icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
El Precio del Amor Silencioso

El Precio del Amor Silencioso

icon

Capítulo 1 

Palabras:1661    |    Actualizado en: 29/09/2025

ba para salvarlo. Hoy, él regresó a mi vi

era pasar ese tiempo con mi hija, Kenia. Pero la hermana de mi difunto esp

ogado de la contrapar

indiferencia, mientras su clienta me abofeteaba. Me ame

-. O te veré en la corte, y te lo

iendo. Solo sabía que me odiaba, y que ahora tenía una nueva

para que pudiera tener un futuro. Pero mi sacrificio lo había convertido en

y la envié lejos. Mientras él celebraba el nacimiento de su nuevo

na carta que reduciría su

ítu

Elisa

he amado para salvarlo. Hoy, él regresó a mi

a mesa de caoba pulida, Guadalupe Roldán, la hermana de mi difunto esposo por conveniencia, se s

instalaba en mis huesos. Leucemia, habían dicho los doctores. Una bomba de tiempo que no podía permitirme ver explotar. So

a publicidad de un juicio, esperando que un acuerdo si

a se abrió y mi m

io Fl

era un extraño, esculpido en hielo y ambición. Su traje era impecable, su mandíbula dura como una piedra, y sus ojos -esos mismos ojos profundos en los que una vez m

, chillona y áspera

Mírala, Braulio. Ni una l

mirada fija en la

oz-. Mi hermano fue un buen hombre, un santo, al aceptar a una mu

unos cincuenta años con a

ntengamos la compo

oró, con los ojo

rimiento emocional de mi hermano. ¡M

adalupe -dije, mi vo

gritó, abalanzánd

izo girar la cabeza. El ardor fue agudo, pero no fue nada compa

tras veía a su clienta agredirme. El Braulio que yo conocía se habría lanzado

mente absorbí el golpe, con

vista de emoción. Era la voz de un abogado controlando un tribunal,

surcado por la lluvia y las lágrimas, rogándome que no lo de

colocó un expediente so

ma e

nosotros. Pensé en la vez que garabateó "Amaré a Elisa Montes para siempre" en una serville

os. Su rostro, roto y confundido mientras yo escupía las palabras más crueles que pude inventar. *"Fuiste mi ob

a protegerlo de los usureros y criminales que la ruina de mi padre había desatado. Pero en esta

ento pero todavía vibrando de rabia-. Nos debes. Si no puedes pa

lpe, un rugido protecto

arás a

aba violentamente. La quimioterapia me hab

un arreglo de negocios. Él necesitaba una cuidadora y yo necesitab

lló Guadalupe-.

enó Braulio, y

u mirada gla

nca pensé que vería el día en que estar

ración. Sabía exacta

está dispuesta a aceptar cinco millones de pesos. Un precio pequeño para quedar

n su rostro esa última noche, en cómo se desplomaron sus hombros, la imagen de su silueta rota g

la confesión costándome el poco orgullo

omo hielo quebrándose-. Esto es un asunto legal, no una histo

te, golpeando con un de

corte, y te lo quitaré t

un camino por mi mejilla. La limpié con

era precioso, y no lo iba a pasar luchando una batalla perdida contra el hombre q

desvanecía de mis o

voz un susurro bajo y escalofriant

arga se dibujó

un cadáver an

antalla de él y una mujer hermosa y de aspecto delicado, con la cabeza apoyada en su hombro. Adriana de la Vega. Su familia había orque

nía una familia.

a y secreta esperanza a la que me había aferrado durante seis a

laban tanto que el bolso se resbaló, y su contenido se derramó por el suelo. Labiales, monedas y una docena

e mi rostro al suelo, y luego de vuelta a mí. Un destello de

a mí, su voz pel

s de que pudiera responder, sus ojos se

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Precio del Amor Silencioso
El Precio del Amor Silencioso
“Hace seis años, destruí al hombre que amaba para salvarlo. Hoy, él regresó a mi vida para arrebatarme lo único que me queda. Me estaba muriendo de leucemia. Me quedaban meses de vida. Mi único deseo era pasar ese tiempo con mi hija, Kenia. Pero la hermana de mi difunto esposo me había demandado por la custodia, exigiendo una fortuna que no tenía. Entonces, entró el abogado de la contraparte. Era Braulio Flores. Se quedó ahí, con el rostro convertido en una máscara de indiferencia, mientras su clienta me abofeteaba. Me amenazó con quitarme a mi hija, llamándome una madre no apta. -Firma -dijo, su voz como el hielo-. O te veré en la corte, y te lo quitaré todo. Empezando por tu hija. Él no sabía que Kenia era su hija. No sabía que me estaba muriendo. Solo sabía que me odiaba, y que ahora tenía una nueva familia con la misma mujer cuya familia había destruido la mía. Yo había sacrificado todo para protegerlo, alejándolo con mentiras crueles para que pudiera tener un futuro. Pero mi sacrificio lo había convertido en un monstruo, y ahora él era el arma que usaban para destruirme por completo. Para salvar a nuestra hija, renuncié al dinero de mi tratamiento y la envié lejos. Mientras él celebraba el nacimiento de su nuevo hijo en el piso de arriba, yo moría sola en una cama de hospital. Pero le dejé una carta. Una carta que reduciría su mundo perfecto a cenizas.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 1011 Capítulo 1112 Capítulo 1213 Capítulo 1314 Capítulo 1415 Capítulo 1516 Capítulo 1617 Capítulo 1718 Capítulo 1819 Capítulo 19