icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Corazón Quebrado, Alma Incendiada

Capítulo 1 

Palabras:1193    |    Actualizado en: 08/07/2025

mezclándose con el sonido estridente de una cumbia que salía de una bo

onrisa que no le cabía en la cara. Mi papá, Ricardo, con su camisa de los domingos, abraza

", decía con la voz quebrada por el

lástima. El "Tío" José, el dueño de la tienda de abarrotes

da. Siempre fuiste la

olía a cerv

vidado por Dios, estaba sentado en la silla principal, como un

e completo, como siempre hacía cuando q

iradas de todos sobre mí. É

Para que no te falte nada. Todos

sedad de sus palabras. Dije "gracias", pero la palabra se sintió como ceniza en mi boca. Me habían compr

héroes del barrio fueron cayendo, borrachos, rendidos en las sillas de plástico o sobre las me

Mi abuelo, Don Pedro, dormía con la boca abier

to solo por los ronquidos y

l mom

la gasolina para la camioneta vieja. Lle

nas, las paredes de cartón prensado. Luego la tienda del Tío José. Después la casa del

fuerte, un olor a

bolsa. El primer intento falló, el fósforo se rom

La dejé caer sobre el charco de gas

rás. El fuego corrió como una serpiente hambrienta, devorando todo a su paso

me

n grito ahogado desde adentro. Era él. Se había despertado. Vi su silueta en la

n

tiplicaron. Gente que se despertaba en un infierno. Corría

o me

s miraba morir. Y en

res. C

olapsando. Alguien logró salir arrastrándose, su ropa era un manojo de cenizas pegado

. Y seguí

o. S

calor era insoportable, pero no me importa

viendo mi obra maestra. Estaba sonriendo mientras co

to

.

estaban pintadas de un color horrible, un rojo sangre seco. Una

ira, golpeó la mesa de metal. El son

¡Incluyendo a tu propio abuelo! ¿

placa de su uniforme. Estaba lleno

endio todavía no se me había borrado de

a mesa, su saliva salpicándome la cara. "¡Toda esa gente te

ño se apretaba, cómo su mandíbula se tensab

más. Estaba a punto de gritar de

ojos cansados que parecían haberlo visto todo. Su

oco de aire", dijo con una

mandante

chez me lanzó una última mirada de odio y salió

ía dejado. No dijo nada por un largo rato. Solo me miró. Su mir

de las olimpiadas de matemáticas del estado. Una beca completa en la mejor univ

sus ojos se clav

todo su barrio mientras duermen? ¿Qué puede hac

Sentí por un momento que él podría entender.

sonrisa amplia y vacía. Vi cómo las pupilas

y mi voz sonó extraña, como si vin

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Corazón Quebrado, Alma Incendiada
Corazón Quebrado, Alma Incendiada
“El olor a carnitas y el humo de cigarros llenaban el patio. Era mi fiesta de despedida. Mi mamá y mi papá, orgullosos, presumían mi carta de aceptación a la universidad. "Nuestra Luz se nos va a la capital", decía mi padre con la voz quebrada. "Va a ser alguien grande." El "Tío" José y mi abuelo Don Pedro me miraban con admiración. "Siempre fuiste la más lista", me palmoteaba el Tío José. Mi abuelo me entregó un sobre abultado de dinero. "Para que no te falte nada, mi niña." Todos aplaudían, me llamaban "Luz María", la promesa del barrio. Pero en mi boca, la palabra "gracias" se sintió como ceniza. Mientras todos caían borrachos, entre ronquidos y el zumbido de mosquitos, supe que era el momento. Llené dos cubetas con gasolina. El fuego corrió como una serpiente hambrienta. Las llamas naranjas y rojas devoraban todo. Vi las siluetas arder, escuché los gritos. Contaba a los muertos en mi cabeza. "Uno. Dos. Tres. Catorce." En la sala de interrogatorios, el oficial Sánchez me gritaba. "¡Catorce personas, Luz! ¡Incluyendo a tu propio abuelo! ¿No sientes nada? ¿Eres un monstruo?" Él no entendía. El Comandante Ramírez, con sus ojos cansados, me preguntó. "¿Por qué una chica como tú quemaría a todo su barrio? ¿Qué puede hacer que una luz brille tanto hasta quemarlo todo?" Lo miré, la sonrisa seguía en mi cara. "No soy una luz, Comandante", le dije, mi voz sonando extraña. "Soy el incendio." Pedí ver a mis padres. Ellos entraron, mi madre con el rostro hinchado, mi padre envejecido. "¡Dime que no es verdad, mi vida!", gritó mi mamá. "¡Ellos te dieron todo!" "Yo prendí el fuego", dije en voz baja. "Yo los maté a todos." Mi madre tembló. Mi padre palideció. "¿Por qué?", susurró mi padre. "Porque se lo merecían", respondí, con una sonrisa torcida. Sus ojos se llenaron de terror.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10