icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Compañía No Te Sirven Nada

Capítulo 3 

Palabras:772    |    Actualizado en: 07/07/2025

cendió sobre Tepito. No llegó como un hombre, sino como una fuerza de la naturaleza, una tormenta de arrogancia y poder. Apareció en el centro de la plaza, f

asustados. Miraban hacia arriba, sin entender qué era esa aparición. Yo lo reconocí por las descripc

no a nosotros. "¡El poder no me o

un berrinche cósmico, un grito de frustración hecho destrucción. Vi con horror cómo la onda golpeaba el puesto de Doña Elvira, la anciana que vendí

Mi puesto de tacos, el único hogar que me quedaba, fue reducido a astillas y luego a nada. El olor a carne asada y a tortillas frescas fue reemplazado por el hedor a ozono y

rializó frente a Armando, creando un escudo dorado que desvió la explosión. Pero no me miró a

que nunca me había dirigido en mis décadas

ser absorbida por ella. Él se derrumbó en sus brazos, sollozando com

susurré, la voz rota

gmática justificación. "Es su vieja herida, Ricardo. De una batalla antigua. A veces

la plaza vacía. "¡Mira a tu alrededor, Sofía! ¡Ha ma

avía débil pero llena del mismo veneno arrogan

nues luces azules, como fuegos fatuos, comenzaron a elevarse de donde la gente había muerto. E

as comenzaron a arremolinarse, formando un vórtice de luz pálida. Luego, con un ges

, tartamudeé, el horro

la misma calma con la que una vez me explicó una receta. "Es una forma de que sus muertes

instante, supe que no había redención para ella. No había nada que salvar. La mujer que amé estaba muerta, y en su lugar había un monstruo. Y

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Compañía No Te Sirven Nada
Mi Compañía No Te Sirven Nada
“"Estoy encerrado." Esa es la verdad hoy, pero hace no mucho, mi vida era la taquería en Tepito y el olor a felicidad. Durante veinte años, Sofía, mi Sofía, fue el cilantro y la cebolla de mi alma. Era la mujer que me ayudaba a picar, la que reía con mis chistes malos, mi ángel caído en el barrio más bravo. Pero su "muerte" fue el inicio de mi infierno. De repente, llegaron esos "Guardianes", fríos y arrogantes. Me dijeron que todo, ¡TODO!, nuestro amor, nuestros veinte años, habían sido una farsa, un cruel experimento. Yo era solo un mortal, un conejillo de indias en su mundo secreto. Y como "compensación", me dieron un "regalo": la maldita inmortalidad. Pero la verdadera traición llegó después. No solo me había mentido sobre quién era, ¡sino también sobre quién amaba! Su "verdadero" amor era un tal Armando Rojas, "El Diablo". Y luego, ese mismo "Diablo", con su berrinche de poder, arrasó con Tepito. ¡Mi gente! ¡Mis vecinos! ¡Desaparecieron en una explosión de arrogancia! ¿Y Sofía? A un lado de Armando, con ojos de amor y compasión. ¡Usó la esencia de mis amigos, de mi familia, de los inocentes, para curar a ese monstruo! "Eran solo mortales", dijo Armando. "Daño colateral", repitió Sofía, sin una pizca de remordimiento. ¡El amor de mi vida se había convertido en un monstruo! Me condenaron al "Abismo del Tormento", a revivir esa masacre, esa traición, una y otra vez. Pero no lograron quebrarme. ¡Mi odio se volvió mi ancla, mi fuerza! Ahora, no soy el Ricardo Morales de antes. Soy el fuego que arde con la furia de mi gente. Y en este infierno, he descubierto un poder que ni ellos imaginan. Prepárense, Guardianes, porque he vuelto. ¡Por Tepito, por mi gente, su arrogancia va a pagar caro!”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10