramos por el dolor físico, por las heridas invis

susurros de la gente. "Las hermanas Villa han cazado a los Vázquez. Qué suerte." Nosotras, hermosas e

us ojos era amor. Estela, a pocos metros de mí, sentía lo mismo con Efraín. Pensamos que nos habíamos encontrado con nuestros destinos, que habíamos

se, su atención se desvió por completo hacia Daniela. Mi embarazo, que debería haber sido

s y la indiferencia hacia Estela. Su carrera, su pasión, la veía como un

palabras de amor, sus gestos, sus promesas... solo eran un cruel montaje para mantener a Daniela a raya, para herirla a través de nosotras. Todas las miradas de amo

ela, pendiente de su 'salud frágil', de sus 'ataques de pánico', de cada capricho.

z de Estela me sacó de mis pensamientos

dre, Estela," respondí, mi

oso. Y fue por culpa de ellos. Por

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Pacto Roto Por La Envidia
El Pacto Roto Por La Envidia
“La envidia era una bestia sedienta en nuestra comunidad, siempre hambrienta de lo que otros poseían. Nunca pensé que sus colmillos se clavarían en mi carne, en la de Estela y en la de nuestras vidas. Nos ofrecieron, a mi hermana gemela Estela y a mí, a los hermanos Vázquez, Marcelo y Efraín, como un sacrificio, un pacto. Parecía un cuento de hadas retorcido, una bendición. Pero la envidia, esa misma envidia que nos elevó, nos arrastró en picada hacia la tragedia más oscura, un abismo del que no creí que saldríamos. Estaba embarazada de cinco meses cuando unos hombres armados nos interceptaron a mi hermana gemela y a mí en medio de la noche. Aterrorizada, marqué el número de mi esposo, Marcelo, una y otra vez, suplicando por nuestras vidas. Pero él me colgó, furioso, porque estaba ocupado consolando a su "hermanita" adoptiva, Daniela, por un simple corte en el dedo. "¡Deja de hacer drama y no me molestes! Daniela está asustada y me necesita." Esa fue la última vez que escuché su voz antes de que los golpes me hicieran perder a nuestro bebé. Mi hermana Estela, mi leona, se interpuso para protegerme y le destrozaron la pierna con una barra de hierro, acabando para siempre con su carrera de bailarina. Cuando despertamos en un hospital público, solas y rotas, descubrí que Marcelo y su hermano estaban en una clínica de lujo, cuidando a Daniela como si fuera de cristal. Para colmo, Marcelo me acusó de haber "deshecho" a nuestro hijo a propósito solo para manipularlo por celos. El dolor se convirtió en una frialdad absoluta. Me limpié las lágrimas, firmé los papeles de divorcio y me dirigí a la policía para contar toda la verdad. Lo que Marcelo no sabía era que, al caer los secuestradores, confesarían que la dulce Daniela fue quien ordenó nuestra ejecución.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10