icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Compañía No Te Sirven Nada

Capítulo 4 

Palabras:535    |    Actualizado en: 07/07/2025

l viaje fue un parpadeo, un tirón violento que me arrancó de la realidad que conocía y me escupió en un lugar que desafiaba toda lógi

que no era humana. Era hermoso, pero era una belleza fría, estéril, sin el calor y el desorden de la vida que yo conocía. Me asignaron unos aposentos sencillos en el ala de los sirvientes d

volcada en Armando, quien se recuperaba de su "crisis" en sus aposentos, atendido y mimado. Yo era un recordatorio viviente de su fracaso, de la masacre que había permitido, y era más fácil para ella ig

dad. Pero mi poder, el "regalo" de Sofía, era inútil aquí. Era como intentar abrir una caja fuerte con un palillo de dientes. Los Guardianes habían

n apenas disimulado. Para ellos, yo era una curiosidad, el "mortal de la Señora". Me m

No parece

on él durante décadas.

vuelto loco en nuestro mundo.

, no estaba aquí. Había sido reasignado a un puesto lejano después del incidente en Tepito, probablemente para evitar que me ayudara. Estaba completamente solo, un fantasma en un paraíso ajeno, atormentado por los rostros

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Compañía No Te Sirven Nada
Mi Compañía No Te Sirven Nada
“"Estoy encerrado." Esa es la verdad hoy, pero hace no mucho, mi vida era la taquería en Tepito y el olor a felicidad. Durante veinte años, Sofía, mi Sofía, fue el cilantro y la cebolla de mi alma. Era la mujer que me ayudaba a picar, la que reía con mis chistes malos, mi ángel caído en el barrio más bravo. Pero su "muerte" fue el inicio de mi infierno. De repente, llegaron esos "Guardianes", fríos y arrogantes. Me dijeron que todo, ¡TODO!, nuestro amor, nuestros veinte años, habían sido una farsa, un cruel experimento. Yo era solo un mortal, un conejillo de indias en su mundo secreto. Y como "compensación", me dieron un "regalo": la maldita inmortalidad. Pero la verdadera traición llegó después. No solo me había mentido sobre quién era, ¡sino también sobre quién amaba! Su "verdadero" amor era un tal Armando Rojas, "El Diablo". Y luego, ese mismo "Diablo", con su berrinche de poder, arrasó con Tepito. ¡Mi gente! ¡Mis vecinos! ¡Desaparecieron en una explosión de arrogancia! ¿Y Sofía? A un lado de Armando, con ojos de amor y compasión. ¡Usó la esencia de mis amigos, de mi familia, de los inocentes, para curar a ese monstruo! "Eran solo mortales", dijo Armando. "Daño colateral", repitió Sofía, sin una pizca de remordimiento. ¡El amor de mi vida se había convertido en un monstruo! Me condenaron al "Abismo del Tormento", a revivir esa masacre, esa traición, una y otra vez. Pero no lograron quebrarme. ¡Mi odio se volvió mi ancla, mi fuerza! Ahora, no soy el Ricardo Morales de antes. Soy el fuego que arde con la furia de mi gente. Y en este infierno, he descubierto un poder que ni ellos imaginan. Prepárense, Guardianes, porque he vuelto. ¡Por Tepito, por mi gente, su arrogancia va a pagar caro!”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10